El lenguado común (Solea solea) es uno de los peces planos más apreciados del Atlántico oriental y el Mediterráneo. Su cuerpo ovalado y aplanado descansa sobre el fondo marino con los dos ojos en el lado derecho, un rasgo que no tiene al nacer, sino que adquiere tras una espectacular metamorfosis. Maestro del camuflaje, pasa el día enterrado en la arena y caza de noche invertebrados del sedimento. Es, además, una de las especies más valoradas de la gastronomía y la pesca comercial en la península ibérica.
🔬 Ficha técnica
| Nombre científico | Solea solea |
| Categoría | Peces marinos |
| Peso | Habitual 300-500 g; hasta 3 kg |
| Longitud | 30-40 cm de media; hasta 70 cm |
| Velocidad máx. | Nadador lento; se desplaza a ras del fondo con ondulaciones |
| Esperanza de vida | Hasta 26 años; habitualmente 6-12 |
| Hábitat | Fondos arenosos y fangosos costeros (10-60 m, hasta 200 m) |
| Dieta | Carnívoro bentónico (poliquetos, crustáceos y moluscos) |
| Estado UICN | DDDatos insuficientes |

Nace simétrico: la metamorfosis del pez plano
El lenguado no nace con el aspecto que le conocemos. Al eclosionar, la larva mide apenas 3-4 mm y es un pez perfectamente simétrico, con un ojo a cada lado de la cabeza, que nada en posición vertical entre el plancton como cualquier otro pez larvario.
Durante las primeras semanas de vida se produce una de las transformaciones más asombrosas del reino animal: el ojo izquierdo migra por encima de la cabeza hasta situarse junto al derecho. Al mismo tiempo, el cráneo se remodela, la boca se tuerce y el cuerpo se aplana lateralmente. Cuando la larva alcanza aproximadamente 1 cm, abandona el plancton y se tumba sobre el fondo apoyada en su costado izquierdo, que queda ciego y despigmentado. A partir de ese momento, el lenguado vive acostado de lado, aunque su cuerpo derecho pigmentado mira siempre hacia arriba.

Cómo reconocer al lenguado común
El cuerpo es ovalado, muy comprimido y de bordes redondeados, con la cabeza pequeña y la boca ligeramente curva situada en posición inferior. La cara superior (el flanco derecho) presenta una coloración parda o grisácea con manchas oscuras irregulares que imitan el sedimento; la cara inferior es blanca.
Un detalle distintivo es la mancha negra en el extremo de la aleta pectoral del lado ocular, muy visible cuando el pez la despliega. Las aletas dorsal y anal son largas y recorren casi todo el contorno del cuerpo, dándole ese perfil de «suela de zapato» que da nombre a la familia (Soleidae). La media ronda los 30-40 cm, aunque puede superar los 60 cm.
Camuflaje y vida enterrado en la arena
El lenguado es un experto en pasar desapercibido. Puede ajustar el tono y el patrón de manchas de su piel a las características del fondo gracias a células pigmentarias (cromatóforos) controladas por el sistema nervioso, adaptándose a arenas claras o a fangos oscuros en cuestión de minutos.
Durante el día suele permanecer semienterrado, agitando las aletas para cubrirse de una fina capa de sedimento de la que solo asoman los ojos, que sobresalen ligeramente y pueden moverse de forma independiente. Esta estrategia le permite esquivar depredadores y, a la vez, emboscar a sus presas. Es una especie de hábitos marcadamente nocturnos: la mayor parte de su actividad de caza se concentra al anochecer y durante la noche.
Hábitat y distribución
Vive sobre fondos blandos de arena y fango en aguas costeras, habitualmente entre los 10 y los 60 metros de profundidad, aunque puede descender hasta unos 200 m. Tolera bien las aguas salobres y es frecuente en estuarios, bahías y lagunas litorales, especialmente los juveniles, que emplean estos ambientes como zonas de cría.
Su distribución abarca el Atlántico oriental, desde el sur de Noruega y el mar del Norte hasta las costas de Senegal, incluyendo el Mediterráneo. En la península ibérica está presente tanto en la fachada atlántica —con poblaciones destacadas en el golfo de Cádiz y el Cantábrico— como en el litoral mediterráneo. Realiza migraciones estacionales, acercándose a la costa para desovar en primavera y buscando aguas más profundas en invierno.
Alimentación
Es un carnívoro bentónico que se alimenta casi exclusivamente de organismos que viven en el fondo o enterrados en él. Su dieta se compone sobre todo de gusanos poliquetos, pequeños crustáceos (anfípodos, camarones, cangrejos), moluscos bivalvos y larvas de invertebrados.
Localiza el alimento principalmente por el olfato y el tacto más que por la vista: en la cara ciega, alrededor de la boca, posee unas pequeñas papilas sensoriales con forma de flecos que detectan a las presas ocultas en el sedimento. Caza sobre todo de noche, cuando muchos invertebrados salen de sus galerías.
Reproducción y ciclo de vida
El lenguado desova en primavera (aproximadamente de febrero a mayo, según la zona), cuando los adultos se congregan en zonas costeras poco profundas. Una hembra puede liberar cientos de miles de huevos pelágicos que flotan en la columna de agua, donde son fecundados.
Tras la eclosión, las larvas viven una etapa planctónica de varias semanas durante la que se produce la metamorfosis y la migración ocular. Los juveniles ya aplanados se asientan en zonas costeras someras y estuarios, verdaderas guarderías donde crecen protegidos antes de desplazarse hacia aguas más profundas. Alcanzan la madurez sexual entre los 3 y los 5 años y pueden llegar a vivir más de dos décadas.
Depredadores, pesca y presencia en la península ibérica
Entre sus depredadores naturales figuran peces de mayor tamaño como bacalaos y rapes, además de aves marinas buceadoras. Su principal amenaza, sin embargo, es la pesca: es una especie de altísimo valor comercial capturada con redes de arrastre y de enmalle. La sobrepesca y el arrastre de fondo, que degrada su hábitat, presionan a varias poblaciones.
En España es un pescado muy demandado en la cocina, con importantes desembarcos en el golfo de Cádiz y el Mediterráneo. Conviene no confundirlo con la acedía (Dicologlossa cuneata), un pez plano emparentado, más pequeño y de menor precio, que se comercializa a menudo junto al lenguado en las lonjas del sur peninsular.
Estado de conservación
La Lista Roja de la UICN clasifica al lenguado común como Datos Insuficientes (DD), al no disponer de información suficiente a escala global para evaluar con precisión su tendencia poblacional. No obstante, es una de las especies pesqueras más explotadas del Atlántico y el Mediterráneo, y varios de sus stocks (como el del mar del Norte o el golfo de Vizcaya) se gestionan mediante cuotas y tallas mínimas de captura precisamente porque muestran señales de sobreexplotación. La conservación de sus zonas de cría en estuarios y la limitación del arrastre de fondo son claves para mantener sus poblaciones.
Ver también: merluza, lubina y bacalao. Forma parte de Peces marinos; descubre también al rodaballo.
- Al nacer, la larva del lenguado es totalmente simétrica y nada en vertical; solo tras la metamorfosis, cuando el ojo izquierdo migra al lado derecho, adopta su forma plana definitiva.
- El lenguado pertenece al grupo de los peces planos "diestros": ambos ojos quedan en el lado derecho del cuerpo, mientras que en otras especies, como el rodaballo, quedan en el izquierdo.
- Puede cambiar la coloración y el patrón de manchas de su piel en minutos para mimetizarse con el fondo, ya sea arena clara o fango oscuro.
- Localiza a sus presas enterradas gracias a unas papilas sensoriales en forma de flecos situadas alrededor de la boca, en su cara ciega, más que con la vista.
- La acedía (Dicologlossa cuneata), muy parecida pero más pequeña y económica, se vende a menudo como si fuera lenguado en las lonjas del sur de España.
No nace así. La larva es simétrica, con un ojo a cada lado, pero durante la metamorfosis el ojo izquierdo migra por encima de la cabeza hasta el lado derecho. Esta adaptación le permite vivir tumbado sobre el fondo con ambos ojos mirando hacia arriba.
Habita fondos de arena y fango de aguas costeras, normalmente entre 10 y 60 metros de profundidad. Se distribuye por el Atlántico oriental, desde Noruega hasta Senegal, y por todo el Mediterráneo, incluidas las costas de la península ibérica.
Es carnívoro y se alimenta de invertebrados del fondo marino: gusanos poliquetos, pequeños crustáceos y moluscos. Caza sobre todo de noche, detectando a sus presas por el olfato y el tacto.
La acedía (Dicologlossa cuneata) es un pez plano emparentado pero más pequeño, con la línea lateral más marcada y de menor precio. Ambos se venden juntos en el sur de España, pero el auténtico lenguado es Solea solea.
La UICN lo cataloga como "Datos Insuficientes", por lo que no figura como amenazado globalmente. Aun así, es una especie muy pescada y algunos de sus stocks están sobreexplotados, por lo que se gestiona con cuotas y tallas mínimas.
Fuentes
- Froese, R. y Pauly, D. (eds.). (2023). Solea solea (Common sole) — FishBase. Ficha técnica con datos de talla, longevidad, distribución y biología del lenguado común..
- IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). (2014). The IUCN Red List of Threatened Species: Solea solea. Evaluación del estado de conservación de la especie, clasificada como Datos Insuficientes (DD)..
- Fischer, W. (ed.) — FAO. (1987). Fiches FAO d'identification des espèces (Méditerranée et mer Noire). Guía de identificación de especies pesqueras del Mediterráneo con la descripción morfológica de la familia Soleidae..