La foca leopardo (Hydrurga leptonyx) es el segundo depredador más grande de la Antártida, solo por detrás de la orca. Con su largo cuello sinuoso, su cabeza reptiliana y sus dientes trilobulados únicos entre los pinnípedos, este predador solitario es una de las criaturas más temibles y fascinantes de los océanos australes. Su nombre hace referencia tanto a su pelaje manchado como a su naturaleza feroz.

Famosa por cazar pingüinos con una técnica brutal —sacudiendo al animal con violencia para desollarlo— la foca leopardo es también uno de los pocos depredadores que ha atacado a seres humanos en el Antártico. En 2003, la bióloga marina Kirsty Brown fue arrastrada bajo el agua y murió tras ser atacada por una foca leopardo, uno de los pocos casos registrados.
Pese a su fama de depredador agresivo, la foca leopardo tiene un lado sorprendente: algunos individuos han intentado «alimentar» a fotógrafos humanos ofreciéndoles pingüinos vivos, en lo que puede interpretarse como un comportamiento de transferencia de conocimiento o simple confusión.
Características físicas de la foca leopardo
Las focas leopardo presentan un acusado dimorfismo sexual: las hembras son mayores y pesan entre 300 y 500 kg, con una longitud de 2,9 a 3,5 metros; los machos pesan entre 200 y 300 kg y miden 2,5-3,0 metros. Su cuerpo es esbelto y hidrodinámico, con un cuello largo y una cabeza grande y aplanada que recuerda a la de un reptil.
Su pelaje es gris oscuro en el dorso y gris plateado o blanco en el vientre, con manchas negras irregulares en los flancos y el cuello (de ahí su nombre). Su característica más singular es su dentición: posee dientes trilobulados (con tres cúspides) en las mejillas que actúan como un cedazo para filtrar krill cuando no está cazando vertebrados.
Hábitat y distribución
La foca leopardo habita los mares que rodean la Antártida, asociada principalmente al hielo marino (pack ice). Es la segunda especie de foca más numerosa en aguas antárticas, después de la foca cangrejera. Ocasionalmente se le avista en las costas de Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y América del Sur (Patagonia, Tierra del Fuego).
Es una especie circumpolar: puede encontrarse en todo el cinturón de agua que rodea la Antártida. Su distribución varía estacionalmente: en verano austral se concentra en las zonas de hielo donde crían los pingüinos.
Alimentación
La foca leopardo tiene una dieta extraordinariamente variada para un pinnípedo. En verano se especializa en la caza de pingüinos (principalmente pingüinos de Adelia y barbijo), que captura desde el agua cuando saltan desde los icebergs. También caza focas cangrejeras jóvenes, peces, calamares y krill. El krill puede constituir hasta el 45% de su dieta anual.
Su técnica de caza de pingüinos es impresionante: espera pacientemente cerca de los bordes del hielo y captura a los pingüinos al saltar al agua, sacudiéndolos violentamente para desollarlos antes de comerlos. Puede consumir hasta 12 pingüinos en un solo día de caza activa.
Comportamiento y vida social
La foca leopardo es un animal solitario. A diferencia de otras focas que forman colonias, vive y caza sola, excepto durante el breve período reproductivo. Es conocida por su curiosidad intensa hacia los seres humanos: los buceadores y fotógrafos que se adentran en sus aguas a menudo son «inspeccionados» de cerca, lo que puede ser muy intimidante dado su tamaño.
Es activa tanto de día como de noche, con picos de actividad de caza al amanecer y al atardecer, cuando los pingüinos entran y salen del agua.
Reproducción
Las focas leopardo se reproducen en el hielo antártico en verano austral (noviembre-enero). Las hembras dan a luz a una sola cría sobre el hielo, dentro de una pequeña depresión en la nieve. Las crías nacen pesando unos 30 kg y crecen rápidamente gracias a la leche materna, con un 36% de contenido graso.
La lactancia dura entre 4 y 5 semanas, durante las cuales la madre no come. La madurez sexual se alcanza entre los 3 y 7 años. Su esperanza de vida es de unos 26 años. La gestación dura 11 meses, incluyendo un período de implantación diferida.
- La foca leopardo es uno de los pocos pinnípedos que ha causado la muerte de un ser humano. En 2003, la bióloga Kirsty Brown fue arrastrada bajo el agua y ahogada por una foca leopardo cerca de la base antártica británica Rothera.
- El fotógrafo Paul Nicklen documentó para National Geographic cómo una foca leopardo adulta le "ofreció" pingüinos vivos durante cuatro días, en lo que pareció un intento de enseñarle a cazar.
- Sus dientes trilobulados son únicos entre los carnívoros: actúan como filtros para retener el krill cuando succiona agua, alternando entre la función depredadora y la filtradora.
- A pesar de ser depredadas por las orcas, las focas leopardo suelen reaccionar a las orcas con aparente indiferencia cuando están fuera del agua, tumbadas en los icebergs.
- Pueden abrir las mandíbulas casi 160°, una apertura extraordinaria entre los pinnípedos que les permite capturar presas de gran tamaño.
🎬 Vídeo: Foca leopardo: el depredador supremo de la Antártida
Estado de conservación
La UICN clasifica a la foca leopardo como Preocupación Menor (LC). Se estima que la población global es de entre 200.000 y 400.000 individuos. No es objeto de caza comercial y está protegida por el Tratado Antártico y la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR). La principal amenaza a largo plazo es el cambio climático, que reduce el hielo marino del que depende para reproducirse y cazar, y la disminución de las poblaciones de krill por el calentamiento oceánico.
No es la más grande: ese título pertenece a la orca. Sin embargo, es el segundo depredador de la cadena alimenticia antártica y puede ser muy agresiva. Para los buceadores en aguas antárticas, representa un riesgo real.
Los ataques son raros, pero ocurren. La mayoría son intentos de morder sin llegar a causar heridas graves. El caso mortal de 2003 es excepcional. Los científicos antárticos aprenden a respetar su espacio.
El krill es abundantísimo en aguas antárticas y es una fuente de energía muy eficiente. Muchos grandes predadores del Antártico complementan su dieta con krill. Para la foca leopardo, el krill puede suponer hasta el 45% de la dieta en invierno cuando los pingüinos no están disponibles.
Son especies muy distintas. La foca leopardo (Hydrurga leptonyx) vive en el Antártico, es mucho más grande y agresiva. La foca común (Phoca vitulina) vive en el Ártico y costas templadas del hemisferio norte, es más pequeña y gregaria.
Se estima que una foca leopardo puede consumir entre 500 y 1.000 pingüinos al año durante la temporada de cría activa, aunque la cifra varía enormemente según disponibilidad de presas.