Animales del Amazonas
El Amazonas es, por cualquier métrica que se utilice para medirlo, el sistema tropical más extraordinario de la Tierra. La selva amazónica, conocida popularmente como «el pulmón del planeta», es el bosque tropical más extenso del mundo, con una superficie de aproximadamente 5,5 millones de kilómetros cuadrados que se extienden a través de nueve países sudamericanos: Brasil (que alberga cerca del 60% del total), Perú (13%), Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Guyana, Surinam y la Guyana Francesa. Esta inmensa cubierta forestal produce entre el 6% y el 9% del oxígeno que respiramos en todo el planeta y almacena entre 150.000 y 200.000 millones de toneladas de carbono en su biomasa vegetal y su suelo, lo que la convierte en un regulador climático de importancia global absolutamente insustituible. El río Amazonas, que la atraviesa de oeste a este en un recorrido de 6.400 km hasta desembocar en el Atlántico, es el río más caudaloso del mundo, transportando aproximadamente el 20% de toda el agua dulce que los ríos del mundo vierten al océano.
Desde el punto de vista de la biodiversidad, el Amazonas no tiene rival en ningún rincón del planeta. Se estima que esta región alberga aproximadamente el 10% de todas las especies conocidas de la Tierra, concentradas en una superficie que representa apenas el 1% de la superficie del globo. Los números concretos son igualmente impresionantes: más de 40.000 especies de plantas, más de 1.300 especies de aves —un tercio de todas las aves del mundo—, más de 3.000 especies de peces de agua dulce, más de 1.000 especies de anfibios, 400 especies de reptiles, más de 400 especies de mamíferos y una diversidad de invertebrados que los científicos creen que puede superar el millón de especies, la mayoría de las cuales todavía no han sido descritas formalmente por la ciencia. En la Amazonia se descubren regularmente nuevas especies: en las últimas dos décadas se han identificado más de 2.200 nuevas especies de plantas y vertebrados, a una media de más de dos nuevas especies por semana.
Tipos de Animales del Amazonas
Contexto
La megadiversidad amazónica no es producto del azar sino de una historia geológica y climática particular. La cuenca amazónica comenzó a formarse hace aproximadamente 65 millones de años, cuando el levantamiento de los Andes creó una barrera montañosa que bloqueó el drenaje hacia el Pacífico y forzó la formación del actual sistema de drenaje hacia el Atlántico. Durante decenas de millones de años, los ciclos glaciales e interglaciales alternaron períodos de contracción y expansión de la selva, creando «refugios» forestales aislados donde las poblaciones animales y vegetales evolucionaron de forma independiente, generando una acumulación progresiva de endemismos y diversidad de especies. El resultado es un ecosistema de una complejidad y una riqueza biológica que la humanidad apenas ha comenzado a explorar y comprender, y cuya protección es uno de los imperativos de conservación más urgentes del siglo XXI. A lo largo de este artículo exploraremos en profundidad las características geográficas, la flora y, especialmente, la extraordinaria y amenazada fauna que puebla los animales del Amazonas.
Preguntas frecuentes
Se estima que la Amazonia alberga el 10 % de todas las especies del planeta: más de 2.500 especies de peces de agua dulce, 1.500 de aves, 500 de mamíferos, 700 de reptiles y millones de especies de insectos, muchas aún sin describir. Cada año se descubren decenas de especies nuevas en la selva amazónica.
El mosquito (Anopheles y Aedes), vector de malaria, dengue y fiebre amarilla, causa más muertes que cualquier otro animal. Entre los grandes animales, el caimán negro (hasta 6 m), la anaconda verde y las pirañas pueden ser peligrosos, aunque los ataques a humanos son raros. La rana dorada venenosa (Phyllobates terribilis) es el vertebrado más tóxico del mundo.
Sí. La anaconda verde (Eunectes murinus) es la serpiente más pesada del mundo y habita los ríos, pantanos y selvas inundadas de toda la cuenca amazónica. En 2024 se describió una nueva especie, la anaconda verde del norte (E. akayima), que podría superar los 7 metros. Las anacondas no son venenosas sino constrictoras.
Sí, gravemente. Entre 2001 y 2022 se perdieron más de 50 millones de hectáreas de bosque amazónico (un área mayor que España). La deforestación por ganadería, soja, minería ilegal y tala amenaza con convertir partes del Amazonas en sabana en las próximas décadas. Científicos advierten que si se pierde el 20-25 % del bosque original, se alcanzará un «punto de no retorno» irreversible.