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Abejas

5 animales

Las abejas son insectos himenópteros polinizadores, fundamentales para los ecosistemas y la agricultura mundial: polinizan el 75 % de los cultivos humanos. Existen unas 20.000 especies en el mundo, desde la pequeña abeja del sudor hasta el abejorro gigante. Aunque la imagen popular asocia abejas con la melífera europea (Apis mellifera) y sus colmenas, la inmensa mayoría son solitarias: cada hembra construye su propio nido y no forma sociedades. Las amenazas que enfrentan —pesticidas, varroa, pérdida de hábitat— ponen en jaque a este servicio ecosistémico irremplazable.

Tipos de Abejas

Abeja carpintera
Abeja carpintera
Características de la abeja carpintera Su cuerpo es completamente negro con iridiscencias azul-violeta en las alas, lo que la hace inconfundible. Las hembras tienen mandíbulas excepcionalmente fuertes capaces de roer madera dura. Los machos, aunque de aspecto intimidante, carecen de aguijón y son completamente inofensivos; su estrategia de defensa se limita a vuelos intimidatorios. Construcción […]
Abeja gigante asiática (Apis dorsata)
Abeja gigante asiática (Apis dorsata)
La abeja gigante asiática (Apis dorsata) construye colmenas colgantes de hasta 1,5 m con 50.000 obreras. Migratoria, vive en el sur y sudeste asiático.
Abeja melífera
Abeja melífera
La abeja melífera (Apis mellifera) es, sin ninguna duda, uno de los animales más importantes del planeta para el ser humano y para los ecosistemas terrestres. Polinizadora imprescindible de miles de especies de plantas, productora de miel, cera, propóleo y jalea real, y modelo de organización social en la naturaleza, la abeja melífera ha acompañado […]
Abejorro
Abejorro
Características del abejorro El abejorro tiene entre 15 y 23 mm de longitud y un cuerpo claramente más voluminoso que la abeja melífera. Su pelaje denso, con bandas amarillas y negras, le proporciona aislamiento térmico que le permite volar con temperaturas inferiores a 10°C, algo imposible para la mayoría de insectos. Tiene tres pares de […]
Avispa
Avispa
Características de la avispa La avispa común adulta mide entre 12 y 17 mm de longitud, con un cuerpo dividido en cabeza, tórax y abdomen, este último con la característica cintura muy marcada («talle de avispa») que la distingue de las abejas. Su coloración es amarilla brillante con bandas negras en el abdomen. A diferencia […]

El declive global de las abejas, especialmente de las abejas domésticas y los abejorros, es una de las crisis ecológicas con mayores consecuencias directas para la humanidad. El Trastorno de Colapso de Colonias (TCC o CCD, en inglés), descrito por primera vez en 2006, ha causado la pérdida masiva de colonias de abejas melíferas en Norteamérica y Europa sin causa única identificada: la combinación de pesticidas (especialmente neonicotinoides sistémicos que afectan el sistema nervioso de las abejas), parásitos (el ácaro Varroa destructor), patógenos, pérdida de diversidad floral por la agricultura intensiva, y cambio climático parecen actuar sinérgicamente para debilitar y matar colonias. Los polinizadores silvestres —más de 600 especies de abejas solitarias en Europa, cientos de especies de abejorros, moscas, mariposas y coleópteros— son también protagonistas de un declive silencioso y devastador por las mismas causas. Se estima que los servicios de polinización que prestan estos insectos tienen un valor económico global de entre 250.000 y 500.000 millones de euros anuales, lo que convierte su conservación en una urgencia tanto ecológica como económica.

Qué son las abejas: características principales

Las abejas y las hormigas pertenecen al orden Hymenoptera, que también incluye avispas y abejorros. Los himenópteros se caracterizan por tener dos pares de alas membranosas —las posteriores más pequeñas que las anteriores y conectadas a ellas en vuelo mediante ganchos llamados hámulos—, metamorfosis completa (holometabolismo: huevo, larva, pupa, adulto), y un peculiar sistema genético de determinación de sexo llamado haplo-diploide. En este sistema, los machos se desarrollan de huevos no fecundados (son haploides, con un solo juego de cromosomas) y las hembras de huevos fecundados (son diploides). Esta peculiaridad genética tiene consecuencias fascinantes para la teoría de la evolución de la altruismo: las obreras están más emparentadas con sus hermanas (que comparten el 75% de los genes) que con sus propias hijas potenciales (50%), lo que favorece evolutivamente que «inviertan» en criar a sus hermanas en lugar de reproducirse ellas mismas.

Las hormigas son biológicamente idénticas a las avispas, de las que evolucionaron hace unos 140-168 millones de años en el período Cretácico. Su característica morfológica más distintiva es el pecíolo —uno o dos nódulos en la «cintura» entre el tórax y el abdomen— que les da su silueta característica. Las obreras de hormigas son hembras sin alas —salvo durante las colonias reproductivas cuando producen machos y futuras reinas aladas—. Su mandíbulas son herramientas multiuso: para construir, para transportar alimento y larvas, para morder y para defender la colonia. Muchas especies tienen glándulas de veneno que pueden inyectar activamente con un aguijón (las hormigas son avispas y conservan el aguijón modificado) o rociarlo (como las hormigas formica, que producen ácido fórmico). Las abejas, en cambio, están especializadas para la polinización: su cuerpo es peloso para retener el polen, sus patas traseras tienen cestas polínicas (corbículas) o pelos especiales (escopas) para transportarlo, y en las sociales destilan miel como reserva energética a partir del néctar floral.

Tipos y especies de abejas

1. Abeja melífera occidental (Apis mellifera) — La abeja que ha forjado civilizaciones, posiblemente el insecto más estudiado del mundo y el polinizador más importante de la agricultura global. Sus colonias de hasta 60.000 individuos producen miel, cera, jalea real, propóleo y veneno con aplicaciones que van de la alimentación a la medicina. Su comunicación mediante «danzas» —la danza en ocho que indica dirección, distancia y calidad de una fuente de alimento— es uno de los sistemas de comunicación simbólica más complejos conocidos fuera de los humanos, descifrado por Karl von Frisch, quien recibió el Premio Nobel por ello.

2. Abejorro terrestre (Bombus terrestris) — Los abejorros son abejas sociales de colonias pequeñas —entre 50 y 500 individuos— que hibernan en el suelo como reinas fecundadas y forman nueva colonia cada primavera. Son polinizadores cruciales de plantas de flor tubular que las abejas melíferas no pueden alcanzar, y son los únicos polinizadores capaces de la «polinización por zumbido» (buzz pollination): hacen vibrar sus músculos de vuelo a frecuencias que liberan el polen de las anteras de flores como el tomate, la patata y el pimiento, imposibles de polinizar de otra forma. Sus poblaciones están en grave declive en todo el mundo.

3. Abeja albañil (Osmia rufa) — Una de las más de 600 especies de abejas solitarias de Europa, la abeja albañil construye sus celdas individuales de barro en cavidades preexistentes —tallos huecos, grietas en muros, agujeros en madera— provisionándolas de una mezcla de néctar y polen antes de depositar un huevo y sellar la celda con barro. Como no defiende una colonia, carece de comportamiento agresivo y raramente pica. Es un polinizador extraordinariamente eficiente, comparado con la abeja melífera por su método de transporte del polen (menos ordenado y más dispersivo).

4. Hormiga cortadora de hojas (Atta spp.) — Las hormigas cortadoras de hojas de América tropical son agricultoras sofisticadas que utilizan fragmentos de hojas no para comerlos directamente, sino para cultivar en sus nidos subterráneos el hongo Leucoagaricus gongylophorus, que es el alimento real de la colonia. Sus nidos pueden albergar más de 8 millones de individuos y tienen un profundo impacto en el ecosistema: una sola colonia puede defoliar completamente un árbol grande en pocos días. Este sistema agrícola lleva 50 millones de años de antigüedad.

Las abejas y hormigas son, sin exageración, dos de los grupos de animales más importantes para la vida en la Tierra tal y como la conocemos. Su papel en la polinización de las plantas, el ciclo de nutrientes del suelo, la dispersión de semillas y el control de poblaciones de otros insectos hace que sean pilares insustituibles de los ecosistemas terrestres. Proteger sus hábitats, reducir el uso de pesticidas, plantar flores silvestres y apoyar la apicultura sostenible son acciones concretas que cada persona puede tomar para contribuir a su supervivencia. Explora nuestro atlas para conocer la asombrosa diversidad de abejas y hormigas que comparten nuestro mundo.