Allosaurus: el gran depredador del Jurásico antes del T. rex

Allosaurus fragilis
El Allosaurus es uno de los grandes depredadores más conocidos del Jurásico Superior y, durante muchos años, fue considerado el «T. rex del Jurásico». Aunque vivió 80 millones de años antes que el Tiranosaurio rex, dominó los ecosistemas norteamericanos como el principal carnívoro de su época, cazando saurópodos jóvenes, estegosaurios y todo tipo de presas que se le pusieran delante. Vivió hace entre 155 y 145 millones de años y es uno de los dinosaurios mejor representados en el registro fósil, con cientos de ejemplares descubiertos. A diferencia del T. rex, el Allosaurus tenía brazos largos y funcionales, garras enormes y curvas de hasta 25 centímetros, y un cráneo más ligero pero mucho más flexible. Era un cazador ágil y poderoso, probablemente capaz de cazar en grupos coordinados según algunos hallazgos paleontológicos. Su nombre, que significa «lagarto extraño» o «lagarto diferente», se debe a que cuando fue descrito en 1877 por Othniel Charles Marsh, las vértebras de su columna eran distintas a las de cualquier otro dinosaurio conocido en aquel momento.

Características físicas del Allosaurus

El Allosaurus alcanzaba entre 8,5 y 12 metros de longitud, con un peso estimado de 1,7 a 2,3 toneladas. Esto lo convierte en uno de los terópodos más grandes del Jurásico, aunque era menor que los gigantescos depredadores del Cretácico como el Tiranosaurio rex (12-13 m, 8-9 t) o el Spinosaurus (14-18 m, 6-9 t). Su tamaño moderado se compensaba con una agilidad y velocidad superiores. El cráneo del Allosaurus medía alrededor de 80-90 cm y era una de sus características más distintivas. Tenía dos crestas bajas sobre los ojos —probablemente para exhibición o como protección solar— y una mandíbula extraordinariamente flexible. Estudios biomecánicos han revelado que podía abrir la boca hasta 90 grados, mucho más que la mayoría de los terópodos. Sin embargo, la fuerza de su mordida era relativamente débil para su tamaño: probablemente atacaba a sus presas como un hacha, no como una sierra. Las extremidades anteriores eran fuertes y mucho más largas que las del T. rex, terminadas en tres dedos con garras curvas de hasta 25 cm. Estas garras eran probablemente su arma principal, usadas para sujetar a las presas mientras las mordía. Las patas traseras eran largas y musculosas, indicando un cazador ágil y rápido capaz de alcanzar velocidades de unos 30-40 km/h. La cola larga le servía como contrapeso para mantener el equilibrio.

Cuándo y dónde vivió el Allosaurus

El Allosaurus habitó durante el Jurásico Superior, hace entre 155 y 145 millones de años, en lo que hoy es el oeste de Norteamérica. La mayoría de sus fósiles proceden de la Formación Morrison de Estados Unidos (Colorado, Utah, Wyoming, Nuevo México, Montana y Oklahoma), pero también se han encontrado restos atribuidos al género en Portugal, lo que sugiere que existía conexión entre los continentes en aquella época. El paisaje del Jurásico Superior norteamericano era una llanura semiárida con marcadas estaciones secas y húmedas, llena de ríos serpenteantes y zonas pantanosas. Los bosques de coníferas, helechos y cícadas alimentaban a los grandes saurópodos como el Apatosaurus, Brachiosaurus y Diplodocus, que constituían la base alimentaria del Allosaurus. También compartía territorio con herbívoros menores como el Stegosaurus y el Camptosaurus, y con otros depredadores como el Ceratosaurus y el enorme Torvosaurus. El yacimiento más importante de Allosaurus es la Cantera Cleveland-Lloyd, en Utah, donde se han encontrado los restos de al menos 46 ejemplares de la misma especie, probablemente atrapados en un pantano o trampa de barro durante un periodo prolongado. Este hallazgo masivo permitió estudiar variaciones individuales y comportamientos sociales del depredador.

Alimentación y comportamiento del Allosaurus

El Allosaurus era un depredador carnívoro que cazaba activamente y también consumía carroña cuando estaba disponible. Sus presas principales eran los grandes saurópodos jóvenes y los herbívoros de tamaño medio como el Camptosaurus. Marcas de mordeduras compatibles con dientes de Allosaurus se han encontrado en huesos de Stegosaurus, Apatosaurus y muchos otros herbívoros, confirmando su papel como depredador dominante. Su técnica de caza era sorprendente. A diferencia del T. rex, que aplastaba huesos con su mordida poderosa, el Allosaurus tenía una mordida relativamente débil pero un cráneo extraordinariamente flexible. Estudios biomecánicos sugieren que utilizaba su mandíbula como un hacha: golpeaba a sus presas con fuerza desde arriba, hundiendo los dientes superiores en la carne con la fuerza de los músculos del cuello, no de las mandíbulas. Esta técnica única le permitía herir a presas mucho mayores que él. La presencia masiva de individuos en la Cantera Cleveland-Lloyd ha llevado a algunos paleontólogos a sugerir que el Allosaurus podría haber cazado en grupos, al menos ocasionalmente. Esto sería consistente con marcas de mordeduras sanadas en huesos de Allosaurus encontradas en algunos ejemplares, lo que sugiere combates intraespecíficos por presas o territorio. Sin embargo, otros expertos cuestionan la caza cooperativa y ven los hallazgos como acumulaciones casuales de individuos solitarios.

Causa de extinción del Allosaurus

El Allosaurus se extinguió hace aproximadamente 145 millones de años, al final del Jurásico, mucho antes de la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno. Su desaparición coincidió con cambios climáticos y geológicos significativos en la transición Jurásico-Cretácico, que transformaron los ecosistemas de la Formación Morrison y eliminaron a muchos de los saurópodos que constituían su dieta principal. Los grandes terópodos del Jurásico fueron reemplazados gradualmente por nuevas familias en el Cretácico, especialmente los carcarodontosáuridos (parientes lejanos del Allosaurus) y, mucho más tarde, los tiranosáuridos. La extinción del Allosaurus no fue un evento catastrófico sino una sustitución progresiva en la cumbre de la cadena alimentaria, parte de la evolución natural de los ecosistemas mesozoicos.

Fósiles y descubrimientos importantes del Allosaurus

El Allosaurus fue descrito formalmente en 1877 por Othniel Charles Marsh, durante el periodo conocido como las «Guerras de los Huesos» entre Marsh y Edward Drinker Cope. Los primeros restos fueron encontrados en Colorado y consistían en algunas vértebras y huesos fragmentarios. Marsh acuñó el nombre Allosaurus («lagarto diferente») porque las vértebras eran distintas a las de cualquier otro dinosaurio conocido entonces. El descubrimiento más espectacular fue el de la Cantera Cleveland-Lloyd, en Utah, excavada principalmente entre 1960 y 1990. Los restos de al menos 46 individuos de la misma especie acumulados en un mismo lugar la convierten en el yacimiento de Allosaurus más rico del mundo. En 1991, los excavadores hallaron un esqueleto casi completo que pudo ser estudiado en detalle. Otros descubrimientos importantes incluyen «Big Al», un ejemplar muy completo encontrado en Wyoming en 1991 con numerosas heridas curadas que dan testimonio de la vida violenta de estos depredadores.
💡 Curiosidades
  • 🐾El Allosaurus podía abrir la mandíbula hasta 90 grados, mucho más que el T. rex, y la usaba como un hacha en lugar de aplastar huesos.
  • 🐾En la Cantera Cleveland-Lloyd de Utah se han encontrado los restos de al menos 46 ejemplares acumulados, sugiriendo posiblemente caza cooperativa.
  • 🐾Sus brazos eran largos y fuertes, equipados con garras curvas de hasta 25 cm que usaba para sujetar a las presas.
  • 🐾Vivió 80 millones de años antes que el T. rex, pero dominó los ecosistemas norteamericanos del Jurásico tardío de forma similar.
  • 🐾Su nombre significa «lagarto extraño» porque las vértebras del primer ejemplar tenían una forma única no vista en ningún otro dinosaurio conocido en 1877.

Preguntas frecuentes sobre el Allosaurus

¿Era el Allosaurus más grande que el T. rex?

No, el T. rex era considerablemente más grande. El Allosaurus medía entre 8,5 y 12 metros y pesaba 1,7-2,3 toneladas, mientras que el T. rex alcanzaba 12-13 metros y 8-9 toneladas. Sin embargo, el Allosaurus vivió 80 millones de años antes que el T. rex y dominaba los ecosistemas norteamericanos del Jurásico tardío de la misma manera que el T. rex dominaría el Cretácico Superior.

Allosaurus fragilis esqueleto
Esqueleto montado de Allosaurus fragilis

¿Cazaba el Allosaurus en manada?

Es uno de los temas más debatidos. La acumulación masiva de 46 ejemplares en la Cantera Cleveland-Lloyd ha llevado a algunos paleontólogos a sugerir caza cooperativa, pero otros consideran que se trata de individuos solitarios atrapados sucesivamente. Las marcas de mordedura entre Allosaurus encontradas en algunos huesos sugieren que existía competencia por presas o territorio, lo cual encajaría más con un comportamiento solitario o, como mucho, en grupos pequeños y poco cohesionados.

¿Cómo cazaba el Allosaurus si tenía mordida débil?

Estudios biomecánicos publicados en 2013 mostraron que el Allosaurus usaba su cráneo como un hacha. Tenía una mandíbula muy flexible que podía abrirse hasta 90 grados, y los músculos del cuello generaban la fuerza principal. En lugar de aplastar huesos como el T. rex, golpeaba a sus presas desde arriba clavando los dientes superiores en la carne, una técnica única en el mundo de los grandes terópodos.

¿Qué comía el Allosaurus?

Era un depredador generalista que cazaba todo tipo de herbívoros del Jurásico tardío. Sus presas principales eran los saurópodos jóvenes (Diplodocus, Apatosaurus, Brachiosaurus) y los herbívoros de tamaño medio como el Camptosaurus. También se han encontrado marcas de sus dientes en huesos de Stegosaurus, lo que indica enfrentamientos peligrosos con un herbívoro armado de espinas y placas.

¿Por qué se llama Allosaurus?

Allosaurus significa «lagarto diferente» o «lagarto extraño» en griego (allos = otro/diferente, sauros = lagarto). Othniel Charles Marsh le dio este nombre en 1877 porque las vértebras del primer ejemplar tenían una morfología distinta a la de cualquier otro dinosaurio conocido en su época: eran cóncavas en ambos lados (anficélicas) y mucho más ligeras gracias a cavidades de aire internas.

Fuentes

  • Marsh, O. C.. (1877). Notice of new dinosaurian reptiles from the Jurassic formation. American Journal of Science, 14, 514-516.
  • Madsen, J. H.. (1976). Allosaurus fragilis: a revised osteology. Utah Geological Survey Bulletin, 109.
  • Bakker, R. T.. (1998). Brontosaur killers: Late Jurassic allosaurids as sabre-tooth cat analogues. Gaia, 15, 145-158.
  • Snively, E. et al.. (2013). Multibody dynamics model of head and neck function in Allosaurus. Palaeontologia Electronica, 16(2).
  • Foster, J.. (2007). Jurassic West: The Dinosaurs of the Morrison Formation. Indiana University Press.