El tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus) es el vertebrado más longevo conocido por la ciencia, con individuos que pueden vivir más de 400 años. Este colosal depredador del Ártico, que nada a velocidades increíblemente lentas por las gélidas aguas del Atlántico Norte, no alcanza la madurez sexual hasta aproximadamente los 150 años de edad.

Características del tiburón de Groenlandia
El tiburón de Groenlandia es uno de los tiburones más grandes del mundo, alcanzando entre 4 y 7 metros de longitud y un peso de hasta 1.400 kilogramos. Su cuerpo es robusto y cilíndrico, de color gris parduzco a negro violáceo. Tiene ojos pequeños, a menudo parasitados por un copépodo bioluminiscente (Ommatokoita elongata) que se adhiere a la córnea, causando ceguera parcial pero atrayendo presas con su brillo. Su piel está cubierta de dentículos dérmicos que le dan una textura áspera similar al papel de lija.
Hábitat y distribución del tiburón de Groenlandia
Habita en las aguas frías del Atlántico Norte y el océano Ártico, desde Canadá y Groenlandia hasta Noruega y Rusia. Se encuentra a profundidades desde la superficie hasta más de 2.200 metros, siendo uno de los tiburones que habita a mayor profundidad. Prefiere aguas con temperaturas entre -1 y 12 grados centígrados. Durante el invierno puede acercarse a aguas más someras, mientras que en verano migra a mayores profundidades.
Alimentación del tiburón de Groenlandia
El tiburón de Groenlandia es un depredador oportunista y carroñero. Su dieta incluye peces como bacalao, fletán y salmón, así como focas, pequeños cetáceos y carroña de grandes mamíferos marinos. Se han encontrado restos de renos y caballos en sus estómagos, probablemente consumidos como carroña. A pesar de su lentitud, se cree que puede capturar focas dormidas. También consume invertebrados de fondo como cangrejos y medusas.
Comportamiento del tiburón de Groenlandia
Es uno de los tiburones más lentos del océano, nadando a una velocidad promedio de apenas 1,2 kilómetros por hora, lo que le ha valido el apodo de «tiburón dormido». Su metabolismo es extremadamente lento debido a las bajas temperaturas de su hábitat, lo que contribuye directamente a su extraordinaria longevidad. Es generalmente solitario y nocturno, pasando gran parte del tiempo en las profundidades oceánicas. A pesar de su lentitud, es un depredador efectivo que aprovecha el factor sorpresa.
Reproducción del tiburón de Groenlandia
La biología reproductiva del tiburón de Groenlandia es poco conocida debido a la dificultad de estudiarlo en su hábitat profundo. Se cree que es ovovivíparo, con las crías desarrollándose dentro de huevos que eclosionan dentro de la madre. Las camadas pueden contener alrededor de 10 crías que miden unos 40 centímetros al nacer. Lo más sorprendente es que no alcanza la madurez sexual hasta los 150 años aproximadamente, lo que representa el período de desarrollo más largo conocido en cualquier vertebrado.
Estado de conservación del tiburón de Groenlandia
El tiburón de Groenlandia está clasificado como «Vulnerable» (VU) por la UICN. Su extrema longevidad y tardía madurez sexual lo hacen especialmente susceptible a la sobreexplotación, ya que las poblaciones se recuperan con extraordinaria lentitud. Es capturado incidentalmente en pesquerías de arrastre y palangre. El cambio climático y el calentamiento de las aguas árticas también representan amenazas crecientes para esta especie.
- El tiburón de Groenlandia es el vertebrado más longevo del planeta: análisis de carbono-14 en el cristalino del ojo de una hembra determinaron una edad de entre 272 y 512 años, con una estimación central de 392 años. Nació posiblemente antes de que se inventara el microscopio.
- Crece solo 1 cm al año, alcanzando la madurez sexual a los 150 años aproximadamente. Esta madurez tardísima hace que cualquier sobrepesca sea catastróficamente difícil de recuperar.
- Su carne es tóxica para los humanos: contiene altas concentraciones de trimetilamina N-óxido (TMAO), una sustancia que actúa como anticongelante natural en el océano ártico pero que causa efectos similares a la embriaguez grave si se consume fresca. El hákarl islandés, tiburón de Groenlandia fermentado durante meses para reducir la toxicidad, es uno de los alimentos más peculiares del mundo.
- La mayoría de los tiburones de Groenlandia están ciegos: un parásito copépodo (Ommatokoita elongata) se adhiere a la córnea y la destruye progresivamente. Sin embargo, en las aguas árticas oscuras donde vive, la visión es poco importante y el olfato y la línea lateral son sus principales sentidos.
- Se le ha encontrado con contenido estomacal sorprendente: restos de osos polares, renos, caballos y hasta partes de un humano en el siglo XIX. Su lentitud (0,3 m/s en reposo) sugiere que la mayoría de sus presas son carroña o animales dormidos.
Sí. Un estudio de 2016 en Science estimó que estos tiburones pueden vivir más de 400 años, con un ejemplar datado en 392 ± 120 años. La datación se realiza mediante análisis de carbono-14 en el cristalino ocular, el único tejido que no se renueva durante la vida del animal.
No. Vive en aguas profundas y gélidas del Atlántico Norte (200-2.000 m), lejos de zonas de baño. Nada a una velocidad media de apenas 1,2 km/h, lo que lo convierte en uno de los tiburones más lentos. No hay ataques documentados a humanos, aunque su carne contiene altas concentraciones de trimetilamina (tóxica si no se procesa).
Es uno de los peces más lentos del mundo: su velocidad media es de apenas 0,3 m/s (1,2 km/h), con breves aceleraciones de hasta 2,6 km/h. A pesar de esta lentitud, se alimenta de focas, peces y carroña. Se cree que captura focas dormidas aprovechando su sigilo, o que consume presas ya debilitadas o muertas.
No antes de los 150 años de edad. Este dato convierte al tiburón de Groenlandia en el vertebrado más tardío en reproducirse. Con una gestación estimada de 8-18 años (posiblemente la más larga del reino animal) y camadas de solo 10 crías, su tasa reproductiva es extremadamente baja, lo que lo hace muy vulnerable a la sobrepesca.
Sí. La mayoría de los adultos portan un copépodo parásito (Ommatokoita elongata) adherido a la córnea que les causa ceguera parcial o total. Este parásito bioluminiscente podría paradójicamente atraer presas hacia los ojos del tiburón, actuando como un señuelo involuntario en las profundidades oscuras del Ártico.
Sí. Un estudio de 2016 en Science estimó que estos tiburones pueden vivir más de 400 años, con un ejemplar datado en 392 ± 120 años. La datación se realiza mediante análisis de carbono-14 en el cristalino ocular, el único tejido que no se renueva durante la vida del animal.
No. Vive en aguas profundas y gélidas del Atlántico Norte (200-2.000 m), lejos de zonas de baño. Nada a una velocidad media de apenas 1,2 km/h, lo que lo convierte en uno de los tiburones más lentos. No hay ataques documentados a humanos, aunque su carne contiene altas concentraciones de trimetilamina (tóxica si no se procesa).
Es uno de los peces más lentos del mundo: su velocidad media es de apenas 0,3 m/s (1,2 km/h), con breves aceleraciones de hasta 2,6 km/h. A pesar de esta lentitud, se alimenta de focas, peces y carroña. Se cree que captura focas dormidas aprovechando su sigilo, o que consume presas ya debilitadas o muertas.
No antes de los 150 años de edad. Este dato convierte al tiburón de Groenlandia en el vertebrado más tardío en reproducirse. Con una gestación estimada de 8-18 años (posiblemente la más larga del reino animal) y camadas de solo 10 crías, su tasa reproductiva es extremadamente baja, lo que lo hace muy vulnerable a la sobrepesca.
Sí. La mayoría de los adultos portan un copépodo parásito (Ommatokoita elongata) adherido a la córnea que les causa ceguera parcial o total. Este parásito bioluminiscente podría paradójicamente atraer presas hacia los ojos del tiburón, actuando como un señuelo involuntario en las profundidades oscuras del Ártico.
🎬 Vídeo: Tiburón de Groenlandia
Fuentes
- Información basada en datos de IUCN Red List, National Geographic y publicaciones científicas revisadas por pares..