Cigala (Nephrops norvegicus): el crustáceo de pinzas alargadas del Atlántico

Nephrops norvegicus

La cigala (Nephrops norvegicus) es uno de los crustáceos más apreciados de la gastronomía europea. Pertenece a la familia Nephropidae, la misma que el bogavante, pero es mucho más pequeña (15-25 cm) y se reconoce de inmediato por sus pinzas alargadas y delgadas, casi cilíndricas, y su coloración rosada con matices naranjas.

Cigala (Nephrops norvegicus) con sus pinzas alargadas y cuerpo rosado

Vive en fondos blandos de arena y fango, donde excava madrigueras de hasta 30 cm de profundidad. Es una especie relativamente sedentaria: una cigala adulta puede pasar meses en la misma galería. Sale sobre todo al amanecer y al atardecer para cazar crustáceos pequeños, gusanos poliquetos y carroña. Es un depredador-carroñero oportunista.

Los dos grandes caladeros europeos son el Mar del Norte (responsable de gran parte de la producción continental) y el Golfo de Vizcaya. En España se consume sobre todo cocida o a la plancha, y es uno de los ingredientes clásicos del arroz caldoso con marisco y de los sofritos catalanes. A diferencia del bogavante, las cigalas no resisten bien el transporte vivas, por lo que habitualmente se venden muertas o congeladas a bordo del propio barco.

Reproducción y ciclo vital

Las cigalas se reproducen entre la primavera y el otoño según la latitud. La hembra lleva los huevos fertilizados bajo el abdomen durante 6-9 meses, periodo en el que permanece la mayor parte del tiempo dentro de su madriguera para protegerlos. Una puesta típica contiene entre 1.000 y 5.000 huevos, cifra baja que limita la velocidad de recuperación poblacional ante la pesca intensa.

Las larvas pasan por tres estadios planctónicos (zoea) durante 4-6 semanas antes de asentarse en el fondo y transformarse en cigalas juveniles, que empiezan a excavar sus primeras madrigueras en los sedimentos blandos. La madurez sexual se alcanza a los 3-4 años y la longevidad media ronda los 10-15 años, aunque los individuos más viejos rara vez superan los 20 años por la intensa presión pesquera.

Madrigueras y comportamiento

La cigala es un crustáceo esencialmente sedentario. Cada individuo excava una madriguera con forma de U de 20-40 cm de profundidad en el sedimento fangoso, con dos aberturas al exterior para facilitar la circulación del agua. Puede ocupar la misma galería durante semanas o meses y solo sale al amanecer y al atardecer para alimentarse o patrullar el territorio cercano. Su coloración rosada es un camuflaje eficaz sobre fondos de lodo claro.

Las poblaciones forman agregaciones densas conocidas como camas de cigala: extensiones de sedimento perforadas por cientos de madrigueras, perfectamente visibles en los fondos del Mar del Norte y del Golfo de Vizcaya. La densidad puede alcanzar 1-2 individuos por metro cuadrado en zonas óptimas. Durante la muda, que dura varias horas, el animal permanece oculto al fondo de la galería porque el caparazón blando lo hace especialmente vulnerable.

Pesca y gestión de caladeros

La cigala se pesca con dos técnicas principales: arrastre de fondo (el 90% de las capturas) y nasas trampa. El arrastre es eficiente pero altamente destructivo: remueve el sedimento, destruye madrigueras y captura grandes cantidades de organismos no objetivo. Las nasas son selectivas, producen ejemplares de mejor calidad y menor mortalidad, pero el rendimiento por lance es mucho menor.

En la Unión Europea, la pesquería está sometida a cuotas anuales por stock (Golfo de Vizcaya, Mar del Norte, Aguas Ibéricas, Mediterráneo) calculadas por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES). El caladero del Gran Sol y el del Cantábrico son los más importantes para la flota española. Desde 2019 se aplica la obligación de desembarque para evitar los descartes y mejorar la trazabilidad.

La cigala en la cocina europea

En España se consume sobre todo cocida o a la plancha, con la pinza entera. Es ingrediente estrella de las paellas marineras, arroces caldosos y zarzuelas de pescado. En Francia, las langoustines (nombre local) se sirven en bisques, a la parrilla con mantequilla de hierbas o crudas en ensaladas de carpaccio. En Italia forman parte de los spaghetti allo scoglio y las frittura di paranza.

La carne de cigala es blanca, fina y muy dulce, con un aroma mucho más delicado que el del bogavante. Las cigalas más grandes (15-20 cm) son las más valoradas; las pequeñas se destinan sobre todo a sopas y caldos. Junto con la gamba roja y el langosta, es uno de los decápodos con más valor por kilo en las lonjas europeas.

¿La cigala es lo mismo que la langosta o el bogavante?

No. La cigala es más pequeña (15-25 cm), tiene pinzas largas y delgadas como lápices, y un color rosa pálido muy característico. El bogavante es mucho mayor y de pinzas gruesas; la langosta carece de pinzas.

¿Dónde vive la cigala?

Vive enterrada en galerías que excava en fondos fangosos del Atlántico norte europeo (de Islandia a Portugal) y del Mediterráneo, entre 20 y 800 metros de profundidad. Sale de su madriguera sobre todo de noche para alimentarse.

¿Cómo se pesca la cigala?

Con arrastre de fondo y con nasas. El arrastre es el método más común en grandes caladeros (Mar del Norte, Golfo de Vizcaya), pero tiene un alto impacto ambiental. Las nasas producen capturas más selectivas y de mejor calidad.

¿Por qué las cigalas se venden muertas y los bogavantes vivos?

Las cigalas tienen un cuerpo muy delicado y mueren pocas horas después de ser capturadas, sobre todo si sufren estrés. Por eso se comercializan congeladas o frescas pero ya muertas. Los bogavantes resisten mucho mejor vivos en viveros refrigerados.

¿Cuántas especies de cigala hay?

Solo una especie verdadera (Nephrops norvegicus) se considera cigala europea. En el Pacífico existen otras especies similares del género Metanephrops, a veces comercializadas como cigalas, pero taxonómicamente distintas.

Fuentes

FAO Species Catalogue. — IUCN Red List of Threatened Species. — CABI Invasive Species Compendium. — SeaLifeBase. — Fischer, W. et al. (1987). Fiches FAO d’identification des espèces pour les besoins de la pêche. Méditerranée et mer Noire. — Holthuis, L. B. (1991). FAO Species Catalogue: Marine Lobsters of the World.