La medusa Cassiopea o medusa al revés (Cassiopea andromeda) es uno de los cnidarios más extraños del océano. A diferencia de la mayoría de medusas, que nadan con la umbrela hacia arriba y los tentáculos colgando, la medusa Cassiopea pasa la vida tumbada en el fondo, boca arriba: su umbrela actúa como ventosa contra la arena y sus brazos orales se extienden hacia la superficie en busca de luz.
El motivo es la simbiosis con zooxantelas: las microalgas que viven en sus tejidos (las mismas que colaboran con los corales) producen energía mediante fotosíntesis. La medusa simplemente las «expone» al sol como un panel solar viviente.

Características
La umbrela tiene 20-30 cm de diámetro y un característico color verde-marrón debido a las zooxantelas que la pueblan. Posee 8 brazos orales muy ramificados con apariencia de plantas que se extienden hacia arriba; en ellos se encuentran cnidocitos (células urticantes) y poros por los que filtra plancton del agua. Vive en aguas tropicales someras y cálidas (>20°C).
Hábitat y comportamiento
Es nativa del Mar Rojo, océano Índico y oeste del Pacífico, aunque se ha extendido como especie invasora a Hawái y el Mediterráneo oriental. Vive en bahías protegidas, manglares y lagunas con poca corriente y mucha luz solar. Es principalmente sedentaria: solo se desplaza si la corriente la arrastra o si necesita encontrar mejor luz.
Una propiedad sorprendente descubierta en 2020: cuando se siente amenazada, libera al agua moco con células urticantes («granadas mucosas») que pican a animales que se acercan, sin necesidad de contacto directo con sus tentáculos. Es la causa documentada del fenómeno conocido como «agua picante» en zonas tropicales: bañistas que sienten escozor sin haber tocado nada visible.
Alimentación
Su nutrición es doble: las zooxantelas le ceden hasta el 90% de la energía mediante fotosíntesis, y los brazos orales filtran zooplancton y partículas orgánicas del agua. Esta estrategia mixta (mixotrofia) le permite vivir en aguas pobres en nutrientes pero ricas en luz solar.
Porque vive tumbada en el fondo con la umbrela hacia abajo y los brazos orales hacia arriba, exactamente al revés de cómo flota la mayoría de medusas. Esta posición le permite exponer al sol las microalgas (zooxantelas) que viven en sus tejidos y le dan la mayor parte de su energía. Es uno de los pocos cnidarios que aprovecha la fotosíntesis como estrategia principal.
Su picadura directa es leve, similar a la de una ortiga. Pero la Cassiopea libera al agua moco con células urticantes («granadas mucosas») que pican a distancia: es la causa del fenómeno del «agua picante» que sienten algunos bañistas en aguas tropicales sin haber tocado ninguna medusa visible.
El calentamiento del agua, los buques de carga (transporte en aguas de lastre) y el canal de Suez le han permitido extenderse desde su rango nativo (Mar Rojo, Índico) hasta el Mediterráneo oriental, Hawái y el Caribe. En zonas como Italia y Grecia se ha establecido permanentemente y compite con la fauna local.
Su nutrición es doble. El 90% de su energía viene de las microalgas zooxantelas que viven en sus tejidos y hacen fotosíntesis. El resto lo obtiene filtrando zooplancton y materia orgánica del agua con sus brazos orales ramificados. Es una estrategia mixotrófica similar a la de los corales.
Fuentes
- WoRMS. Cassiopea andromeda — WoRMS.