Tilacino: El Tigre de Tasmania que el Hombre Borró del Mapa

Thylacinus cynocephalus

A las 18:30 horas del 7 de septiembre de 1936, en el zoo de Hobart (Tasmania, Australia), murió de frío el último tilacino conocido del planeta: un macho anciano al que nadie le había puesto nombre, que había quedado encerrado accidentalmente fuera de su refugio cubierto durante la noche. Irónicamente, apenas 59 días antes, el 14 de julio de 1936, la especie había recibido protección legal oficial por parte del gobierno de Tasmania, después de décadas de exterminio sistemático pagado por ese mismo gobierno. Era demasiado tarde. El tilacino, el mayor marsupial carnívoro que sobrevivió hasta los tiempos modernos, el animal más parecido a un lobo o a un perro que evolucionó de forma completamente independiente en el aislado continente australiano, había desaparecido para siempre de la faz de la Tierra.

Par de tilacinos en el zoológico de Washington, circa 1904
Par de tilacinos en el zoológico de Washington, circa 1904

El Thylacinus cynocephalus, conocido también como «tigre de Tasmania» (por las rayas en la parte posterior de su cuerpo), «lobo de Tasmania» (por su forma canina) o simplemente «tilacino» (su nombre científico en latín significa «perro-pouch con cabeza de lobo»), es un caso emblemático de extinción innecesaria y de extinción sistemática. Era un marsupial, no un lobo ni un tigre, y su sorprendente parecido con los cánidos es un extraordinario ejemplo de evolución convergente: sin tener ningún ancestro común reciente con los perros o los lobos, evolucionó de manera independiente hacia una morfología similar porque ocupaba el mismo nicho ecológico en su ecosistema.

Esta guía completa sobre el Tilacino explora todos los aspectos conocidos de este fascinante marsupial extinto: su biología real (a menudo malinterpretada), su historia evolutiva, las razones de su extinción a manos humanas, las grabaciones de vídeo que son su único testimonio audiovisual, y los proyectos de de-extinción que esperan traerlo de vuelta en las próximas décadas.

Características físicas del Tilacino

El Thylacinus cynocephalus era un marsupial de tamaño mediano-grande. Los adultos medían entre 100 y 130 cm de longitud del cuerpo, más 50-65 cm de cola, con una altura en la cruz de unos 58-60 cm y un peso estimado entre 15 y 30 kg, siendo los machos más grandes que las hembras. Su apariencia general era canina, con un cuerpo alargado y de perfil similar a un perro de tamaño mediano, pero con rasgos únicos que lo diferenciaban claramente: una cabeza relativamente grande y alargada con una mandíbula capaz de abrirse hasta 80-120° (mucho más que cualquier cánido), lo que sus contemporáneos describían como una de sus características más llamativas; una cola rígida en la base (no flexible como la de los perros) que no podía enroscarse; y las características rayas oscuras transversales en la parte posterior del tronco y la cola, que le dieron el apodo de «tigre de Tasmania».

Una de las diferencias más importantes con los cánidos era su marcha. El tilacino podía moverse de manera similar a los cánidos en marcha normal, pero para velocidades mayores utilizaba un galope de cuatro patas que resultaba relativamente torpe y que probablemente no le permitía perseguir presas en largas carreras como hacen los lobos. Las grabaciones de vídeo de los últimos individuos en cautividad muestran también que podía erguirse brevemente sobre las patas traseras, como algunos marsupiales actuales, y se ha especulado que podría haber usado esta postura durante la caza o el acecho. Las hembras tenían una bolsa marsupial abierta hacia atrás (al contrario del canguro), en la que transportaban a las crías en sus primeras semanas de vida.

El pelaje del tilacino era corto y denso, de color marrón amarillento a marrón grisáceo en el dorso y más claro en el vientre, con 13-21 rayas oscuras que comenzaban en la parte trasera de la espalda y se extendían por el costado posterior y la base de la cola. El hocico era alargado y delgado, con vibrissas (bigotes) bien desarrollados. Los ojos eran de color marrón amarillento.

Cuándo y dónde vivió el Tilacino

El género Thylacinus tiene una historia de más de 23 millones de años en Australia. Thylacinus cynocephalus propiamente dicho apareció hace unos 4 millones de años. Originalmente se distribuía por toda Australia continental, Nueva Guinea y Tasmania. En el continente australiano, la especie se extinguió hace aproximadamente 2.000 años, probablemente por la competencia con el dingo (Canis lupus dingo), introducido por los humanos en Australia hace unos 3.500-4.000 años, y por la presión cinegética de los aborígenes. El dingo nunca llegó a Tasmania (separada del continente por el estrecho de Bass), lo que permitió que el tilacino sobreviviera allí hasta el siglo XX.

En Tasmania, el tilacino habitaba principalmente los bosques húmedos y las sabanas arboladas de la costa oeste y sur de la isla, donde se estimaba que antes de la colonización europea existía una población de varios miles de individuos. Era principalmente nocturno y crepuscular, cazando de noche y descansando durante el día en cuevas, troncos huecos o la densa vegetación.

Alimentación y comportamiento del Tilacino

El tilacino era un carnívoro que se alimentaba principalmente de canguros, wallabíes, wombats, aves y pequeños mamíferos. Su técnica de caza habitual, según los relatos de los colonos, consistía en acosar a las presas durante largas distancias a un trote persistente hasta agotarlas, más que en persecuciones veloces a gran velocidad. Estudios biomecánicos modernos de su dentición y mandíbulas confirman que podía generar una fuerza de mordida relativamente modesta para el tamaño de sus presas, lo que es consistente con la idea de que prefería presas relativamente pequeñas o las abordaba por sorpresa.

La acusación de que el tilacino mataba ovejas y era una amenaza para el ganado fue el pretexto principal para la campaña de exterminio. Sin embargo, los análisis modernos sugieren que los tilacinos mataban ovejas en raras ocasiones y con mucha menos frecuencia de lo que afirmaban los ganaderos. Los estudios de huellas en depósitos de campo y los registros de avistamientos sugieren que el tilacino era un depredador relativamente tímido que evitaba el contacto con los humanos. La mayoría de las ovejas muertas atribuidas al tilacino probablemente fueron obra de perros asilvestrados o wombats que rompían las cercas. El zoólogo australiano Eric Guiler, que pasó décadas estudiando al tilacino, llegó a la conclusión de que la amenaza real para el ganado había sido enormemente exagerada.

Causa de extinción del Tilacino

La extinción del tilacino es uno de los ejemplos más claros y documentados de extinción deliberada causada por el ser humano. El gobierno colonial de Tasmania estableció en 1888 un sistema de recompensas por la muerte de tilacinos: se pagaba un chelín por cada cachorro y 1 libra esterlina por cada adulto. Entre 1888 y 1909, cuando el programa fue oficialmente discontinuado (aunque los pagos continuaron hasta 1914), se pagaron al menos 2.184 primas, aunque el número real de animales muertos fue mucho mayor (muchos cazadores no reclamaban la prima). La campaña de exterminio, combinada con la destrucción del hábitat, la competencia con los perros asilvestrados y posiblemente una enfermedad, redujo la población a niveles insostenibles en pocas décadas.

Para 1930, la especie era extremadamente rara en estado silvestre. El último tilacino salvaje conocido fue capturado en 1933 y enviado al zoo de Hobart. Solo tres años después, el 7 de septiembre de 1936, murió el último individuo conocido. La fecha se ha convertido en el «Día del Tilacino» en Australia, una jornada de reflexión sobre la extinción y la conservación. Irónicamente, el gobierno de Tasmania había aprobado protección legal para la especie apenas 59 días antes de la muerte del último individuo conocido.

Grabaciones y legado del Tilacino

El tilacino tiene el privilegio triste y singular de ser una de las pocas especies extintas de las que existen grabaciones de vídeo. Se conservan varios fragmentos de película de los últimos individuos en el zoo de Hobart, filmados entre 1933 y 1936 por el naturalista David Fleay. Estas grabaciones, que muestran al animal caminando, bostezando (exhibiendo su extraordinaria apertura mandibular), olisqueando el entorno y exhibiendo la característica rigidez de su cola, son de un valor histórico y emocional incalculable. Los vídeos han sido digitalizados y están disponibles en internet, y son de las imágenes más vistas de cualquier especie extinta.

El proyecto de de-extinción del tilacino, liderado por el profesor Andrew Pask de la Universidad de Melbourne y apoyado por Colossal Biosciences desde 2022, ha secuenciado el genoma completo del tilacino a partir de un espécimen conservado en alcohol de 108 años. La estrategia consiste en usar el dunnart de cola gorda (Sminthopsis crassicaudata), un pequeño marsupial insectívoro de 20 gramos, como punto de partida para la edición genética, aunque las diferencias genéticas entre el dunnart y el tilacino son considerables. En 2023, el equipo publicó el primer atlas de células del tilacino, un mapa de los tipos celulares durante el desarrollo del embrión, un paso técnico crucial para el proyecto de de-extinción.

Curiosidades sobre el Tilacino

  • El último tilacino murió de frío, no fue matado: El último individuo conocido murió en el zoo de Hobart el 7 de septiembre de 1936 porque quedó encerrado fuera de su refugio cubierto durante una noche fría. El zoo no tenía personal de guardia nocturna en ese momento. La negligencia que causó su muerte es tan emblemática como trágica.
  • La protección llegó 59 días tarde: El gobierno de Tasmania aprobó la protección legal del tilacino el 14 de julio de 1936. El último individuo conocido murió el 7 de septiembre de 1936. Cincuenta y nueve días de diferencia entre la protección y la extinción.
  • Era un marsupial, no un cánido: A pesar de su aspecto de perro o lobo, el tilacino era un marsupial, más emparentado con los canguros y los wombats que con los lobos. Su parecido con los cánidos es evolución convergente: la misma solución morfológica para el mismo nicho ecológico.
  • Podía abrir la mandíbula hasta 80°: La capacidad de apertura mandibular del tilacino era extraordinaria, hasta 80° o más, lo que era su característica más llamativa para quienes lo observaban en cautividad y es visible claramente en las grabaciones de vídeo.
  • Existen grabaciones de vídeo: Se conservan varios fragmentos de película del último tilacino en el zoo de Hobart, filmados por David Fleay entre 1933 y 1936. Son de las grabaciones más vistas de cualquier animal extinto.
  • Colossal Biosciences trabaja en traerlo de vuelta: Desde 2022, la empresa de de-extinción Colossal Biosciences trabaja en el proyecto de de-extinción del tilacino, usando el genoma completo de la especie (secuenciado en 2022) y la edición genética CRISPR como herramienta principal.

Preguntas frecuentes sobre el Tilacino

Fuentes y referencias