El capibara (Hydrochoerus hydrochaeris) es el roedor más grande del mundo. Este inmenso roedor semi-acuático de América del Sur puede pesar hasta 66 kilogramos y parece una cobaya gigante —de hecho, es el pariente más cercano vivo de las cobayas y las maras. Pero lo que más sorprende del capibara es su carácter: es probablemente el animal más sociable y pacífico del planeta, conviviendo en perfecta armonía con decenas de otras especies.

Las redes sociales lo han convertido en una auténtica estrella de internet: videos de capibaras con monos, pájaros, cocodrilos, nutrias y hasta gatos descansando sobre ellos se han vuelto virales en todo el mundo. Esta tolerancia extrema tiene una base evolutiva sólida: vivir en grupos grandes y llevarse bien con todo el mundo aumenta las posibilidades de supervivencia.
Llamado «capiguara» (señor de los pastos) en guaraní, el capibara vive en grupos de 10 a 100 individuos en las riberas de ríos, lagos y marismas de América del Sur, donde pasa gran parte del día en el agua para regular su temperatura y escapar de los depredadores.
Características físicas del capibara
El capibara adulto pesa entre 35 y 66 kg, con una longitud de 1,0 a 1,3 metros y una altura a la cruz de 50-60 cm. Las hembras son ligeramente más grandes que los machos. Su cuerpo es robusto y barril, cubierto de pelo pardorrojizo grueso y escaso que deja la piel casi a la vista. No tiene cola visible.
Su cabeza es grande y rectangular, con ojos, orejas y fosas nasales situados en la parte superior —una adaptación para permanecer casi completamente sumergido mientras observa. Sus patas tienen membranas interdigitales parciales que facilitan la natación. Posee incisivos naranjas prominentes, característicos de los roedores, que crecen continuamente.
Hábitat y distribución
El capibara habita en América del Sur, desde Venezuela, Colombia y las Guyanas hasta Argentina y Uruguay, con mayor concentración en Venezuela (Llanos), Brasil (Pantanal y Amazonía), y el Río de la Plata. Requiere la proximidad permanente de cuerpos de agua: ríos, lagos, pantanos, marismas y sabanas inundables. Nunca se aleja más de un kilómetro del agua.
Se le puede ver en sabanas abiertas, bordes de selva y zonas agrícolas próximas al agua. Es muy adaptable a entornos modificados por el ser humano y en algunas ciudades como Belo Horizonte o Buenos Aires hay poblaciones urbanas establecidas.
Alimentación
El capibara es herbívoro. Su dieta se compone principalmente de hierbas acuáticas y terrestres (hasta 3,5 kg al día), juncos, hojas y frutas en temporada. Para aprovechar al máximo la celulosa vegetal, practica la cecotrofia: ingiere sus propias heces blandas directamente del ano para extraer nutrientes de la fermentación bacteriana de su intestino, de forma similar a los conejos.
En la época seca puede alimentarse de caña de azúcar, tubérculos y corteza. Su sistema digestivo incluye un enorme ciego donde bacterias fermentan la celulosa durante hasta 48 horas.
Comportamiento y vida social
Los capibaras son los animales sociales por excelencia. Viven en grupos de 10 a 40 individuos, aunque en la época seca pueden congregarse en grupos de hasta 100 o más. Cada grupo está dominado por un macho alfa que controla el acceso a las hembras, aunque la estructura social es relativamente relajada comparada con otros mamíferos sociales.
Son extremadamente tolerantes con otras especies: se les ve con frecuencia compartiendo espacio con caimanes, anacondas, garzas, monos y una enorme variedad de pájaros que se posan sobre ellos. Esta tolerancia es posible porque el capibara raramente representa una amenaza ni una competencia para otras especies.
Reproducción
El capibara no tiene una época reproductiva definida, aunque los nacimientos se concentran en mayo-junio en el hemisferio sur. Tras una gestación de 130-150 días, la hembra da a luz entre 2 y 8 crías (media de 4), que ya pueden caminar y nadar al nacer. Son animales muy precoces.
Las crías son cuidadas por toda la manada, no solo por la madre: cualquier hembra puede amamantarlas. Alcanzan la madurez sexual entre los 12 y 18 meses. En la naturaleza viven entre 6 y 10 años; en cautividad pueden llegar a los 12 años.
- El capibara es el pariente vivo más cercano de las cobayas (cobayos). Evolutivamente, también está relacionado con los chinchillas, porcupinos y maras.
- La Iglesia Católica clasificó al capibara como "pez" en el siglo XVII, lo que permitía a los colonizadores venezolanos comerlo durante la Cuaresma. Esta clasificación "teológica" influyó en el desarrollo de las granjas de capibara en Venezuela.
- En Venezuela y Colombia se crían comercialmente para consumo de carne, considerada un manjar. La producción de carne de capibara es una industria legal y regulada en varios países sudamericanos.
- Los caimanes del Orinoco (sus principales depredadores) y los capibaras a menudo comparten orillas de río en aparente tranquilidad, cada uno ignorando al otro, hasta que el caimán tiene hambre.
- El capibara se ha convertido en un fenómeno viral en las redes sociales: su imagen de animal "que se lleva bien con todo el mundo" ha generado millones de memes y videos en todo el mundo.
🎬 Vídeo: Capibara: el roedor más grande del mundo
Estado de conservación
La UICN clasifica al capibara como Preocupación Menor (LC). Con poblaciones estimadas en varios millones de individuos, es el roedor más abundante de América del Sur. Su principal amenaza es la caza ilegal de su cuero y la pérdida de hábitat por la conversión de humedales en tierras agrícolas. En algunas regiones se considera una plaga agrícola. En Venezuela está protegido y su caza está regulada.
Es su pariente más cercano, pero son especies distintas. El capibara (Hydrochoerus hydrochaeris) es unas 10-15 veces más grande que una cobaya doméstica (Cavia porcellus). Ambos pertenecen al suborden Hystricomorpha.
En algunos países es legal, pero no es recomendable. Los capibaras necesitan acceso a agua abundante, grandes espacios y compañía de otros capibaras. Son animales salvajes que requieren cuidados especializados y no son adecuados para la mayoría de los hogares.
Tienen fama de ser extraordinariamente tolerantes, y los videos virales lo confirman. Sin embargo, son presas para muchos depredadores (jaguares, pumas, caimanes, anacondas) y no «se llevan bien» con ellos: simplemente los toleran pasivamente hasta que resulta peligroso.
Son nadadores excelentes. Pueden permanecer sumergidos hasta 5 minutos y nadan rápidamente para escapar de los depredadores. Sus patas con membranas interdigitales los hacen muy eficientes en el agua.
Un capibara adulto puede consumir entre 2,5 y 4,5 kg de hierba fresca al día, lo que equivale a aproximadamente el 6-8% de su peso corporal.