El avestruz (Struthio camelus) es el ave más grande y pesada del mundo, y a su vez el animal terrestre más veloz que se desplaza sobre dos patas. Nativa de las sabanas y semidesiertos de África, esta ave no voladora puede superar los 145 kg de peso y los 2,8 metros de altura, con patas tan poderosas que son capaces de matar a un león de una sola patada. Su velocidad de crucero es de 50 km/h, con picos que alcanzan los 70 km/h, lo que la convierte en el animal terrestre bípedo más rápido del planeta.

Pese a su incapacidad para volar —sus alas son vestigiales y sus plumas carecen de los ganchos que darían cohesión al plumaje aéreo—, el avestruz compensa con sus extraordinarias patas. Cada pie tiene solo dos dedos, una adaptación única entre las aves que le permite alcanzar esa velocidad sin desgastar energía en estructuras innecesarias. Sus ojos, con un diámetro de unos 5 cm, son los más grandes de cualquier animal terrestre y le proporcionan una visión excelente para detectar depredadores a kilómetros de distancia.
Contrariamente al mito popular, el avestruz no entierra la cabeza en la arena. Lo que realmente hace cuando se siente amenazado es agacharse y presionar el cuello contra el suelo, una postura que, vista desde lejos, puede dar esa impresión errónea. Esta ave ha sido criada en cautividad durante siglos por sus plumas, su carne y su cuero, convirtiéndose en una especie de gran importancia económica.
Características físicas
El avestruz macho adulto luce un plumaje llamativo de negro brillante en el cuerpo con las puntas de las alas y la cola blancas. Las hembras, en cambio, presentan un plumaje pardo-grisáceo que les proporciona camuflaje durante la incubación. Sus largas patas no tienen plumas y su cuello también está mayormente desnudo. Las plumas del avestruz son únicas: sin barbas entrelazadas, son suaves y esponjosas, lo que las hizo muy cotizadas en la moda del siglo XIX. Los huevos del avestruz son los más grandes del reino animal: pueden pesar hasta 1,5 kg y medir 15 cm de longitud, equivaliendo a unas 24 yemas de gallina.
Hábitat y distribución
El avestruz habita principalmente las sabanas abiertas, estepas herbáceas y semidesiertos del África subsahariana. Las cuatro subespecies reconocidas se distribuyen por regiones distintas: el avestruz somalí (Struthio molybdophanes), recientemente reconocida como especie independiente, ocupa el Cuerno de África; el avestruz norteafricano habita el Sahel; el avestruz masái se distribuye por África oriental; y el avestruz surafricano está presente en el sur del continente. El avestruz árabe (Struthio camelus syriacus) se extinguió en el siglo XX. Prefieren terrenos planos con buena visibilidad y vegetación baja que les permita avistar depredadores.
Alimentación
El avestruz es un omnívoro oportunista. Su dieta base está compuesta por hojas, hierbas, flores, semillas, frutas y raíces, pero también consume insectos, lagartijas, serpientes pequeñas y roedores cuando tiene oportunidad. Una peculiaridad notable es que el avestruz no tiene dientes y carece de la capacidad de triturar el alimento con el pico, por lo que ingiere piedras y guijarros (gastrolitos) que permanecen en su molleja y ayudan a moler la comida. Un avestruz adulto puede llevar hasta 1 kg de piedras en su sistema digestivo. Pueden pasar largos períodos sin agua, obteniendo la humedad necesaria de su alimentación.
Comportamiento y vida social
Los avestruces son animales gregarios que suelen vivir en grupos de entre 5 y 50 individuos, aunque en épocas de sequía pueden reunirse en manadas de hasta 100 ejemplares. Con frecuencia pastan junto a cebras, jirafas y ñus en una relación simbiótica de vigilancia mutua. El avestruz, con su excelente visión, detecta el peligro desde lejos mientras los mamíferos, con su agudo olfato, aportan información adicional. Los machos son territoriales durante la época reproductiva y realizan vistosas danzas nupciales con ondulación de alas. Su vocalización habitual es un retumbo grave similar al rugido de un león.
Reproducción
El macho dominante se aparea con varias hembras dentro de su territorio. La hembra «principal» o «mayor» pone entre 7 y 10 huevos en el nido central (un hoyo en el suelo), mientras que las hembras secundarias añaden entre 2 y 6 huevos cada una. Un nido puede contener hasta 60 huevos. La incubación dura entre 35 y 45 días: el macho incuba de noche y la hembra durante el día, aprovechando su camuflaje. Solo sobreviven, estadísticamente, entre 1 y 2 polluelos por nido hasta la edad adulta. Los pollitos son capaces de correr al nacer y alcanzan el tamaño adulto en tan solo 18 meses.
- Los ojos del avestruz miden 5 cm de diámetro, los más grandes de cualquier vertebrado terrestre, más grandes incluso que su propio cerebro.
- Una patada de avestruz puede ejercer una fuerza de más de 140 kg, suficiente para matar a un león o a una persona.
- El avestruz puede correr a 70 km/h durante períodos prolongados y mantener 50 km/h durante más de 30 minutos sin fatigarse.
- Sus huevos tardan en hervir aproximadamente 90 minutos y pueden ser usados como recipiente por comunidades locales.
- Durante el pico de la «moda de plumas» a finales del siglo XIX, las plumas de avestruz valían más que el oro por kilo en los mercados de Londres y París.
Estado de conservación
El avestruz común (Struthio camelus) figura como Preocupación Menor (LC) en la Lista Roja de la UICN, con una población silvestre estimada en entre 150.000 y 250.000 individuos en África. Sin embargo, el avestruz somalí, ahora reconocido como especie separada (Struthio molybdophanes), está clasificado como Vulnerable (VU). Las principales amenazas son la pérdida de hábitat, la caza furtiva por plumas, carne y huevos, y el conflicto con la ganadería. Las granjas de avestruz, que existen en más de 50 países, producen carne, cuero y plumas, reduciendo la presión sobre las poblaciones silvestres.
No, es un mito. Cuando el avestruz se siente amenazado, se tumba en el suelo y estira el cuello horizontalmente, un comportamiento de camuflaje. Visto desde lejos, puede parecer que ha enterrado la cabeza. También remueve la tierra para voltear sus huevos, lo que pudo originar la leyenda.
Sí. El avestruz tiene una notable capacidad para regular su temperatura corporal y obtener agua de la vegetación que consume. Puede tolerar variaciones de temperatura corporal de hasta 4 °C sin sudar en exceso, lo que le permite sobrevivir en ambientes áridos con mínimo acceso a agua.
En estado salvaje, los avestruces viven entre 30 y 40 años. En cautividad, con buena alimentación y ausencia de depredadores, pueden alcanzar los 50 años. Son una de las aves con mayor longevidad del planeta.
Aunque raramente lo hacen, los avestruces pueden nadar en aguas tranquilas utilizando sus patas en movimientos similares a los de la carrera. No son nadadores ágiles, pero son capaces de cruzar ríos o charcos cuando es necesario.
La reducción de los dedos a dos —único caso entre las aves— es una adaptación evolutiva a la carrera. Un pie con menos dedos implica un contacto más eficiente con el suelo, mayor velocidad y menos peso. El dedo interno es muy grande y robusto, actuando como el principal apoyo durante la carrera.