Garduña (Martes foina): el mustélido de babero blanco

Martes foina

La garduña (Martes foina) es un mustélido esbelto y nocturno, reconocible al instante por el babero blanco que le cubre la garganta y el pecho, a menudo dividido en dos ramas que descienden hacia las patas. Es uno de los carnívoros silvestres más adaptables de Europa: prospera lo mismo en bosques y roquedos que en pueblos, granjas y ciudades, donde se instala en desvanes, graneros y garajes. Curiosa, ágil y oportunista, se ha ganado fama por roer los cables y manguitos del motor de los coches, un comportamiento que en el centro de Europa genera cientos de miles de partes al seguro cada año.

Garduña (Martes foina)
Garduña (Martes foina). Foto: Лариса Артемьева / CC0 vía Wikimedia Commons

Características físicas

🔬 Ficha técnica

Nombre científicoMartes foina
CategoríaMustélidos
Peso1,1 - 2,3 kg (machos mayores que hembras)
Longitud40-54 cm de cuerpo + 22-30 cm de cola
Velocidad máx.Hasta 20-30 km/h en carreras cortas
Esperanza de vida3-10 años en libertad; hasta 18 en cautividad
HábitatBosques, roquedos, zonas rurales y urbanas de Europa y Asia central
DietaOmnívora: roedores, aves, huevos, insectos y mucha fruta
Estado UICNLCPreocupación menor

La garduña tiene un cuerpo alargado y flexible de mustélido, con patas cortas y una cola larga y espesa. Los machos miden entre 40 y 54 cm de cabeza y cuerpo, más una cola de 22 a 30 cm, y pesan de 1,5 a 2,3 kg; las hembras son claramente más pequeñas y ligeras (alrededor de 1,1 a 1,5 kg). El pelaje es de un pardo grisáceo apagado, más basto y menos rojizo que el de su pariente la marta.

El rasgo diagnóstico es el babero: en la garduña es de un blanco puro, suele estar dividido en dos lóbulos y se prolonga a menudo hacia la cara interna de las patas delanteras. La marta (Martes martes), en cambio, luce un babero cremoso o amarillento y sin dividir. Otra diferencia práctica es la nariz: rosada o carne en la garduña, oscura o grisácea en la marta. Tiene oídos redondeados, ojos que brillan al reflejar la luz y una dentadura de carnívoro adaptada a una dieta muy variada.

Garduña, Martes foina, con el característico babero blanco junto a una roca
Garduña (Martes foina) en su hábitat. Foto: Charles J. Sharp (CC BY-SA 4.0).

Hábitat y distribución

La garduña se distribuye por gran parte de Europa —desde la península ibérica hasta los Balcanes y el este del continente— y a través de Asia central y meridional hasta el Himalaya y Mongolia. Está ausente de las islas británicas y de Escandinavia.

Es una especie profundamente generalista. Su hábitat original son los bosques mixtos, los matorrales y, muy especialmente, las zonas rocosas: canchales, cortados y roquedos donde encuentra oquedades para refugiarse. Pero a diferencia de la marta, más ligada al bosque cerrado, la garduña se ha convertido en una campeona de la vida junto al ser humano. Coloniza cortijos, ruinas, iglesias, tejados, pajares y edificios urbanos, aprovechando desvanes y falsos techos como madriguera. En buena parte de Europa central es, de hecho, un animal más de pueblo y ciudad que de campo abierto.

Alimentación

La garduña es omnívora y oportunista, y su dieta cambia mucho según la estación y el lugar. Caza pequeños mamíferos —ratones, topillos, ratas y conejos jóvenes—, aves y sus huevos, y completa el menú con insectos, lombrices, anfibios y reptiles. Es una depredadora ágil capaz de trepar y colarse por huecos mínimos, lo que la convierte en una visitante temida de los gallineros, donde puede matar más presas de las que consume.

Un rasgo llamativo es su marcada afición por la fruta. En verano y otoño, cerezas, higos, moras, uvas, ciruelas y bayas pueden suponer una parte enorme de su alimentación; sus excrementos se llenan entonces de semillas, lo que la convierte en dispersora de plantas. Esta flexibilidad dietética es una de las claves de su éxito en entornos humanizados, donde también aprovecha restos y basura.

Comportamiento y los cables de los coches

Es un animal solitario, territorial y de hábitos nocturnos y crepusculares. Cada individuo defiende un territorio que marca con secreciones olorosas y excrementos depositados en lugares visibles. Excelente trepadora y saltadora, se mueve con soltura por tejados, muros y árboles, y en carreras cortas puede alcanzar unos 20-30 km/h.

Su comportamiento más famoso es el de roer los cables y manguitos del motor de los coches aparcados. No lo hace para alimentarse: los vehículos, cálidos y llenos de recovecos, le sirven de refugio, y muerde los tubos de goma y el cableado por juego, por afilar los dientes y, sobre todo, por rivalidad territorial. Cuando una garduña ha dejado su olor en un motor, otra que suba después responde mordiendo con rabia lo que encuentra. Este daño —conocido en alemán como Marderschaden— es tan común en Alemania, Suiza y Austria que muchas pólizas de coche lo cubren específicamente.

Reproducción

La garduña se reproduce una vez al año y presenta un fenómeno fascinante: la implantación diferida. El apareamiento tiene lugar en pleno verano, entre junio y agosto, pero el óvulo fecundado detiene su desarrollo y no se implanta en el útero hasta finales del invierno. Así, aunque la gestación real dura apenas un mes, desde la cópula hasta el parto pueden pasar unos ocho o nueve meses.

Las crías nacen en primavera, entre marzo y abril, en camadas de 2 a 4 cachorros (a veces hasta 5). Nacen ciegos y desvalidos, abren los ojos hacia el mes de vida y son destetados alrededor de las ocho semanas. Permanecen con la madre durante el verano, aprendiendo a cazar, y se dispersan e independizan en otoño. Alcanzan la madurez sexual entre el primer y el segundo año.

Depredadores y amenazas

Por su tamaño mediano, la garduña adulta tiene pocos enemigos naturales, pero puede caer ante rapaces nocturnas grandes como el búho real, águilas, zorros y perros; las crías y los jóvenes son más vulnerables. Su principal causa de muerte no natural, sin embargo, son los atropellos en carretera, muy frecuentes por sus desplazamientos nocturnos.

A ello se suman la persecución directa —durante siglos fue perseguida por los daños en gallineros y por su piel— y, en el pasado, la caza para peletería. Pese a todo, su enorme capacidad de adaptación al medio humano hace que sus poblaciones se mantengan estables y amplias en la mayor parte de su área de distribución, sin problemas de conservación graves a día de hoy.

La garduña en la península ibérica

La garduña está ampliamente distribuida por toda España y Portugal, incluida buena parte del territorio peninsular, aunque falta en los archipiélagos de Baleares y Canarias. En la Península convive con otros mustélidos como la marta, la comadreja, el turón, el tejón y la gineta (esta última no es un mustélido), y suele ocupar zonas más secas, rocosas y humanizadas que la marta, más forestal y norteña.

Recibe nombres populares como fuína o foína (de donde procede su nombre científico) y, en algunas zonas, se la confunde con la marta o con la gineta. En el campo ibérico es una habitual de cortijos, olivares, ruinas y pueblos, y una visitante conocida de gallineros y palomares, lo que le ha valido una fama de alimaña que su papel real como controladora de roedores no siempre merece.

Estado de conservación

La garduña está catalogada como Preocupación Menor (LC) en la Lista Roja de la UICN. Es una especie abundante, con una distribución muy amplia por Europa y Asia y poblaciones estables gracias a su extraordinaria capacidad de adaptación, incluida su tolerancia a los entornos humanizados. En España no figura entre las especies amenazadas. Las principales presiones locales son los atropellos en carretera, la persecución por los daños en gallineros y, en menor medida, la pérdida de refugios rurales tradicionales, pero ninguna compromete la viabilidad global de la especie.

Ver también: gineta, tejón europeo y nutria. Forma parte de Mustélidos; descubre también al turón.

💡 Curiosidades
  • 🐾Su babero blanco suele estar dividido en dos lóbulos que bajan hacia las patas delanteras; el de la marta es crema y sin dividir, lo que permite distinguir ambas especies de un vistazo.
  • 🐾La nariz de la garduña es rosada o de color carne, mientras que la de la marta es oscura: un detalle clave para identificarlas.
  • 🐾Practica la implantación diferida: se aparea en verano pero las crías no nacen hasta la primavera siguiente, unos ocho o nueve meses después.
  • 🐾No muerde los cables del coche para comer, sino por marcaje territorial y juego; el olor de otra garduña en el motor desencadena mordiscos furiosos.
  • 🐾En verano y otoño la fruta puede dominar su dieta, y sus excrementos, cargados de semillas, la convierten en dispersora de cerezos, higueras y moreras.
¿Cómo distinguir una garduña de una marta?

La garduña tiene el babero blanco puro y a menudo dividido en dos, y la nariz rosada. La marta luce un babero crema o amarillento sin dividir y la nariz oscura, y es más forestal y arborícola. La garduña, en cambio, se asocia más a roquedos y entornos humanos.

¿Por qué las garduñas muerden los cables de los coches?

No lo hacen para alimentarse. El motor caliente les sirve de refugio y muerden los cables y manguitos por juego y, sobre todo, por rivalidad territorial: cuando detectan el olor de otra garduña en el vehículo, responden mordiendo con agresividad. Por eso los daños se disparan donde hay varios ejemplares.

¿Es peligrosa la garduña para las personas?

No supone un peligro para las personas: es esquiva y evita el contacto humano. Los problemas que causa son materiales, como los daños en coches, tejados o gallineros, donde puede matar varias aves. No suele atacar salvo si se la acorrala.

¿Qué come la garduña?

Es omnívora y oportunista. Caza roedores, aves y sus huevos, insectos y otros invertebrados, y en verano y otoño consume grandes cantidades de fruta como cerezas, higos y moras. También aprovecha restos y basura en entornos habitados.

¿Dónde vive la garduña en España?

Está distribuida por casi toda la España peninsular y Portugal, pero falta en Baleares y Canarias. Ocupa bosques, roquedos, olivares y zonas rurales, y con frecuencia se instala en cortijos, ruinas y edificios de pueblos y ciudades.

Fuentes

  • Abramov, A.V. & Wozencraft, W.C.. (2016). Martes foina. The IUCN Red List of Threatened Species. Ficha oficial de la UICN con la evaluación (Preocupación Menor), distribución, ecología y amenazas de la especie..
  • Palomo, L.J., Gisbert, J. & Blanco, J.C.. (2007). Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España. Obra de referencia del Ministerio de Medio Ambiente con la distribución, biología y estado de la garduña en la península ibérica..
  • Gesamtverband der Deutschen Versicherungswirtschaft (GDV). (2023). Marderbisse an Kraftfahrzeugen: Schadensstatistik. Estadísticas de la patronal alemana de aseguradoras sobre el número y coste de los daños causados por garduñas en vehículos..