Calamar Común

El calamar común (Loligo vulgaris) es el cefalópodo más abundante y de mayor importancia pesquera del Atlántico oriental y el Mediterráneo. Conocido popularmente como chipirón cuando es pequeño, es uno de los mariscos más consumidos en Europa y protagonista de platos emblemáticos como los calamares a la romana, el arroz negro y los chipirones en su tinta. Pero más allá de la cocina, este cefalópodo ágil y gregario ha tenido un papel decisivo en la historia de la neurociencia: sus axones gigantes fueron el modelo experimental que permitió descifrar el potencial de acción nervioso y valió un Premio Nobel en 1963.

Calamar común europeo (Loligo vulgaris), la especie más pescada del Atlántico oriental y Mediterráneo

A diferencia del calamar gigante abisal o del calamar de Humboldt tropical, el calamar común es una especie nerítica de tamaño mediano que vive cerca de la costa en cardúmenes coordinados, cambiando constantemente de color mediante sus cromatóforos para comunicarse, cazar y huir. Sus patrones luminosos aparecen y se desvanecen en fracciones de segundo sobre un cuerpo hidrodinámico perfectamente adaptado a la propulsión a chorro.

Características del calamar común

El calamar común tiene un cuerpo alargado y estilizado que puede medir entre 20 y 50 centímetros de manto, aunque algunos ejemplares grandes alcanzan los 75 cm. Posee diez apéndices: ocho brazos cortos con ventosas en toda su longitud y dos tentáculos retráctiles más largos, con ventosas solo en las mazas distales, especializados en capturar presas a distancia. Los apéndices están dispuestos alrededor del pico córneo en forma de corona. Dos aletas triangulares laterales en la parte posterior del manto le permiten maniobrar con precisión, y el sifón ventral, dirigible, actúa como motor de propulsión a chorro, capaz de lanzar al calamar hacia atrás a más de 25 km/h en ráfagas de escape.

Su piel contiene millones de cromatóforos —células con pigmento— en tres tonalidades: amarillo, naranja y marrón-rojizo. Cada cromatóforo está rodeado de fibras musculares radiales que, al contraerse bajo control nervioso directo, lo expanden en milisegundos. Por debajo hay una capa de iridóforos reflectantes que producen reflejos iridiscentes azules y verdes por interferencia óptica, y otra de leucóforos blancos. Esta combinación permite al calamar generar más de treinta patrones cromáticos documentados, desde el camuflaje críptico hasta los llamativos destellos blancos de señalización durante el apareamiento.

CaracterísticaValor
Nombre científicoLoligo vulgaris
FamiliaLoliginidae
Longitud manto20–50 cm (máximo 75 cm)
Peso100–600 g (hasta 1,5 kg)
VelocidadHasta 25 km/h en ráfaga
Longevidad1–2 años
Profundidad0–500 m
DistribuciónAtlántico oriental y Mediterráneo
Estado UICNPreocupación menor (LC)

Hábitat y distribución

El calamar común se distribuye por todo el Atlántico oriental —desde el mar del Norte y las costas de Noruega hasta el sur de Sudáfrica— y por todo el mar Mediterráneo. Las mayores abundancias se registran en las plataformas continentales ibérica, del golfo de Vizcaya, del norte de África y del Adriático. Es una especie nerítica y epipelágica: vive en la columna de agua sobre la plataforma continental, desde la superficie hasta unos 500 metros de profundidad, aunque lo más común es encontrarlo entre 20 y 250 metros.

Realiza migraciones estacionales verticales y horizontales. Durante el día se mantiene en aguas más profundas y frías, y por la noche asciende hacia la superficie para alimentarse siguiendo los cardúmenes de peces. En primavera y verano los adultos se acercan a la costa para reproducirse en aguas poco profundas, y en otoño-invierno se retiran hacia aguas más profundas. En España, las flotas artesanales capturan chipirones en el Cantábrico desde primavera y calamares adultos en el Mediterráneo durante casi todo el año, con picos estacionales diferentes según la región.

Alimentación y técnica de caza

El calamar común es un depredador activo y oportunista. Se alimenta principalmente de peces pequeños (sardinas, anchoas, jureles, bacaladillas), crustáceos (gambas, quisquillas) y otros cefalópodos, incluidos juveniles de su propia especie. Los juveniles consumen además zooplancton y pequeños crustáceos planctónicos. Su técnica de caza más espectacular es el ataque coordinado en grupo: varios individuos rodean un cardumen de peces, lo compactan con destellos cromáticos sincronizados y se lanzan uno a uno a capturar presas.

El ataque individual es una coreografía precisa de velocidad y sigilo. El calamar se aproxima lateralmente, orienta sus ojos hacia la presa —sus ojos son capaces de percibir la luz polarizada, lo que le permite distinguir peces en el reflejo del sol—, y desde unos 20-30 cm dispara sus dos tentáculos retráctiles en una contracción muscular rapidísima. Los tentáculos, armados con ventosas de anillos córneos dentados, se clavan en la presa y la retraen hacia los ocho brazos, que la inmovilizan mientras el pico córneo desgarra la carne.

Comportamiento, comunicación y defensa

Los calamares comunes son animales gregarios: forman cardúmenes de decenas a miles de individuos que coordinan sus movimientos con gran sincronía. Dentro del grupo se comunican mediante patrones cromáticos dinámicos: señales de alarma, dominancia, cortejo y agresión se transmiten con destellos de bandas, manchas y cambios de color que cada individuo percibe en los demás. Algunos estudios sugieren que pueden mostrar patrones diferentes en cada costado del cuerpo simultáneamente, una capacidad de comunicación bidireccional sin parangón entre los invertebrados.

Ante la amenaza, el calamar común tiene tres líneas defensivas:

  • Camuflaje adaptativo: cambio cromático instantáneo para igualar el fondo o la iluminación ambiental.
  • Tinta: expulsión de una nube melanínica que, además de funcionar como pantalla visual, contiene compuestos químicos (tirosinasa, dopamina) que interfieren con el olfato de depredadores como los peces.
  • Propulsión a chorro: contracción brusca del manto que expulsa agua a gran velocidad por el sifón, lanzando al calamar hacia atrás y permitiéndole recorrer varios metros en fracciones de segundo.

Reproducción y ciclo de vida

El calamar común es semélparo: se reproduce una sola vez y muere poco después. Alcanza la madurez sexual a los 6-12 meses según la región y la temperatura. El cortejo es complejo y visualmente espectacular: los machos exhiben patrones de rayas blancas brillantes en los costados que flanquean al macho rival y fascinan a la hembra. Tras el emparejamiento, el macho transfiere los espermatóforos a la hembra con el hectocotilo, un brazo modificado.

La hembra deposita racimos de cápsulas gelatinosas blancas, cada una conteniendo entre 100 y 400 huevos, que adhiere al fondo marino. Los eventos de desove masivo pueden dejar el lecho marino cubierto de racimos durante semanas, formando lo que los pescadores llaman «pastos de calamar». Los huevos eclosionan en unos 25-40 días en paralarvas planctónicas que se alimentan de copépodos y pasan varios meses en la columna de agua antes de asentarse. Los adultos mueren tras el desove, agotados por el ayuno y cambios hormonales programados.

Importancia científica: los axones gigantes

El calamar común tiene un lugar de honor en la historia de la neurociencia moderna. En los años 1930, el biólogo inglés John Zachary Young descubrió que el calamar posee unos axones gigantes (hasta 1 mm de diámetro, unas 1000 veces más gruesos que los de los mamíferos) que inervan los músculos del manto y controlan la respuesta de escape por propulsión a chorro. Estos axones son tan grandes que pueden ser manipulados individualmente con electrodos insertados en ellos.

Usando estos axones, Alan Hodgkin y Andrew Huxley realizaron en los años 1940 y 1950 los experimentos que permitieron describir por primera vez el mecanismo iónico del potencial de acción nervioso —el impulso eléctrico por el cual las neuronas se comunican—. Las ecuaciones de Hodgkin-Huxley, deducidas de sus mediciones en calamar, son todavía hoy el modelo matemático fundamental de la actividad neuronal. Por este trabajo recibieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1963. Sin el calamar común, la neurociencia moderna habría tardado décadas más en comprender cómo funcionan las neuronas.

Pesca, gastronomía y sostenibilidad

El calamar común es la especie de cefalópodo más capturada del Mediterráneo y una de las más importantes del Atlántico oriental. Las principales flotas son las de España, Italia, Francia, Marruecos y Túnez, con capturas anuales del orden de decenas de miles de toneladas. Se pesca con arrastre, poteras (líneas con anzuelos sin cebo que aprovechan la fototaxis positiva de los calamares) y redes de enmalle. En la cocina española es un ingrediente básico: calamares a la romana, calamares en su tinta, chipirones encebollados, arroz negro, paella mixta y bocadillo de calamares, entre muchas otras preparaciones.

La sostenibilidad de la pesca varía según el stock. Algunas subpoblaciones del Mediterráneo occidental muestran signos de sobrepesca y reducción de talla media. La UICN clasifica la especie como de Preocupación Menor (LC) a nivel global por la amplitud de su distribución y su elevada fecundidad, pero recomienda gestión regional específica. La corta longevidad del calamar (1-2 años) significa que las poblaciones pueden recuperarse rápidamente si la presión pesquera disminuye —algo que las hace candidatas ideales para una gestión basada en temporadas cerradas y cuotas dinámicas.

Curiosidades del calamar común

  • Sus axones gigantes fueron claves para los experimentos de Hodgkin y Huxley sobre el potencial de acción nervioso que recibieron el Premio Nobel en 1963.
  • Puede cambiar de color en milisegundos usando tres tipos de células pigmentarias (cromatóforos, iridóforos y leucóforos) controladas directamente por el sistema nervioso.
  • Es capaz de aprender y mostrar memoria de corto plazo en experimentos de laboratorio, reconociendo objetos y asociaciones visuales.
  • La tinta, además de defensa, se usa en gastronomía (arroz negro, pastas) y fue el pigmento con el que se escribió durante siglos: la palabra «sepia» designa precisamente el tono marrón oscuro obtenido de las glándulas de tinta de estos cefalópodos.
  • Vive solo 1-2 años pero puede reproducirse a partir de los 6 meses de vida.
  • Su esqueleto interno es el gladio o pluma, una estructura flexible de quitina transparente que actúa como soporte y punto de anclaje muscular.
  • Puede detectar luz polarizada con sus ojos, una capacidad que comparten otros cefalópodos y que les ayuda a distinguir peces brillantes contra el reflejo de la superficie.
  • Los romanos ya pescaban y consumían calamares comunes; Plinio el Viejo los describe en su Historia Natural en el siglo I d.C.

Preguntas frecuentes

¿El calamar común es el chipirón?

Sí. Chipirón es el nombre popular que se da en España y Portugal al calamar común (Loligo vulgaris) cuando es de pequeño tamaño, habitualmente menor de 15 cm. A mayor tamaño se le llama simplemente calamar.

¿Cuánto vive el calamar común?

Solo 1 ó 2 años. Como la mayoría de los cefalópodos, es semélparo: se reproduce una única vez en la vida y muere poco después del desove.

¿Dónde vive el calamar común?

En el Atlántico oriental, desde Noruega y el mar del Norte hasta Sudáfrica, y en todo el mar Mediterráneo. Habita la plataforma continental entre la superficie y los 500 metros de profundidad.

¿Por qué el calamar es importante para la ciencia?

Sus axones gigantes (hasta 1 mm de diámetro) fueron el modelo experimental clave para descifrar el potencial de acción nervioso. El trabajo de Hodgkin y Huxley con calamar común recibió el Premio Nobel de Fisiología en 1963 y sentó las bases de la neurociencia moderna.

¿El calamar tiene hueso?

Tiene un gladio o pluma, un esqueleto interno de quitina transparente y flexible que actúa como soporte estructural y punto de anclaje muscular en el interior del manto. Se distingue fácilmente al limpiar un calamar fresco.

¿Para qué sirve la tinta?

Principalmente para la defensa: crea una nube oscura que confunde visualmente al depredador y contiene compuestos químicos que interfieren con su olfato. En gastronomía se usa para dar color y sabor a platos como el arroz negro, los chipirones en su tinta o ciertas pastas italianas.

¿Cómo se reproduce el calamar común?

Se reproduce una única vez. Tras el cortejo, el macho transfiere los espermatóforos a la hembra, que deposita racimos de cápsulas gelatinosas blancas con cientos de huevos en el fondo marino. Los huevos eclosionan en 25-40 días y los adultos mueren tras el desove.

¿Es sostenible la pesca del calamar común?

La UICN lo clasifica como de Preocupación Menor (LC) a nivel global, pero algunas subpoblaciones del Mediterráneo occidental muestran signos de sobrepesca. La gestión sostenible requiere regulación de temporadas y artes de pesca a nivel regional.