El gamo (Dama dama) es un cérvido de tamaño medio inconfundible por dos rasgos: sus cuernas anchas y aplanadas en forma de pala, únicas entre los ciervos europeos junto con el alce, y su pelaje pardo rojizo salpicado de motas blancas. Elegante y gregario, ha acompañado al ser humano durante milenios como especie de parque y de coto, lo que ha difuminado la frontera entre lo silvestre y lo introducido. Hoy vive en libertad en buena parte de Europa, incluida la península ibérica, donde forma poblaciones estables en dehesas y montes mediterráneos.

Características físicas y las cuernas palmeadas
🔬 Ficha técnica
| Nombre científico | Dama dama |
| Categoría | Bóvidos y cérvidos |
| Peso | Machos 46-94 kg; hembras 35-56 kg |
| Longitud | 130-175 cm de cuerpo; 85-95 cm a la cruz |
| Velocidad máx. | Hasta unos 50 km/h |
| Esperanza de vida | 12-16 años en libertad (más de 20 en cautividad) |
| Hábitat | Bosques abiertos, dehesas y sotobosque mediterráneo |
| Dieta | Herbívoro: gramíneas, hierbas, brotes, hojas y bellotas |
| Estado UICN | LCPreocupación menor |
El gamo es un cérvido de porte esbelto y tamaño intermedio entre el corzo y el ciervo rojo. Los machos miden entre 130 y 175 cm de longitud, alcanzan 85-95 cm de altura a la cruz y pesan de 46 a 94 kg; las hembras son notablemente más pequeñas, con 35 a 56 kg. La cola es relativamente larga para un cérvido, negra por encima y blanca por debajo, y suele agitarse como señal de alarma.
Su rasgo más distintivo son las cuernas del macho, que solo estos desarrollan. A diferencia de las astas ramificadas del ciervo, las del gamo se ensanchan en su tramo superior formando una pala aplanada (palmeada) con el borde festoneado en pequeñas puntas. Un macho adulto puede lucir cuernas de unos 60-70 cm de longitud. Como todos los cérvidos, las muda y regenera cada año: caen en primavera y vuelven a crecer durante el verano recubiertas de un tejido aterciopelado muy irrigado, el terciopelo o borra.

Un pelaje moteado con cuatro variedades de color
El gamo presenta una de las mayores variabilidades de color de todos los ciervos. La forma típica exhibe en verano un manto pardo rojizo intenso cubierto de motas blancas dispuestas en hileras a lo largo del lomo y los flancos, que se apagan en el pelaje invernal, más grisáceo y de motas difuminadas. La parte inferior es blanquecina y la grupa muestra una llamativa mancha blanca bordeada de negro, con forma de herradura invertida, que sirve de señal visual dentro del grupo.
Además del tipo común se reconocen otras tres variedades cromáticas fijadas sobre todo por la cría en parques: la menil, más clara y con motas visibles todo el año; la melánica, de color pardo muy oscuro casi negro y sin apenas motas; y la blanca, que no es albina, pues conserva los ojos oscuros. Esta diversidad, poco frecuente en la fauna silvestre, es consecuencia directa de siglos de manejo en fincas y jardines cinegéticos.
Hábitat y distribución: un cérvido introducido
El gamo prefiere los paisajes en mosaico: bosques abiertos, dehesas, sotobosque mediterráneo y praderas donde alternar la protección del arbolado con las zonas despejadas para pastar. Es una especie muy adaptable que tolera bien la presencia humana, lo que ha facilitado su expansión.
Su origen natural se sitúa en el Mediterráneo oriental y Anatolia. Fenicios y romanos lo distribuyeron por toda la cuenca mediterránea, y desde entonces ha sido introducido en gran parte de Europa, así como en América, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda. Por eso, aunque en muchos países aparezca como fauna silvestre plenamente asentada, se considera técnicamente una especie introducida en casi todo su rango actual. En la península ibérica no es autóctono: sus poblaciones proceden de sueltas cinegéticas y de escapes de fincas. Hoy es común en cotos y espacios protegidos de Sierra Morena, los Montes de Toledo, Extremadura y el entorno de Doñana, donde comparte territorio con el ciervo rojo y el jabalí.
Alimentación
El gamo es un herbívoro rumiante con una dieta flexible que combina el pastoreo y el ramoneo. La base la constituyen las gramíneas y las hierbas de los claros y pastizales, pero también consume hojas, brotes tiernos, cortezas y frutos. En los ecosistemas mediterráneos las bellotas de encinas y alcornoques son un recurso otoñal fundamental, muy rico en energía, que le permite acumular reservas antes del invierno.
Esta versatilidad alimentaria explica en parte su éxito como especie introducida y su capacidad para prosperar junto a otros ungulados. Cuando la densidad de gamos es alta, sin embargo, su presión sobre el pasto y el regenerado forestal puede resultar considerable, impidiendo la renovación de árboles y arbustos.
Comportamiento y la berrea en "lek"
El gamo es un animal marcadamente gregario y de hábitos crepusculares. Fuera de la época de celo, machos y hembras suelen vivir separados: los grupos de hembras y crías por un lado y los rebaños de machos por otro. Ante el peligro huye con un trote elástico y saltos rígidos característicos, en los que despega las cuatro patas a la vez (una marcha conocida como pronking) para desconcertar al depredador y comunicar la alarma al grupo.
Durante el celo, que en el hemisferio norte se concentra en octubre, los machos emiten un profundo gruñido ronco y repetitivo, muy distinto del bramido del ciervo rojo. El gamo es además uno de los pocos cérvidos del mundo que puede organizar leks: arenas de cortejo donde varios machos defienden pequeños territorios contiguos, marcados con escarbaderos y orina, a los que acuden las hembras para elegir pareja. Los combates entre machos, entrelazando las palas de sus cuernas, deciden la jerarquía y el acceso a la reproducción.
Reproducción y cría
Tras la berrea otoñal, la gestación dura entre 229 y 240 días, de modo que los partos se producen en primavera y comienzos de verano, cuando el alimento es más abundante. La hembra da a luz habitualmente una sola cría; los gemelos son raros. El gabato nace con el pelaje moteado que da al gamo su nombre popular y permanece escondido y agazapado entre la vegetación durante sus primeros días, mientras la madre acude periódicamente a amamantarlo.
Las hembras alcanzan la madurez sexual hacia los 16 meses y pueden criar cada año. Los machos son fértiles antes, pero rara vez logran reproducirse hasta que a los cuatro o cinco años adquieren el tamaño, la cornamenta y la posición jerárquica necesarios para competir por las hembras.
Depredadores y amenazas
En su área de distribución mediterránea el principal depredador natural del gamo es el lobo, capaz de abatir ejemplares adultos, mientras que los gabatos pueden caer ante zorros, jabalíes o grandes rapaces. En la península ibérica, donde el lobo escasea en muchas zonas gamera, la mortalidad depende sobre todo de la caza, los atropellos y las enfermedades.
Como especie tan ligada al ser humano, sus amenazas y su gestión son en buena medida antrópicas. Su carácter introducido obliga a controlar las densidades: allí donde se sobrepobla puede degradar el regenerado forestal, competir con la fauna autóctona y transmitir enfermedades al ganado. Su valor cinegético, en cambio, lo convierte en un recurso económico bien atendido en numerosos cotos.
Estado de conservación
La UICN clasifica al gamo (Dama dama) como especie de Preocupación Menor (LC), gracias a sus poblaciones amplias, estables y en expansión, favorecidas por la introducción humana en todos los continentes salvo la Antártida. Su abundancia global contrasta con la fragilidad de su pariente el gamo persa (Dama mesopotamica), catalogado como En Peligro. En Europa y en la península ibérica el gamo goza de una situación holgada, hasta el punto de que la gestión se centra más en controlar sus densidades y su impacto sobre la vegetación que en protegerlo.Ver también: ciervo y corzo. Forma parte de Bóvidos y cérvidos.
- Solo el gamo y el alce poseen entre los cérvidos europeos cuernas palmeadas, es decir, ensanchadas en forma de pala en lugar de simplemente ramificadas.
- Existen cuatro variedades de color reconocidas (común, menil, melánica y blanca); la variedad blanca no es albina, pues conserva los ojos y las pezuñas oscuros.
- Fenicios y romanos difundieron el gamo por todo el Mediterráneo hace más de 2.000 años, por lo que su presencia en gran parte de Europa es fruto de introducciones antiguas.
- El macho no brama como el ciervo rojo, sino que emite un gruñido ronco y repetitivo muy característico durante el celo de octubre.
- No es una especie autóctona de la península ibérica: sus poblaciones libres proceden de sueltas cinegéticas y escapes de fincas.
El gamo es más pequeño y esbelto que el ciervo rojo, mantiene el pelaje moteado de adulto y luce cuernas palmeadas en forma de pala. El ciervo es mayor, de pelaje uniforme y astas ramificadas en puntas, y su celo se anuncia con un potente bramido en lugar de un gruñido.
No. El gamo no es originario de la península ibérica: fue introducido y sus poblaciones libres actuales proceden de sueltas para caza y de escapes de fincas. Su origen natural está en el Mediterráneo oriental y Anatolia.
Las motas blancas actúan como camuflaje al fragmentar la silueta del animal entre la luz y la sombra del bosque. Son muy visibles en el manto rojizo del verano y se atenúan en el pelaje gris del invierno; las crías nacen ya moteadas.
En libertad suele vivir entre 12 y 16 años, aunque en cautividad y parques puede superar los 20. Los machos, sometidos al desgaste de la berrea y a la caza, tienden a vivir menos que las hembras.
El celo del gamo se concentra en octubre en el hemisferio norte. En esas semanas los machos gruñen, marcan escarbaderos y compiten entre sí, a veces reuniéndose en leks donde las hembras eligen pareja.
Fuentes
- IUCN SSC Deer Specialist Group. (2016). Dama dama. The IUCN Red List of Threatened Species. Evaluación oficial del estado de conservación (Preocupación Menor), distribución global y tendencias poblacionales de la especie..
- Chapman, D. y Chapman, N.. (1997). Fallow Deer: Their History, Distribution and Biology. Monografía de referencia sobre la biología, la historia de las introducciones y el comportamiento del gamo..
- Palomo, L. J., Gisbert, J. y Blanco, J. C.. (2007). Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España. Obra de referencia sobre distribución y estatus de los mamíferos ibéricos, incluida la condición introducida del gamo..