El leopardo del Amur (Panthera pardus orientalis) es el felino salvaje más raro del planeta. En 2007, solo se contaban entre 25 y 34 individuos en libertad, una cifra que hacía casi inevitable su extinción. Gracias a la protección estricta del gobierno ruso, la creación de un parque nacional específico y los programas de cría en cautiverio, hoy se estiman más de 100 leopardos en el extremo oriente de Rusia y el noreste de China, protagonizando una de las recuperaciones más esperanzadoras de la conservación de grandes felinos.

Características del leopardo del Amur
El leopardo del Amur es la subespecie de leopardo más norteña y la más adaptada al frío. Comparado con los leopardos africanos o indios, el del Amur tiene el pelaje notablemente más largo y más grueso (hasta 7 cm en invierno), de color amarillo pálido a crema, con rosetas más espaciadas y de mayor tamaño. Las patas son más largas en proporción al cuerpo, una adaptación para moverse por la nieve. El pelaje cambia entre el verano (más corto y oscuro) y el invierno (más largo y pálido).
El peso oscila entre 25 y 60 kg (los machos son significativamente más pesados). La longitud del cuerpo es de 1,1 a 1,4 metros más una cola de hasta 90 cm. Es un animal ágil y potente: puede correr a 58 km/h, saltar 3 metros en vertical y 6 metros en horizontal. Como todos los leopardos, sube a los árboles con facilidad y arrastra las presas al interior de los árboles para protegerlas de otros depredadores.
Hábitat y distribución
El leopardo del Amur habita los bosques templados del extremo oriente de Rusia (principalmente la región de Primorsky, en la Tierra de los Leopardos) y el noreste de China (Jilin y Heilongjiang). Su distribución histórica era mucho más amplia, cubriendo Corea y gran parte del noreste de China; hoy se ha reducido a menos del 5% del área original. Prefiere los bosques mixtos de coníferas y caducifolias con terreno rocoso que le ofrece refugio y puntos de observación elevados para acechar a las presas.
Alimentación
Caza principalmente ciervos manchados de Manchuria, corzos y jabalíes, complementando la dieta con liebres, mapaches y pequeños mamíferos. Como todos los leopardos, es un cazador de emboscada y sigilo. Sube las presas a los árboles para consumirlas tranquilamente y para protegerlas del robo por parte de tigres del Amur o osos. Puede cubrir hasta 25 km en una noche de cacería activa.
Comportamiento
Es solitario y territorial, con territorios de 150-400 km² para los machos. Marca el territorio con orina, heces y rasguños en los árboles. Los encuentros entre individuos suelen ser pacíficos; los machos dominantes toleran la presencia de hembras con crías en sus territorios. Es de actividad predominantemente nocturna y crepuscular.
Reproducción
La gestación dura 90-105 días. La hembra da a luz entre 1 y 4 cachorros (media de 2) en una guarida rocosa o en el hueco de un árbol. Los cachorros son independientes a los 18-24 meses. La madurez sexual se alcanza a los 2-3 años. En los zoológicos participantes en el programa ESB (European Studbook), hay más de 170 leopardos del Amur en cautiverio.
Curiosidades
- Es el felino salvaje más raro del mundo: en 2007 solo quedaban 25-34 individuos; hoy son más de 100 gracias a la protección estricta rusa.
- A diferencia de otros leopardos, puede sobrevivir a temperaturas de -30 °C gracias a su pelaje grueso y sus largas patas adaptadas para la nieve.
- Puede correr a 58 km/h y saltar hasta 6 metros horizontalmente.
- Cada leopardo tiene un patrón único de manchas (rosetas) que los investigadores usan para identificar individuos con trampas fotográficas.
- El gobierno ruso creó en 2012 el Parque Nacional Tierra de los Leopardos específicamente para proteger esta subespecie.
También te puede interesar
Descubre también el tigre de Amur, el lince ibérico y el cóndor californiano. Más animales en peligro.
Estado de conservación
La IUCN lo clasifica en Peligro Crítico (CR). La creación del Parque Nacional «Tierra de los Leopardos» en 2012 (el único parque en el mundo creado expresamente para proteger esta subespecie) y la cooperación ruso-china han permitido que la población silvestre supere los 100 individuos por primera vez en décadas. Las principales amenazas restantes son los incendios forestales, el braconaje y la reducción de las presas por la caza furtiva.
Más de 100 individuos en libertad (2023), además de más de 170 en cautiverio en zoológicos de todo el mundo.
Por la caza furtiva histórica (piel y partes para medicina tradicional), la destrucción del hábitat forestal, la reducción de presas, los incendios forestales y el aislamiento genético de una población tan pequeña.
Sí, ambas especies comparten territorio en el extremo oriente ruso. Aunque el tigre puede matar leopardos, la coexistencia es generalmente posible porque usan hábitats y presas algo diferentes.
Gracias a su pelaje grueso de invierno (hasta 7 cm de longitud), las patas largas que evitan hundirse en la nieve y un metabolismo basal alto.
Sí, algunos zoos españoles participan en el programa europeo de cría ESB para esta subespecie, contribuyendo a la reserva genética de la especie.