La mariposa blanca de la col (Pieris brassicae) es una de las mariposas más comunes y reconocibles de Europa. Con sus alas de un blanco cremoso salpicadas de manchas negras, es una presencia habitual en huertos, jardines y campos de cultivo desde la primavera hasta el otoño. Pertenece a la familia Pieridae y es conocida tanto por su belleza discreta como por el apetito voraz de sus orugas, que pueden devastar cultivos de coles, brócoli y otras crucíferas en pocos días.

Aunque a menudo es considerada una plaga agrícola, la mariposa blanca de la col desempeña un papel ecológico importante como polinizadora y como eslabón en la cadena alimentaria de numerosas aves, arañas y avispas parasitoides. Su ciclo de vida, extraordinariamente bien estudiado, la convierte en una de las mariposas más utilizadas en investigación entomológica y en educación ambiental en escuelas de todo el mundo.
Características físicas
La mariposa blanca de la col tiene una envergadura de entre 5 y 6,5 centímetros. La cara dorsal de las alas es de color blanco cremoso con las puntas del ala anterior teñidas de negro. Las hembras presentan además dos manchas negras redondeadas en cada ala anterior, mientras que los machos solo tienen una o ninguna, lo que permite distinguir fácilmente ambos sexos.
La cara ventral de las alas posteriores es de un tono amarillo verdoso pálido, lo que proporciona un camuflaje excelente cuando la mariposa descansa con las alas plegadas sobre la vegetación. El cuerpo es robusto y oscuro, cubierto de una fina pilosidad grisácea. Las antenas terminan en una maza redondeada característica de los piéridos. Las orugas son de color verde con líneas amarillas y puntos negros, y alcanzan unos 4 centímetros de longitud.
Hábitat y distribución
La mariposa blanca de la col tiene una distribución extremadamente amplia que abarca toda Europa, el norte de África y Asia hasta el Himalaya. Ha sido introducida accidentalmente en otras regiones, incluida Sudáfrica, donde se ha establecido como especie invasora. Es una de las pocas mariposas que prospera en entornos urbanos y agrícolas, adaptándose perfectamente a parques, jardines, huertos y terrenos cultivados.
Prefiere zonas abiertas con abundancia de crucíferas silvestres o cultivadas, aunque también se encuentra en prados, bordes de caminos y terrenos baldíos donde crecen plantas como la mostaza silvestre o el jaramago. Es una especie migradora parcial: las poblaciones del norte de Europa se refuerzan cada primavera con individuos procedentes del sur que cruzan el Canal de la Mancha en grandes bandadas.
Alimentación
Los adultos se alimentan del néctar de una amplia variedad de flores, mostrando preferencia por las de color púrpura y blanco como la lavanda, el buddleja (arbusto de las mariposas), el trébol y las flores de crucíferas. Su espiritrompa larga les permite acceder al néctar de flores tubulares con facilidad.
Las orugas son las responsables de la mala fama de esta especie: se alimentan exclusivamente de plantas de la familia Brassicaceae (crucíferas), incluyendo la col, el brócoli, la coliflor, las coles de Bruselas, la colza y los nabos. Las orugas jóvenes raspan la superficie de las hojas, mientras que las más desarrolladas devoran las hojas enteras hasta dejar solo el nervio central, causando daños económicos significativos en cultivos hortícolas.
Comportamiento
La mariposa blanca de la col es una voladora fuerte y decidida, capaz de recorrer grandes distancias. Es frecuente observarla volando en línea recta a considerable altura, especialmente durante sus movimientos migratorios. Los machos patrullan activamente en busca de hembras, siguiendo cualquier objeto blanco que se mueva, incluidos trozos de papel o pétalos de flores.
Las orugas son gregarias durante sus primeros estadios: las hembras depositan los huevos en grupos de 20 a 100 en el envés de las hojas, y las larvas jóvenes se alimentan juntas. Esta agregación tiene una función defensiva, ya que las orugas acumulan glucosinolatos tóxicos de las crucíferas que las hacen desagradables para muchos depredadores, y el grupo refuerza la señal de advertencia con su coloración conspicua.
Reproducción
La mariposa blanca de la col puede tener entre dos y cuatro generaciones al año dependiendo del clima. En el sur de Europa puede volar desde marzo hasta noviembre, mientras que en el norte tiene dos generaciones principales en primavera y verano. El cortejo es sencillo: el macho persigue a la hembra en vuelo y, si esta es receptiva, se posan juntos para copular.
La hembra deposita entre 20 y 100 huevos amarillos y alargados en el envés de las hojas de crucíferas. Los huevos eclosionan en una o dos semanas. Las orugas pasan por cinco estadios larvarios durante unas tres semanas antes de pupar. La crisálida se fija a paredes, vallas o tallos mediante un cinturón de seda, y puede ser verde o gris según el sustrato. La última generación del año pasa el invierno como crisálida en estado de diapausa.
- La mariposa blanca de la col puede tener hasta cuatro generaciones al año en el sur de Europa, volando sin parar desde marzo hasta noviembre.
- Las orugas acumulan glucosinolatos tóxicos de las coles que las hacen desagradables para las aves, por eso tienen colores vivos de advertencia.
- La avispa parásita Cotesia glomerata pone sus huevos dentro de las orugas vivas. Las larvas de la avispa se alimentan del interior de la oruga y emergen de su cuerpo para pupar.
- En el Reino Unido, las poblaciones locales se refuerzan cada primavera con millones de mariposas que cruzan el Canal de la Mancha desde Francia.
- Una sola hembra puede poner hasta 600 huevos a lo largo de su vida, depositándolos en grupos de 20 a 100 en el envés de las hojas de crucíferas.
Estado de conservación
La mariposa blanca de la col no está amenazada en absoluto. Es una de las mariposas más abundantes de Europa y sus poblaciones son estables o están en expansión. La UICN la clasifica como de Preocupación Menor (LC). De hecho, en muchas regiones se la considera una especie plaga por los daños que sus orugas causan en los cultivos de crucíferas.
Sus principales enemigos naturales son las avispas parasitoides del género Cotesia (especialmente Cotesia glomerata), que depositan sus huevos dentro de las orugas vivas. Estas avispas son tan eficientes que se utilizan como agente de control biológico en agricultura ecológica. También es presa habitual de aves insectívoras, arañas cangrejo y escarabajos de suelo.
Sus orugas se alimentan exclusivamente de crucíferas como la col, el brócoli y la coliflor, y pueden devorar las hojas enteras de estos cultivos en pocos días. Una sola hembra puede poner cientos de huevos a lo largo de su vida, lo que multiplica el daño rápidamente.
La hembra tiene dos manchas negras redondeadas en cada ala anterior, mientras que el macho tiene solo una mancha o ninguna. Además, las hembras suelen ser ligeramente más grandes y de un blanco más amarillento.
Se distribuye por toda Europa, el norte de África y Asia hasta el Himalaya. Es muy común en jardines, huertos, parques urbanos y campos de cultivo donde haya crucíferas. También se ha introducido en Sudáfrica.
No, en absoluto. Es una de las mariposas más abundantes de Europa y está clasificada como Preocupación Menor (LC) por la UICN. De hecho, en muchas regiones se la considera una plaga agrícola por los daños que causan sus orugas.