Rana de San Antonio (Hyla molleri): la ranita verde trepadora

Hyla molleri Bedriaga, 1889

La rana de San Antonio (Hyla molleri), conocida popularmente como ranita de San Antonio, es una de las ranas arborícolas más características de la península ibérica. Pequeña, de un verde brillante inconfundible y provista de diminutas ventosas en los dedos, es una trepadora ágil capaz de encaramarse a juncos, zarzas y arbustos. A pesar de medir apenas unos centímetros, los machos emiten un canto sorprendentemente potente en las noches de primavera. Es célebre además por cambiar de tonalidad —del verde vivo al pardo grisáceo— según la temperatura, la humedad o el sustrato sobre el que se posa.

Ranita de San Antonio, Hyla molleri, verde con banda lateral oscura posada en un junco
Rana de San Antonio (Hyla molleri). Foto: David Pérez (CC BY 3.0).

Características físicas: la pequeña trepadora verde

🔬 Ficha técnica

Nombre científicoHyla molleri Bedriaga, 1889
Categoríaanfibios
Peso4-9 g (hembras mayores)
Longitud3,5-5 cm
Velocidad máx.Saltos de hasta ~1 m (unas 20 veces su longitud corporal)
Esperanza de vida3-5 años en libertad (hasta ~10 años en cautividad)
HábitatCharcas, prados húmedos, lagunas, arrozales y riberas con vegetación de la mitad norte y oeste de la península ibérica
DietaInsectívora (carnívora): moscas, mosquitos, escarabajos, hormigas y arañas
Estado UICNLCPreocupación menor

La rana de San Antonio es una rana diminuta: los adultos miden entre 3,5 y 5 cm de longitud, con las hembras claramente mayores que los machos, y pesan solo unos pocos gramos. Su rasgo más llamativo es el color, un verde hoja intenso y uniforme en el dorso, aunque puede virar rápidamente a tonos oliva, amarillentos, pardos o casi grises. El vientre es blanquecino y granuloso.

Presenta una banda oscura que arranca en la narina, cruza el ojo y el tímpano y recorre el costado; en Hyla molleri esta franja lateral es relativamente corta y no llega hasta la ingle, un detalle que la distingue de su pariente centroeuropea. Los dedos terminan en discos adhesivos (ventosas) que le permiten adherirse a hojas, tallos e incluso al cristal, y el cuerpo es esbelto con largas patas adaptadas al salto y la trepa. Los machos poseen un saco vocal gular que, hinchado, alcanza casi el tamaño de la propia cabeza.

Hábitat y distribución en la península ibérica

Es una especie prácticamente ibérica: su área de distribución abarca la mitad norte, oeste y central de España y buena parte de Portugal, con una pequeña penetración en el suroeste de Francia. Durante décadas se consideró una simple población de la rana arborícola europea (Hyla arborea), pero los estudios genéticos la reconocieron como especie propia. En gran parte de Iberia convive o se reparte el territorio con la rana meridional (Hyla meridionalis), de tonos más claros y sin banda lateral marcada.

Ocupa zonas húmedas de baja y media altitud: prados encharcados, charcas, lagunas, arrozales, cunetas inundadas, bordes de ríos y acequias, siempre con abundante vegetación herbácea o arbustiva cercana donde refugiarse. Fuera de la época de cría es sorprendentemente terrestre y arborícola, y puede encontrarse a bastante distancia del agua, trepada entre zarzas, juncales y matorral ribereño.

Alimentación

La rana de San Antonio es estrictamente insectívora y carnívora. Su dieta se compone sobre todo de pequeños invertebrados: moscas, mosquitos, escarabajos, hormigas, chinches, arañas, polillas y otros artrópodos que captura tanto en el suelo como sobre la vegetación gracias a su habilidad trepadora.

Caza principalmente al acecho, inmóvil, y proyecta su lengua pegajosa sobre la presa con gran rapidez. Su actividad alimentaria es fundamentalmente crepuscular y nocturna, aunque también puede alimentarse de día. Los renacuajos, en cambio, son omnívoros y se nutren de algas, detritus y materia vegetal en descomposición del fondo de la charca.

El canto y el cambio de color

Pese a su tamaño minúsculo, el macho de rana de San Antonio produce uno de los cantos más potentes de la fauna ibérica. Emite una serie rápida y repetida de sonidos —a menudo descrita como un «crec-crec-crec» metálico— gracias a su gran saco vocal, que actúa como caja de resonancia. Cuando muchos machos cantan a coro desde una charca en primavera, el sonido resulta atronador y puede oírse desde muy lejos.

Otra particularidad fascinante es su capacidad para cambiar de tonalidad. No se trata de un camuflaje instantáneo como el del camaleón, pero la rana ajusta su color entre el verde brillante y tonos más oscuros o pardos en respuesta a la temperatura, la humedad, la luz y su estado de ánimo o estrés. Este cambio le ayuda tanto a termorregularse como a pasar desapercibida sobre distintos sustratos.

Reproducción

La reproducción se concentra en la primavera, entre marzo y junio, cuando los machos se congregan por la noche en charcas y prados inundados para cantar y atraer a las hembras. La competencia acústica es intensa: cuanto más vigoroso y sostenido es el canto, mayores son las opciones del macho.

Durante el amplexo, la hembra deposita los huevos en pequeños paquetes gelatinosos adheridos a la vegetación acuática sumergida; una hembra puede poner de varios cientos a más de un millar de huevos por temporada. Los renacuajos, de aspecto robusto y cola alta, eclosionan en pocos días y completan la metamorfosis a lo largo de varias semanas o meses, según la temperatura del agua. Las ranitas recién metamorfoseadas abandonan el agua midiendo poco más de un centímetro y comienzan una vida cada vez más arborícola.

Depredadores y amenazas

Por su pequeño tamaño, la rana de San Antonio tiene numerosos depredadores naturales: culebras de agua (como la culebra viperina y la de collar), garzas y otras aves acuáticas, mamíferos como la nutria o el jabalí, y peces introducidos que devoran huevos y renacuajos. Los renacuajos son especialmente vulnerables a la desecación temprana de las charcas.

Entre las amenazas de origen humano destacan la desecación y contaminación de humedales, la desaparición de charcas ganaderas y balsas tradicionales, el uso de pesticidas, la introducción de especies exóticas (cangrejo americano, peces y galápagos foráneos) y el tráfico rodado, que causa numerosos atropellos en sus desplazamientos. Como muchos anfibios, también le afectan las enfermedades emergentes como la quitridiomicosis y el declive general de la calidad de sus hábitats.

Estado de conservación

La rana de San Antonio está catalogada como Preocupación Menor (LC) por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ya que mantiene un área de distribución amplia y poblaciones todavía relativamente abundantes en buena parte de la península ibérica. No obstante, se detectan declives locales ligados a la pérdida y degradación de humedales, la contaminación agrícola y la desaparición de charcas tradicionales. En España está protegida por la legislación de conservación de especies silvestres, y su presencia se considera un buen bioindicador de la salud de los ecosistemas acuáticos. Conservar pequeñas charcas, balsas y prados encharcados libres de contaminantes y de especies invasoras es clave para su futuro.

Ranita de San Antonio, Hyla molleri, trepadora verde con ventosas en los dedos
Rana de San Antonio (Hyla molleri). Foto: Frank Vassen (CC BY 2.0).

Ver también: rana común, gallipato y salamandra común. Forma parte de anfibios.

💡 Curiosidades
  • 🐾Durante décadas se consideró la misma especie que la rana arborícola europea (Hyla arborea); los estudios genéticos la reconocieron como especie ibérica propia, Hyla molleri.
  • 🐾Sus dedos terminan en diminutos discos adhesivos que funcionan como ventosas y le permiten trepar por tallos, hojas e incluso superficies lisas como el cristal.
  • 🐾Puede cambiar de color entre el verde brillante y tonos pardos o grisáceos según la temperatura, la humedad y su estado de ánimo.
  • 🐾Fuera de la época de cría lleva una vida muy terrestre y trepadora, y puede encontrarse a bastante distancia del agua, escondida entre zarzas y juncos.
  • 🐾Su nombre popular, 'de San Antonio', alude a la tradición popular que asociaba a esta ranita verde con el santo, y se comparte con otras ranitas arborícolas ibéricas.
¿La rana de San Antonio es venenosa?

No es peligrosa para las personas. Como muchos anfibios, su piel segrega sustancias irritantes de defensa, pero no representa ningún riesgo con el manejo normal. Conviene no manipularla con las manos secas ni con restos de cremas o repelentes, porque su piel es muy sensible.

¿Por qué cambia de color la rana de San Antonio?

Ajusta su tonalidad entre el verde vivo y tonos pardos o grises en respuesta a la temperatura, la humedad, la luz y el estrés. Este cambio le ayuda a termorregularse y a camuflarse mejor sobre distintos sustratos, aunque no es tan rápido ni preciso como el de un camaleón.

¿Dónde vive la rana de San Antonio en España?

Habita sobre todo en la mitad norte, oeste y central de la península ibérica, tanto en España como en Portugal. Ocupa charcas, prados húmedos, lagunas, arrozales y riberas con vegetación, y fuera de la cría puede alejarse del agua trepando entre matorrales.

¿Qué come la rana de San Antonio?

Es insectívora: se alimenta de moscas, mosquitos, escarabajos, hormigas, arañas y otros pequeños invertebrados que captura con su lengua pegajosa. Es más activa al atardecer y de noche. Los renacuajos, en cambio, comen algas y materia vegetal del fondo de la charca.

¿En qué se diferencia de la rana meridional?

La rana de San Antonio (Hyla molleri) tiene un verde más intenso y una banda oscura marcada que cruza el ojo y recorre el costado. La rana meridional (Hyla meridionalis) suele ser de tono más claro y carece de esa franja lateral prolongada. Ambas conviven en zonas de Iberia.

Fuentes

  • Salvador, A. (coord.). (2015). Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles: Hyla molleri. Ficha científica de referencia del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) con datos de biología, distribución y conservación de la especie en España..
  • IUCN SSC Amphibian Specialist Group. (2020). Hyla molleri, The IUCN Red List of Threatened Species. Evaluación oficial del estado de conservación de la especie, catalogada como Preocupación Menor (LC), con mapa de distribución y análisis de amenazas..
  • Gvoždík, V. et al.. (2010). Phylogeography of the European tree frog Hyla arborea complex. Estudio de filogeografía y diversidad genética que respalda el reconocimiento de Hyla molleri como especie diferenciada dentro del complejo de ranas arborícolas europeas..