Cigarra

Cicadidae

La cigarra (familia Cicadidae) es uno de los insectos más característicos del verano mediterráneo: su canto estridente e incesante forma parte indisociable del paisaje sonoro de los veranos cálidos. Pero más allá de su canción, las cigarras esconden una biología extraordinaria, con ciclos de vida que pueden durar hasta 17 años bajo tierra antes de que el adulto emerja durante apenas unas semanas. Existen alrededor de 3.000 especies descritas en todo el mundo, distribuidas por las regiones tropicales y templadas de todos los continentes excepto la Antártida.

Cigarra
Cigarra

Características físicas de la cigarra

Los adultos de la familia Cicadidae miden entre 15 y 65 mm de longitud, lo que los sitúa entre los insectos de tamaño mediano a grande. Presentan un cuerpo robusto con la cabeza en posición opisognata (con la boca apuntando hacia abajo y atrás). Sus ojos compuestos son grandes y prominentes, y poseen además tres ocelos (ojos simples) dispuestos en triángulo en la parte superior de la cabeza.

El aparato bucal es de tipo succionador-picador en forma de estilete, adaptado para extraer savia de los tejidos vegetales. Tienen dos pares de alas membranosas y transparentes que en reposo se pliegan en forma de tejadillo sobre el abdomen. El mesonoto (parte central del tórax) está muy desarrollado para alojar la musculatura de vuelo. Las patas anteriores presentan glándulas femorales con función lubricante.

Los machos son significativamente más ruidosos que las hembras, ya que estas carecen del aparato cantor. En los machos, a ambos lados del primer segmento abdominal se sitúa el órgano estridulatorio: membranas quitinosas llamadas timbales, conectadas a sacos de aire que actúan como cajas de resonancia. La contracción rápida de los músculos que deforman los timbales genera el canto.

Hábitat y distribución

Las cigarras habitan regiones con climas templados y tropicales de todos los continentes excepto la Antártida. Son especialmente abundantes en Asia tropical, el Mediterráneo, Australia y América del Norte. En España, la especie más común es Lyristes plebejus (antes Tibicen plebejus), presente en casi toda la Península Ibérica, aunque existen también otras especies regionales.

Viven principalmente en zonas arboladas: pinares, encinares, olivares, viñedos y jardines con árboles de porte medio-grande. Las ninfas pasan su vida subterránea cerca de las raíces de árboles y arbustos de cuya savia se alimentan. Los adultos prefieren las copas de los árboles, donde cantan y se reproducen durante las semanas de verano.

Alimentación

Las cigarras son fitófagas (se alimentan de plantas) durante toda su vida, pero en distintas partes de la planta según la etapa. Las ninfas subterráneas se alimentan de la savia de las raíces, insertando su estilete en los tejidos vasculares del xilema o el floema para succionar los fluidos nutritivos. Pueden pasar años sin cambiar de raíz si la planta es suficientemente grande.

Los adultos continúan alimentándose de savia, pero en este caso de tallos y ramas tiernas. Insertan el estilete en los tejidos vasculares de la parte aérea de la planta. Su alimentación no suele causar daños graves a árboles adultos, aunque en grandes densidades pueden debilitar ejemplares jóvenes. A diferencia de otros insectos chupadores de savia, las cigarras no producen melaza ni colonizan los tejidos foliares.

Comportamiento

El comportamiento más llamativo de las cigarras es sin duda su canto. Los machos producen el sonido para atraer a las hembras. Cada especie emite un patrón acústico distintivo que permite el reconocimiento entre individuos de la misma especie (aislamiento reproductivo). La intensidad puede alcanzar hasta 120 decibelios, convirtiendo a las cigarras en los insectos más ruidosos del planeta.

El canto se emite a cualquier hora del día, pero es más frecuente e intenso en las horas de máximo calor. Paradójicamente, las cigarras se silencian cuando la temperatura sube demasiado (más de 35-36°C). Pueden emerger hasta 1,5 millones de cigarras por acre (0,4 hectáreas) en las emergencias masivas de algunas especies norteamericanas periodales.

Las cigarras no pican ni muerden a las personas y no son vectores de enfermedades. Son completamente inofensivas para los humanos. Su único mecanismo de defensa es el vuelo y, en algunos casos, un líquido excretado cuando se las coge.

Reproducción y ciclo de vida

El ciclo de vida de las cigarras es hemimetábolo (sin metamorfosis completa) y está marcado por su extraordinaria duración. Tras el apareamiento, la hembra realiza incisiones en la corteza de ramas tiernas con su ovipositor e introduce los huevos en el tejido vegetal. Una hembra puede depositar entre 200 y 600 huevos en su vida. Poco después de la puesta, los adultos mueren.

Cuando las ninfas eclosionan, caen al suelo y se entierran rápidamente. Ahí comienza la fase más larga de su vida: entre 2 y 17 años según la especie, pasados íntegramente bajo tierra alimentándose de savia de raíces. Esta larga duración se interpreta como una adaptación evolutiva para evitar la depredación y sincronizar emergencias masivas que saturen a los depredadores (estrategia denominada «saciación de depredadores»).

Las más famosas son las cigarras periódicas norteamericanas del género Magicicada, con ciclos de 13 o 17 años (números primos), lo que minimiza la posibilidad de que distintas cohortes coincidan y faciliten el desarrollo de depredadores especializados. Cuando finalmente emergen, cavan túneles hacia la superficie, suben a los árboles y mudan al estadio adulto. Los adultos solo viven entre 2 y 6 semanas.

Curiosidades sobre la cigarra

  • Las cigarras periódicas norteamericanas (Magicicada) tienen ciclos de vida de exactamente 13 o 17 años (números primos), lo que se considera una adaptación evolutiva para reducir al mínimo la probabilidad de que dos cohortes con distintos ciclos emerjan al mismo tiempo.
  • Su canto puede superar los 120 decibelios, equivalente al ruido de un concierto de rock a corta distancia, convirtiéndolas en los insectos más ruidosos del mundo.
  • La cigarra tiene un lugar destacado en la mitología griega: representaba la música, la poesía y la vida contemplativa. En la fábula de Esopo, la cigarra y la hormiga encarnan dos filosofías de vida opuestas.
  • Las emergencias masivas de cigarras periódicas en Norteamérica pueden producir densidades de hasta 1,5 millones de individuos por acre, lo que supone una biomasa enorme y un festín para aves, mamíferos e incluso plantas (que se fertilizan con los cadáveres).
  • En varios países de Asia oriental, las cigarras son una fuente de proteínas consumida en gastronomía tradicional, especialmente en China, Tailandia y Vietnam.

Preguntas frecuentes sobre la cigarra

¿Por qué cantan las cigarras?

Solo cantan los machos, y lo hacen para atraer a las hembras durante la época de reproducción. Cada especie tiene un patrón acústico único que permite el reconocimiento entre individuos de la misma especie. El canto lo producen mediante órganos llamados timbales, membranas quitinosas en el abdomen que vibran muy rápidamente, amplificadas por sacos de aire internos.

¿Cuánto tiempo vive una cigarra?

La vida total de una cigarra dura entre 2 y 17 años, pero casi todo ese tiempo transcurre bajo tierra como ninfa. El adulto, que es lo que vemos y oímos en verano, solo vive entre 2 y 6 semanas. Las cigarras con ciclos más largos (13 o 17 años) son las especies periódicas norteamericanas del género Magicicada; las europeas tienen ciclos de 2 a 5 años.

¿Las cigarras pican o son peligrosas?

No, las cigarras son completamente inofensivas para los humanos. No pican ni muerden personas. Su aparato bucal está diseñado exclusivamente para succionar savia de plantas. Son insectos pacíficos y su único mecanismo de defensa es huir volando. No transmiten enfermedades ni causan daño alguno al contacto humano.

¿Cuándo emergen las cigarras?

En España y el Mediterráneo, las cigarras adultas emergen a finales de primavera y su actividad es máxima en verano (junio-agosto), cuando las temperaturas altas favorecen el canto y el apareamiento. Cuando la temperatura supera los 35-36°C, suelen silenciarse. En Norteamérica, las cigarras periódicas emergen en primavera, sincronizadas al año (13 o 17 años del ciclo).

¿De qué se alimentan las cigarras?

Las cigarras se alimentan exclusivamente de savia vegetal durante toda su vida. Las ninfas subterráneas succionan la savia de las raíces, y los adultos se alimentan de la savia de tallos y ramas. Su aparato bucal en forma de estilete les permite perforar los tejidos vasculares de la planta para acceder a los fluidos nutritivos sin masticar tejido vegetal.

¿Por qué la cigarra vive tantos años bajo tierra?

El largo período subterráneo es una adaptación evolutiva para evitar a los depredadores. Al emerger todos los individuos de una cohorte al mismo tiempo (emergencia masiva), la cantidad de cigarras supera la capacidad de los depredadores para consumirlas todas, garantizando la supervivencia de suficientes individuos para reproducirse. Los ciclos de números primos (13 y 17 años) minimizan además la coincidencia con otros ciclos biológicos de depredadores.

¿Hay cigarras en España?

Sí, España tiene varias especies de cigarras. La más extendida es Lyristes plebejus, presente en casi toda la Península Ibérica. También se encuentran Cicada orni (la cigarra de la montaña) y otras especies regionales. Son especialmente abundantes en los ecosistemas mediterráneos de encina, pino y olivo donde pasan el caluroso verano.