El mejillón cebra (Dreissena polymorpha) es un pequeño bivalvo de agua dulce famoso por las llamativas rayas oscuras en zigzag que decoran su concha y que le dan nombre. Originario de la cuenca ponto-caspia, se ha convertido en una de las especies invasoras acuáticas más dañinas del planeta: se fija en cualquier superficie dura mediante un manojo de filamentos llamado biso, coloniza tuberías, embalses y cascos de barcos, y filtra el agua con tal voracidad que altera ecosistemas enteros y desplaza a la fauna autóctona. En España está presente desde 2001 y su expansión sigue siendo un grave problema de gestión.

Características físicas
🔬 Ficha técnica
| Nombre científico | Dreissena polymorpha |
| Categoría | Moluscos bivalvos |
| Peso | Unos pocos gramos (hasta ~4 g los mayores) |
| Longitud | 1,5-3 cm (hasta 4-5 cm) |
| Velocidad máx. | Sésil: los adultos viven fijados por el biso |
| Esperanza de vida | 2-5 años |
| Hábitat | Aguas dulces: lagos, embalses, canales y ríos lentos |
| Dieta | Filtrador suspensívoro (fitoplancton, zooplancton y detritos) |
| Estado UICN | LCPreocupación menor |
El mejillón cebra es un bivalvo pequeño: la mayoría de los adultos miden entre 1,5 y 3 cm, aunque algunos ejemplares superan los 4 cm. Su concha tiene forma triangular o de D, con una quilla marcada que le permite apoyarse establemente sobre superficies planas, algo poco común entre los mejillones. El nombre científico polymorpha alude a la enorme variabilidad de su patrón: bandas onduladas alternas de color crema y marrón oscuro que recuerdan a la piel de una cebra, aunque algunos individuos son casi uniformes.
Su rasgo más distintivo es el biso, un conjunto de fibras proteicas resistentes que segrega una glándula del pie y con las que el animal se ancla firmemente a rocas, conchas, hormigón o metal. Esta capacidad de fijación, unida a la vida en agua dulce, lo diferencia de la mayoría de mejillones autóctonos europeos, que viven semienterrados en el sedimento sin adherirse.
Hábitat y distribución
La especie es originaria de los mares interiores y ríos de la región ponto-caspia, en torno a los mares Negro, Caspio y de Azov. A partir del siglo XIX, la construcción de canales navegables en Europa le abrió camino hacia el oeste, y en 1988 alcanzó los Grandes Lagos de Norteamérica a través del agua de lastre de los barcos, desde donde colonizó buena parte de las cuencas de Estados Unidos y Canadá.
Prefiere aguas dulces relativamente calmadas y bien oxigenadas: lagos, embalses, canales y tramos lentos de ríos, con temperaturas que toleran entre unos 0 y 30 °C. Necesita calcio en el agua para construir su concha, por lo que las masas de agua duras favorecen su proliferación. Puede alcanzar densidades extraordinarias, tapizando por completo el fondo o las paredes de las infraestructuras hidráulicas.
Alimentación
El mejillón cebra es un filtrador suspensívoro: bombea agua a través de sus branquias y retiene el fitoplancton, el zooplancton pequeño, las bacterias y las partículas orgánicas en suspensión. Un solo individuo puede filtrar alrededor de un litro de agua al día, de modo que las poblaciones densas procesan volúmenes enormes.
Esta capacidad de filtración tiene un doble filo. Por un lado, aclara notablemente el agua, aumentando su transparencia; por otro, esa limpieza empobrece la base de la cadena trófica al retirar el plancton del que dependen larvas de peces e invertebrados nativos. El aumento de la transparencia también favorece el crecimiento de plantas acuáticas y algas en el fondo, alterando por completo el equilibrio del ecosistema.
Reproducción y ciclo de vida
La reproducción del mejillón cebra explica en gran parte su éxito invasor. Los sexos están separados y la fecundación es externa: una hembra puede liberar hasta un millón de huevos por temporada. De la fecundación nace una larva libre y microscópica llamada veliger, que deriva con la corriente durante semanas antes de asentarse. Esta fase larvaria planctónica, ausente en los mejillones de agua dulce autóctonos, permite que la especie se disperse aguas abajo con enorme facilidad.
Una vez que la larva encuentra una superficie dura adecuada, segrega el biso y se fija de forma permanente, aunque los juveniles pueden soltarse y reubicarse si las condiciones cambian. Alcanzan la madurez sexual en su primer o segundo año y suelen vivir entre 2 y 5 años. Su capacidad de resistir fuera del agua durante días en ambientes húmedos facilita el transporte accidental entre cuencas.
Impacto como especie invasora
El mejillón cebra figura entre las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo según la UICN. Su fijación masiva provoca el biofouling u obstrucción de tuberías, rejillas, filtros y sistemas de refrigeración de centrales hidroeléctricas y potabilizadoras, con costes de mantenimiento que se cuentan por miles de millones de euros a escala mundial.
Ecológicamente, desplaza a los bivalvos nativos —incluidas las ya amenazadas náyades— al competir por el alimento y al colonizar directamente sus conchas hasta asfixiarlos. Modifica la calidad del agua, altera las redes tróficas y puede favorecer la acumulación de contaminantes y toxinas de cianobacterias. Su control es extremadamente difícil una vez establecido, por lo que la prevención mediante la limpieza y el secado de embarcaciones y equipos es la principal herramienta de gestión.
Presencia en la península ibérica
En España el mejillón cebra se detectó por primera vez en el año 2001, en el tramo bajo del río Ebro (embalses de Riba-roja y Flix, en Tarragona). Desde entonces se ha expandido por buena parte de la cuenca del Ebro y ha saltado a otras cuencas como el Júcar, el Segura, el Guadalquivir, el Guadiana, el Duero y varios embalses del centro peninsular, favorecido por el trasvase involuntario a través de embarcaciones de recreo.
Está catalogado como especie exótica invasora en el Catálogo Español y su posesión, transporte o comercio están prohibidos. Numerosos embalses aplican protocolos de desinfección de barcos, estaciones de limpieza y campañas de concienciación para frenar su avance, ya que la erradicación en aguas abiertas es prácticamente imposible.
Estado de conservación
El mejillón cebra está clasificado como Preocupación Menor (LC) en la Lista Roja de la UICN. Esta categoría, sin embargo, resulta paradójica: la especie no corre ningún riesgo de extinción; al contrario, sus poblaciones son abundantes y en plena expansión fuera de su área nativa. El foco de conservación no está en protegerla, sino en controlar su invasión para salvaguardar los ecosistemas de agua dulce y las especies autóctonas que amenaza. En España figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, lo que prohíbe su tenencia, transporte y comercio, y obliga a las administraciones a aplicar medidas de vigilancia y contención en ríos y embalses.
Ver también: mejillón, almeja fina y berberecho. Forma parte de Moluscos.
- Debe su nombre a las bandas onduladas en zigzag de color crema y marrón oscuro que recuerdan al pelaje de una cebra, aunque el patrón varía tanto que su epíteto científico es 'polymorpha'.
- Se fija a las superficies mediante el biso, un manojo de filamentos proteicos que casi ningún mejillón de agua dulce autóctono posee, y que le permite colonizar tuberías y cascos de barcos.
- Un solo ejemplar filtra alrededor de un litro de agua al día; una población densa puede aclarar el agua de un lago entero, pero a costa de vaciarlo de plancton.
- Llegó a los Grandes Lagos de Norteamérica en 1988 a través del agua de lastre de un barco, y desde allí invadió gran parte de Estados Unidos y Canadá.
- En España se detectó por primera vez en 2001 en el bajo Ebro y hoy está presente en cuencas de todo el país, propagado sobre todo por embarcaciones de recreo.
Porque se reproduce a enorme velocidad, se fija a cualquier superficie dura mediante el biso y filtra el agua con voracidad. Obstruye tuberías e infraestructuras hidráulicas y desplaza a la fauna acuática autóctona al competir por el alimento y colonizar a otros bivalvos.
No es recomendable. Es demasiado pequeño para tener interés gastronómico y, al ser un filtrador, acumula contaminantes, metales pesados y toxinas de cianobacterias del agua donde vive. Además, en España está prohibido su transporte y tenencia por ser especie invasora.
Apareció en 2001 en el bajo Ebro (Tarragona) y desde entonces se ha extendido por gran parte de esa cuenca y por otras como el Júcar, Segura, Guadalquivir, Guadiana y Duero, además de numerosos embalses del interior.
Su larva microscópica, el veliger, deriva con la corriente aguas abajo. Entre cuencas separadas se transporta sobre todo de forma accidental adherido a embarcaciones, remolques, equipos de pesca y material húmedo, ya que resiste días fuera del agua.
La prevención es la clave: limpiar, desinfectar y secar completamente barcos, remolques y equipos antes de pasarlos de una masa de agua a otra. Muchos embalses cuentan con estaciones de limpieza obligatorias para frenar su avance.
Fuentes
- Lowe, S., Browne, M., Boudjelas, S. y De Poorter, M.. (2000). 100 of the World's Worst Invasive Alien Species (IUCN/ISSG). Informe del Grupo de Especialistas en Especies Invasoras de la UICN que incluye a Dreissena polymorpha entre las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo..
- Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. (2013). Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras: Dreissena polymorpha. Ficha oficial que describe la biología, distribución en España e impactos del mejillón cebra y establece la prohibición de su tenencia, transporte y comercio..
- Karatayev, A. Y., Burlakova, L. E. y Padilla, D. K.. (2015). Zebra versus quagga mussels: a review of their spread, population dynamics, and ecosystem impacts. Revisión científica publicada en Hydrobiologia sobre la dispersión, dinámica poblacional e impactos ecológicos de los mejillones invasores del género Dreissena..