La mariposa pavo real (Aglais io) es una de las mariposas más reconocibles y amadas de Europa. Sus cuatro grandes manchas oceladas de colores azul, amarillo y negro sobre fondo rojizo le confieren un aspecto inconfundible que ha inspirado su nombre. Es una especie común en jardines, prados y bordes de bosque, y uno de los primeros lepidópteros que aparecen cada primavera tras el invierno, emergiendo de su larga hibernación en busca de las primeras flores.

Características de la mariposa pavo real
La mariposa pavo real tiene una envergadura de 50 a 55 mm. La cara superior de las alas es de un rojo ladrillo intenso, con un gran ocelo en cada ala: los anteriores muestran un patrón azul y amarillo sobre negro, mientras que los posteriores lucen una mancha azul y violácea. Los bordes de las alas están finamente festoneados en negro. La cara inferior, en cambio, es completamente críptica: marrón oscura con venas negras, imitando perfectamente la corteza de un árbol o una hoja muerta cuando está posada con las alas cerradas.
Esta doble identidad visual es una de las adaptaciones más elegantes del mundo de los insectos. En reposo pasa completamente desapercibida; al ser molestada, abre las alas de golpe revelando los cuatro «ojos» y produciendo un siseo audible al frotar las alas, lo que sobresalta a la mayoría de los depredadores pequeños el tiempo suficiente para escapar.
Hábitat y distribución
Es una de las mariposas con distribución más amplia del Paleártico. Habita desde las Islas Británicas y la Península Ibérica hasta Japón, ocupando toda la franja templada de Eurasia. En España es abundante en el norte y centro peninsular, siendo más escasa en el sur. Coloniza cualquier entorno con flores silvestres y ortigas: jardines, bordes de caminos, prados húmedos, riberas fluviales y claros de bosque.
Muestra una notable capacidad de adaptación a entornos humanizados. No es rara encontrarla en parques urbanos y huertos, especialmente donde crecen ortigas sin podar. Sube hasta los 2.500 metros de altitud en los Alpes y Pirineos durante el verano, y desciende a cotas más bajas para hibernar en otoño.
Alimentación
Los adultos son grandes consumidores de néctar, con especial predilección por el cardo, la lavanda, la buddleja, el trébol y la margarita. En otoño, antes de hibernar, se alimentan intensamente para acumular reservas de grasa que les permitan sobrevivir los meses de invierno sin alimentarse. También pueden libar jugos de frutas maduras.
Las orugas son estrictamente monófagas en la ortiga común (Urtica dioica), aunque ocasionalmente utilizan el lúpulo (Humulus lupulus). Viven en grupos de hasta 200 individuos bajo una tienda de seda que construyen sobre las hojas más tiernas, alimentándose en masa y desplazándose como unidad cuando se les acaba el alimento.
Comportamiento
La mariposa pavo real es fundamentalmente solitaria como adulto. Los machos establecen territorios en lugares soleados y elevados, como la copa de un arbusto o una roca prominente, desde donde perchan esperando a las hembras y persiguen activamente a cualquier intruso. Los vuelos de cortejo son efímeros y las hembras pueden volar largas distancias antes de aceptar a un macho.
La hibernación es un comportamiento clave en su ciclo de vida. Desde septiembre u octubre busca refugios frescos y oscuros: grietas de paredes, cuevas, huecos de árboles, sótanos o cobertizos. Allí permanece inmóvil durante hasta seis meses. No despierta hasta que la temperatura primaveral supera de forma estable los 10 °C.
Reproducción
Tiene una sola generación anual en la mayor parte de su rango. Los adultos hibernados emergen entre febrero y abril y se aparean pronto. Las hembras depositan masas de hasta 500 huevos verdosos en la cara inferior de las hojas de ortiga, generalmente en grupos apretados. Las orugas, negras con puntos blancos y espinas negras, pasan por cinco estadios larvarios antes de crisalidar individualmente colgadas de tallos y cercas.
Los adultos de la nueva generación emergen en julio y agosto, se alimentan intensamente durante el verano, y entran en hibernación en septiembre. Una mariposa que emerja en agosto puede vivir hasta 11 meses si logra sobrevivir el invierno hibernando, siendo uno de los lepidópteros europeos con mayor longevidad potencial como adulto.
Curiosidades
- Los cuatro ocelos de sus alas imitan ojos de vertebrado grande; cuando una mariposa dormida es molestada, abre las alas de golpe para asustar al intruso.
- Es capaz de hiberna durante hasta 6 meses en lugares frescos como cuevas, sótanos y huecos de árboles, despertando en marzo.
- Produce un siseo audible rozando las alas cuando se siente amenazada, combinando el efecto visual de los ocelos con el sonoro.
- Sus orugas viven en comunidades de hasta 200 individuos sobre las ortigas, protegiéndose mutuamente en una tienda de seda.
- Una sola generación anual puede durar casi un año si la mariposa emerge en verano, hiberna, y muere la siguiente primavera.
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- Como adulto puede vivir hasta 11 meses si logra hibernar con éxito. Sin hibernación, la vida media de un adulto activo es de 2 a 4 semanas.
- Busca lugares frescos, oscuros y secos: cuevas, sótanos, huecos de árboles, cobertizos y grietas en muros de piedra, donde puede pasar hasta 6 meses sin alimentarse.
- Los ocelos imitan los ojos de un vertebrado grande. Al abrirlos de golpe ante un depredador, la sorpresa visual (y el siseo que produce) da tiempo a la mariposa para escapar.
- Exclusivamente en la cara inferior de hojas de ortiga común (Urtica dioica). Por ello, tener ortigas en el jardín es la mejor forma de atraerla.
- Se puede ver desde febrero (individuos que salen de hibernación) hasta octubre (antes de entrar en hibernación). El pico de avistamientos es en julio y agosto con los adultos de la nueva generación.
Estado de conservación
La IUCN la clasifica en Preocupación Menor (LC) y sus poblaciones son generalmente estables. Sin embargo, en el Reino Unido se ha observado un declive preocupante en las últimas décadas, asociado a la reducción de ortigas en los campos por el uso de herbicidas y el cambio en las prácticas agrícolas. Fomentar la presencia de ortigas en los jardines es la medida de conservación más eficaz y accesible para esta especie.
Como adulto puede vivir hasta 11 meses si logra hibernar con éxito. Sin hibernación, la vida media de un adulto activo es de 2 a 4 semanas.
Busca lugares frescos, oscuros y secos: cuevas, sótanos, huecos de árboles, cobertizos y grietas en muros de piedra, donde puede pasar hasta 6 meses sin alimentarse.
Los ocelos imitan los ojos de un vertebrado grande. Al abrirlos de golpe ante un depredador, la sorpresa visual (y el siseo que produce) da tiempo a la mariposa para escapar.
Exclusivamente en la cara inferior de hojas de ortiga común (Urtica dioica). Por ello, tener ortigas en el jardín es la mejor forma de atraerla.
Se puede ver desde febrero (individuos que salen de hibernación) hasta octubre (antes de entrar en hibernación). El pico de avistamientos es en julio y agosto con los adultos de la nueva generación.
Fuentes
- IUCN Red List – Aglais io (2021)
- UK Butterfly Monitoring Scheme – Peacock Butterfly trends
- Tolman & Lewington (2009). Guía de las mariposas de España y Europa. Omega.
- Butterfly Conservation UK – Species account: Peacock