El saltamontes migratorio (Locusta migratoria) es la plaga de insectos más destructiva conocida en la historia humana. Un individuo solitario es un inofensivo insecto de campo. Pero bajo ciertas condiciones de superpoblación, se transforma radicalmente en morfología, color y comportamiento, formando bandadas de miles de millones de individuos que pueden consumir toda la vegetación en miles de kilómetros cuadrados en pocas horas.


Características físicas del saltamontes migratorio
El saltamontes migratorio tiene dos formas fenotípicas completamente diferentes de la misma especie, inducidas por la densidad poblacional. Fase solitaria: verde-parda, 35–55 mm, inofensiva, nocturna, evita a otros individuos. Fase gregaria: amarillo-negra, 45–65 mm, activa de día, atrae activamente a otros congéneres, migra en enormes bandadas. La transición entre fases ocurre en pocas generaciones mediante cambios epigenéticos (sin cambios en el ADN) inducidos por el hacinamiento: el contacto repetido de los pelos sensoriales del fémur trasero con otros individuos desencadena la cascada hormonal de gregariación.
Hábitat y distribución del saltamontes migratorio
El saltamontes migratorio habita principalmente en las zonas semiáridas y sabánicas del África subsahariana, aunque su rango potencial incluye toda África, Oriente Medio, Asia central y el sur de Europa. Los focos de gregariación se inician típicamente en el cinturón semiárido del Sahel y pueden expandirse hacia toda África y el sur de Asia. La última gran plaga fue la de 2019–2021 en el Cuerno de África, que amenazó la seguridad alimentaria de más de 20 millones de personas.
Alimentación del saltamontes migratorio
El saltamontes migratorio es herbívoro generalista. En fase solitaria come hierbas, cereales y vegetales locales de forma individual. En fase gregaria, las bandadas consumen literalmente cualquier vegetación disponible: cereales (trigo, cebada, maíz, arroz, mijo), vegetales, frutas, pastos y plantas leñosas. Una bandada de solo 1 km² puede consumir unas 35.000 toneladas de plantas verdes al día —equivalente al consumo diario de 35.000 personas—. Las bandadas se mueven con el viento siguiendo los frentes de lluvia que producen vegetación verde.
Comportamiento y vida social del saltamontes migratorio
En fase solitaria, el saltamontes es solitario y territorial. En fase gregaria, los individuos se atraen activamente entre sí —la gregariación es auto-amplificadora—. La transformación es inducida por señales sensoriales específicas: el contacto repetido de las patas traseras con otros individuos desencadena la producción de serotonina, que activa la cascada hormonal que transforma el fenotipo solitario en gregario en una sola generación.
Las bandadas no tienen estructura social ni jerarquía: son masas de millones de individuos siguiendo señales ambientales (viento, vegetación verde). Se mueven durante el día con los vientos dominantes que en las zonas tropicales convergen hacia las lluvias. Las bandadas pueden medir miles de km², con densidades de 40–80 millones de individuos por km². Los modelos de movimiento son similares a los de los bancos de peces: coordinación sin liderazgo central.
Reproducción del saltamontes migratorio
Los saltamontes migratorios se reproducen por puesta de huevos en el suelo. La hembra clava el abdomen en la tierra y deposita una ooteca con 30–80 huevos en una cápsula de espuma que endurece. Puede poner varias ootecas en su vida. Los huevos eclosionan en 10–65 días según la temperatura. Las ninfas pasan por 5 estadios ninfales antes de ser adultas voladoras. En condiciones de superpoblación, las ninfas gregarias forman «bandas de marchas» que se mueven en la misma dirección antes de obtener alas.
Ciclo de vida del saltamontes migratorio
El proceso de metamorfosis es incompleto (hemimetabolía): el huevo eclosiona en una ninfa que ya se parece al adulto pero sin alas ni órganos sexuales maduros. Cada estadio ninfal aumenta de tamaño y desarrolla las alas progresivamente. Las ninfas pasan por 5 estadios de muda en 25–30 días en condiciones cálidas (hasta 60 días en frío) hasta alcanzar la edad adulta. Los adultos viven 3–5 meses y pueden producir 2–5 generaciones por año.
El ciclo de plaga tiene su propia dinámica: las bandadas se dividen y subdividen, y las generaciones se superponen. Una plaga activa puede mantenerse durante 1–3 años mientras persistan las condiciones ambientales favorables (lluvias seguidas de sequía en las zonas de gregariación). La resolución espontánea ocurre cuando las condiciones cambian o la densidad disminuye por agotamiento de recursos o mortalidad masiva.
Depredadores naturales
Los principales depredadores de los saltamontes individuales son las aves insectívoras (cigüeñas, abubillas, zorzales, estorninos), los lagartos, los sapos y las arañas. En fase gregaria, la magnitud de las bandadas supera completamente la capacidad depredadora de cualquier enemigo natural: incluso cuando las aves se alimentan intensivamente de bandadas, el impacto en la masa es insignificante.
Los hongos entomopatógenos —especialmente Metarhizium acridum— son los «depredadores» naturales más relevantes a escala de plaga: infectan y matan saltamontes de forma específica sin afectar a otras especies, y se utilizan como bioinsecticida en los programas modernos de control. Las lluvias intensas y los cambios bruscos de temperatura también causan mortalidad masiva en las bandadas.
Relación con los humanos
Las plagas de langosta han causado hambrunas devastadoras a lo largo de la historia: en el antiguo Egipto, en la Europa medieval y en el África subsahariana del siglo XX. La plaga bíblica de «langostas» en el Éxodo fue casi con certeza causada por esta especie. Los programas modernos de vigilancia y control de langosta —especialmente los de la FAO, DLCO-EA y CLCPRO— monitorizan continuamente las poblaciones en los focos potenciales del África y Asia.
Los pesticidas organofosforados y los bioinsecticidas a base de hongos entomopatógenos son los principales métodos de control. Los drones y la teledetección por satélite permiten hoy detectar y tratar focos incipientes antes de que alcancen proporciones de plaga. Paradójicamente, el saltamontes migratorio es también alimento: es fuente de proteína tradicional en muchas culturas africanas, asiáticas y latinoamericanas, y los chapulines (saltamontes asados) son un manjar típico de la gastronomía mexicana.
El saltamontes migratorio (Locusta migratoria) es la plaga de insectos más destructiva conocida en la historia humana. Un individuo solitario es un inofensivo insecto de campo. Pero bajo ciertas condiciones de superpoblación, se transforma radicalmente en morfología, color y comportamiento, formando bandadas de miles de millones de individuos que pueden consumir toda la vegetación en miles de kilómetros cuadrados en pocas horas.

Características físicas del saltamontes migratorio
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Estado de conservación del saltamontes migratorio
La UICN clasifica al saltamontes migratorio como Preocupación Menor (LC). No está amenazado como especie. El cambio climático puede aumentar la frecuencia y gravedad de las plagas al alterar los patrones de lluvia y temperatura en las zonas de gregariación.
- Entre sus datos más notables: la bandada del desierto de 2019-2020 en Kenya fue la mayor en 70 años y cubría 2.400 km².
- Una bandada de 1 km² contiene hasta 80 millones de individuos.
- El coste económico de las plagas de langosta a nivel global supera los 2.500 millones de dólares anuales.
- Ocurre sin cambios en el ADN, solo activando/silenciando genes.
- Y la plaga bíblica del Antiguo Testamento («la séptima plaga de Egipto») fue casi con certeza causada por esta especie.
- Una bandada de solo 1 km² puede consumir 35.000 toneladas de plantas al día.
- La plaga bíblica de «langostas» del Éxodo fue casi con certeza causada por esta especie.
- En 2019–2021, la plaga del Cuerno de África amenazó la seguridad alimentaria de 20 millones de personas.
- Una bandada grande puede cubrir miles de km² y contener hasta 200.000 millones de individuos.
- En muchas culturas se consumen asados: son una fuente de proteína de alta calidad (hasta un 60% de proteína en peso seco).
Son la misma especie pero con morfología, color y comportamiento completamente distintos, inducidos por el hacinamiento. El solitario es verde-pardo y evita a otros; el gregario es amarillo-negro y se atrae activamente con otros.
Cuando las condiciones ambientales (lluvia seguida de sequía) crean superpoblaciones locales, el contacto entre individuos desencadena la fase gregaria. Una vez iniciada, la gregariación es auto-amplificadora.
Una bandada de 1 km² (unos 80 millones de individuos) puede consumir 35.000 toneladas de plantas al día, el equivalente a la ingesta diaria de 35.000 personas.
La plaga del este de África de 1986 afectó 28 países. Más recientemente, la plaga de 2019-2021 fue la mayor en el Cuerno de África en 70 años.
Sí. Es un alimento rico en proteínas consumido en muchas culturas africanas, asiáticas y latinoamericanas. Los chapulines (saltamontes) son un manjar tradicional de la gastronomía mexicana.
Mediante monitoreo continuo por satélite, pesticidas selectivos (organofosforados) y bioinsecticidas a base de hongos entomopatógenos específicos como Metarhizium acridum.
Las bandadas se mueven con los vientos convergentes que también producen lluvias y vegetación verde, su fuente de alimento. Este comportamiento les permite encontrar comida a grandes distancias.
Fuentes
- IUCN. (2024). Locusta migratoria. The IUCN Red List of Threatened Species.
- Wikipedia. Saltamontes migratorio (Locusta migratoria) — Wikipedia, la enciclopedia libre.
- National Geographic. National Geographic — Animales.