La ofiura común o estrella serpiente (Ophiothrix fragilis) es uno de los equinodermos más abundantes del Atlántico nororiental y el Mediterráneo. Pertenece a la clase Ophiuroidea, el grupo más diverso del filo de los equinodermos con más de 2.100 especies vivas. A diferencia de las estrellas de mar, sus cinco brazos largos, finos y articulados se mueven con movimientos serpentinos rápidos —de ahí su nombre común—. En zonas favorables, las ofiuras forman agregaciones espectaculares de cientos de miles de individuos por hectárea, alfombrando literalmente el fondo marino y constituyendo uno de los ecosistemas bentónicos más densos y productivos del planeta.

Características de la ofiura común
La ofiura común tiene un cuerpo dividido netamente en dos partes: un disco central pequeño y aplanado, de 1 a 2 cm de diámetro, y cinco brazos largos y finos que pueden alcanzar 8-12 cm de longitud, lo que da al animal un diámetro total de hasta 25 cm con los brazos extendidos. Esta proporción —brazos muy largos respecto al disco minúsculo— es característica de toda la clase Ophiuroidea y la diferencia inmediatamente de las estrellas de mar verdaderas (Asteroidea), donde los brazos son anchos y prolongan suavemente el disco central.
Los brazos están formados por vértebras articuladas de carbonato cálcico unidas por musculatura, lo que les permite movimientos ondulantes rápidos similares a los de una serpiente. Cada brazo lleva en sus laterales espículas alargadas y vidriosas dispuestas en filas perpendiculares que sirven tanto para defensa como para la captura de partículas alimenticias. La superficie del disco central también está cubierta de espículas y placas calcáreas. La coloración es muy variable: rojizas, naranjas, marrones, blancas, violáceas o moteadas, a menudo con motivos contrastados entre disco y brazos. El nombre fragilis alude a una característica notable: los brazos se desprenden fácilmente con la manipulación —es la autotomía, un mecanismo defensivo común en la clase—.
Hábitat y agregaciones masivas
La ofiura común habita las costas del Atlántico nororiental desde Noruega hasta el sur de Portugal, así como todo el Mediterráneo, con presencia ocasional en aguas más septentrionales del Mar del Norte y del Báltico. Vive sobre fondos rocosos, arenosos, fangosos y de gravilla, desde la zona intermareal baja hasta unos 350 metros de profundidad. Es particularmente abundante en bahías protegidas, fondos coralinos, praderas de algas y zonas de corriente moderada que aporta partículas alimenticias.
El fenómeno más espectacular asociado a esta especie son las «alfombras» o «lechos» de ofiuras que forman en algunas zonas. En el Canal de la Mancha, la costa atlántica francesa y el Mar del Norte, los fondos pueden estar cubiertos por cientos de miles de ofiuras por hectárea, formando una alfombra viva continua de varios centímetros de grosor. El lecho de ofiuras del Canal de la Mancha, descrito por primera vez en el siglo XIX, sigue siendo uno de los ecosistemas bentónicos más densos del Atlántico europeo y un objetivo de monitoreo continuo del IFREMER francés.
Alimentación: filtrador del plancton
Ophiothrix fragilis tiene una estrategia trófica diferente a la mayoría de equinodermos: es un filtrador suspensívoro. Eleva varios brazos al agua y los mantiene ondulando perpendicularmente al fondo, mientras los otros mantienen el cuerpo anclado al sustrato. El plancton, los detritus orgánicos y las partículas en suspensión transportadas por la corriente quedan atrapados en una red de espículas y mucus que recubre los brazos, y son transportados por los pies ambulacrales hasta la boca, situada en el centro del disco ventral.
Cuando millones de ofiuras filtran simultáneamente sobre un mismo fondo, el efecto colectivo es enorme: los lechos de ofiuras pueden filtrar varios miles de litros de agua por metro cuadrado al día, eliminando partículas suspendidas, plancton y detritus, y devolviendo al sedimento materia orgánica concentrada. Su papel como reciclador del flujo plancton-bentos es tan importante que las pesquerías y la calidad del agua en zonas con lechos densos dependen de su buen estado.
Locomoción y autotomía
El movimiento de las ofiuras es radicalmente distinto al de las estrellas de mar. Mientras estas últimas reptan lentamente sobre miles de pies ambulacrales con ventosas, las ofiuras se desplazan mediante movimientos ondulantes rápidos de los brazos: dos brazos delanteros se proyectan en la dirección de marcha, dos brazos traseros impulsan el cuerpo y un quinto brazo actúa como guía o estabilizador. La velocidad alcanzada es notable —hasta varios centímetros por segundo— y mucho mayor que la de cualquier estrella de mar.
Cuando es atacada o manipulada bruscamente, la ofiura recurre a la autotomía: contrae violentamente los músculos articulares y desprende uno o varios brazos en el punto de contacto. El brazo abandonado sigue moviéndose durante minutos, distrayendo al depredador, mientras el animal escapa con los brazos restantes. La regeneración del brazo perdido se completa en unos 2 a 4 meses y es totalmente funcional. La especie puede sobrevivir incluso con dos o tres brazos amputados simultáneamente, aunque su capacidad alimentaria queda reducida.
Reproducción y dispersión
La ofiura común tiene sexos separados, con gónadas alojadas en el disco central. La reproducción ocurre principalmente en primavera y verano. Machos y hembras liberan gametos al agua de forma sincronizada y la fecundación es externa. Los huevos eclosionan en larvas ofioplúteus, larvas planctónicas con una característica forma de «trípode» simétrico bilateralmente que pasan varias semanas a meses derivando con las corrientes. La fase larvaria pelágica es responsable de la amplia distribución geográfica de la especie y de su capacidad para colonizar nuevos sustratos rápidamente.
Tras la metamorfosis, los juveniles se asientan en el fondo y crecen hasta alcanzar la madurez sexual en 2-3 años. Los lechos densos de ofiuras se reproducen con tal éxito que las larvas pueden recolonizar continuamente el sustrato, manteniendo la agregación durante décadas o siglos sin interrupciones aparentes.
Importancia ecológica y amenazas
Los lechos de Ophiothrix fragilis son hábitats fundamentales de las plataformas continentales del Atlántico europeo. Crean una microestructura física tridimensional sobre el fondo que da refugio a centenares de especies asociadas: poliquetos, crustáceos, moluscos, peces juveniles. Su filtración masiva acopla los ecosistemas planctónicos con los bentónicos. Y constituyen una fuente importante de alimento para peces planos como el lenguado, dorada, peces gato y otras especies de interés pesquero.
Las principales amenazas son la pesca de arrastre de fondo, que destruye físicamente los lechos en pocas horas y tarda años o décadas en recuperarse, y la contaminación por sedimentos finos y nutrientes en exceso, que reduce el oxígeno disuelto y favorece blooms algales asfixiantes. La especie no está en peligro a escala global —es enormemente abundante— pero las áreas marinas protegidas que excluyen la pesca de fondo son fundamentales para conservar los lechos más espectaculares del Canal de la Mancha y el Mar del Norte.
Curiosidades
- Forma alfombras vivas de cientos de miles por hectárea: los lechos del Canal de la Mancha cubren el fondo como una alfombra continua de varios centímetros de grosor. Uno de los ecosistemas bentónicos más densos del Atlántico europeo.
- Suelta los brazos como mecanismo de huida: ante cualquier ataque ejecuta autotomía: amputa uno o varios brazos en el punto de contacto y escapa con los restantes. El brazo amputado sigue moviéndose para distraer al depredador.
- Filtra miles de litros de agua al día: sus brazos elevados atrapan plancton y detritus con espículas y mucus. Los lechos densos acoplan los ecosistemas planctónicos con los bentónicos a escala enorme.
- 2.100 especies de ofiuras en el mundo: es la clase más diversa del filo Equinodermos, superando a las estrellas de mar verdaderas, los erizos y las holoturias.
- Brazos articulados como vértebras: formados por placas calcáreas óseas unidas por musculatura, se mueven con ondulaciones rápidas similares a una serpiente. Por eso se llaman estrellas serpiente.
- Regenera un brazo entero en 2-4 meses: tras la autotomía, el brazo perdido se reconstruye totalmente funcional desde el muñón. Puede sobrevivir incluso con dos o tres brazos amputados simultáneamente.
- El arrastre de fondo destruye sus lechos en horas: una sola pasada de redes de arrastre arrasa los lechos centenarios; la recuperación tarda años o décadas. Las áreas marinas protegidas son fundamentales para conservarlos.
Preguntas frecuentes
Una ofiura es un equinodermo de la clase Ophiuroidea, emparentado con las estrellas de mar pero con brazos largos, finos y articulados que se mueven con movimientos serpentinos rápidos. También se las llama estrellas serpiente o estrellas frágiles.
Tres diferencias principales: (1) la ofiura tiene un disco central muy pequeño bien diferenciado de los brazos largos y finos; (2) sus brazos están articulados como vértebras y se mueven serpenteando, no reptando con pies ambulacrales; (3) suele filtrar plancton, no depredar bivalvos.
Porque sus brazos se desprenden con extrema facilidad ante cualquier manipulación o ataque. Es un mecanismo defensivo llamado autotomía: el brazo amputado sigue moviéndose y distrae al depredador mientras el animal escapa. Los regenera en 2-4 meses.
Es filtradora de plancton y partículas en suspensión. Eleva sus brazos al agua, atrapa partículas con espículas y mucus, y las transporta por los pies ambulacrales hasta la boca. Los lechos densos pueden filtrar miles de litros por metro cuadrado al día.
Agregaciones masivas de cientos de miles de individuos por hectárea que cubren el fondo marino como una alfombra viva. En el Canal de la Mancha y el Mar del Norte estos lechos son uno de los ecosistemas bentónicos más densos del Atlántico europeo.
Con movimientos ondulantes y serpentinos de los cinco brazos articulados. Dos brazos delanteros marcan la dirección, dos traseros impulsan el cuerpo y un quinto estabiliza. Es mucho más rápida que cualquier estrella de mar.
No. Es completamente inofensiva. Sus espículas calcáreas son finas y vidriosas, pero no contienen veneno. La manipulación, en cambio, casi siempre causa autotomía y debe evitarse para no estresar al animal.
En toda la costa atlántica española (Galicia, Cantábrico) y el Mediterráneo. Es muy común en fondos rocosos y arenosos hasta unos 100 metros de profundidad. Los buceadores la observan con frecuencia bajo bloques de roca y entre algas.
🎬 Vídeo: Ofiura común (Ophiothrix fragilis): la estrella serpiente que filtra el plancton
Fuentes
- Davoult, D. & Gounin, F.. (1995). Suspension-feeding activity of a dense Ophiothrix fragilis bed and dynamics of carbon flux. Marine Ecology Progress Series Vol. 119.
- Migné, A. et al.. (2011). Diel patterns of carbon fluxes in an intertidal bed of common brittle stars (Ophiothrix fragilis). Journal of Sea Research Vol. 65.
- IFREMER. (2024). Suivi des bancs d'ophiures de la Manche. Institut français de recherche pour l'exploitation de la mer.
- MarLIN. (2024). Ophiothrix fragilis — Common brittle star. Marine Life Information Network UK.
- WoRMS. (2025). Ophiothrix (Ophiothrix) fragilis (Abildgaard in O.F. Müller, 1789). World Register of Marine Species.