El tapir amazónico o tapir sudamericano (Tapirus terrestris) es el mayor mamífero terrestre nativo de Sudamérica y el más extendido de las cinco especies vivas de tapir. Vive en selvas tropicales, sabanas húmedas y bosques de galería desde el norte de Colombia hasta el norte de Argentina, atravesando toda la cuenca amazónica. A pesar de su tamaño imponente —puede pesar 250 kg y medir 2,5 m de largo—, es un animal sigiloso, casi acuático, que pasa el día oculto en madrigueras vegetales y solo sale al atardecer a alimentarse. Es uno de los tapires más adaptables y, paradójicamente, también uno de los más amenazados por la deforestación amazónica.

¿Qué es el tapir amazónico?
El tapir amazónico es uno de los cinco tapires vivos del mundo, junto al tapir de Baird centroamericano, al tapir andino, al tapir malayo asiático y al recientemente descrito tapir kabomani (T. kabomani). Junto con los caballos y cebras y los rinocerontes, los tapires son perisodáctilos: mamíferos con número impar de dedos en las patas. Es la especie tipo del género Tapirus: la primera descrita por Carl Linneo en 1758 y la referencia para todas las demás. Los tapires son considerados fósiles vivientes: su anatomía apenas ha cambiado en 35 millones de años.
Características físicas del tapir amazónico
- Longitud: 1,8 a 2,5 m de cabeza a cola.
- Altura: 0,77 a 1,1 m a la cruz.
- Peso: 150 a 250 kg los machos; las hembras suelen ser ligeramente más grandes (180-300 kg).
- Rasgos: cuerpo robusto en forma de barril; piel gruesa de color pardo oscuro, casi negra en algunos ejemplares; pequeña trompa prensil (probóscide) formada por la nariz y el labio superior fusionados, usada para coger hojas y frutos; cresta corta de pelo erizado en el cuello y la espalda; orejas redondeadas con bordes blancos; cola corta. Las crías son rayadas y moteadas (color «sandía») durante los primeros 6 meses de vida, un camuflaje espectacular que pierden al crecer. Tres dedos en las patas traseras y cuatro en las delanteras.
- Longevidad: 25-30 años en libertad; hasta 35 en cautividad.
Hábitat y distribución del tapir amazónico
Tiene la distribución más amplia de todos los tapires vivos. Su rango cubre la cuenca del Amazonas en su totalidad: Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam, Guayana Francesa, y se extiende al Cerrado y Pantanal brasileño, el Chaco de Paraguay, Bolivia y Argentina. Vive en una gran variedad de hábitats: selva amazónica primaria, bosques de galería, sabanas inundables, manglares y bosques montanos hasta los 2.000 m de altitud. Necesita siempre acceso a cuerpos de agua —ríos, lagunas, charcas— donde se baña diariamente para refrescarse, ahuyentar a los insectos y huir de depredadores como el jaguar. Cada animal ocupa un territorio de 5-10 km² que recorre por una red de senderos fijos que pueden mantenerse durante generaciones.
Alimentación del tapir amazónico
Es herbívoro estricto y muy generalista: come hojas, frutos, brotes tiernos, plantas acuáticas, ramitas y cortezas de más de 200 especies vegetales distintas. Cada noche puede consumir hasta 30 kg de vegetación. Es un dispersor de semillas excepcional: por su tamaño puede tragar y excretar semillas grandes que otros animales no pueden manejar, y su largo tracto digestivo asegura que las semillas se depositen lejos del árbol madre. Estudios en Manu (Perú) muestran que dispersa al menos 60 especies de árboles tropicales, varias de las cuales prácticamente dependen de él. Se le conoce como «jardinero de la selva«: su pérdida tendría consecuencias importantes para la regeneración del bosque amazónico. Visita lamederos minerales (saladeros) regularmente para obtener sales y minerales escasos en su dieta vegetal.
Comportamiento del tapir amazónico
Es nocturno y crepuscular. Pasa el día oculto en zonas de vegetación densa o sumergido en ríos y lagunas con solo el hocico fuera del agua. Es básicamente solitario: las parejas solo se reúnen en el celo y la hembra cría sola al ternero. Es excelente nadador: cruza ríos anchos sin esfuerzo y se sumerge buceando hasta varios minutos para alimentarse de plantas acuáticas o escapar de depredadores terrestres. En el Pantanal se ha documentado a tapires bucear hasta 90 segundos. Tiene una vista pobre, pero un olfato y oído excelentes. Sus principales depredadores son los jaguares y, en menor medida, los caimanes negros y las anacondas. Cuando se siente amenazado, suele correr al agua y bucear, aunque también puede defenderse con sus poderosos mordiscos.
Reproducción del tapir amazónico
Madurez sexual a los 3-4 años. La hembra entra en celo cada 50-60 días y la gestación dura 13-14 meses —una de las más largas entre los mamíferos no cetáceos—. Nace una sola cría que pesa unos 5-7 kg al nacer. La cría tiene un patrón de rayas y manchas blancas sobre fondo marrón oscuro que le sirve de camuflaje en la luz moteada de la selva: a los 6 meses lo pierde gradualmente y adquiere el pardo uniforme adulto. Lacta durante 12-15 meses y permanece con la madre 2 años. El intervalo entre partos es de 2-3 años, lo que limita la capacidad de recuperación poblacional.
Estado de conservación del tapir amazónico
La UICN lo clasifica como Vulnerable (VU). La población total se estima en pocas decenas de miles de ejemplares, pero está en declive constante en gran parte de su rango. Las amenazas son: deforestación amazónica (la cuenca ha perdido el 17% de su superficie en los últimos 50 años), caza furtiva por su carne y trofeos —es una presa muy apreciada por los colonos ribereños y, en algunas comunidades indígenas, parte del menú tradicional—, fragmentación del hábitat por carreteras y agricultura industrial, atropellos en zonas de paso por carreteras, y enfermedades transmitidas por el ganado doméstico. En Brasil está protegido como «Vulnerable» desde 2014 y existen programas de conservación en parques como Manu (Perú), Yasuní (Ecuador) y la región del Pantanal brasileño. La cría en cautividad funciona razonablemente bien y muchos zoos del mundo mantienen poblaciones genéticamente saludables como reserva.
Es el mayor mamífero terrestre nativo de Sudamérica y la especie más extendida del género Tapirus. Vive en la cuenca amazónica y zonas adyacentes desde Colombia hasta Argentina. Pesa hasta 300 kg y mide 2,5 m de largo. Pertenece al orden de los perisodáctilos junto con caballos y rinocerontes.
Es un camuflaje: las rayas blancas y manchas sobre fondo marrón oscuro mimetizan la luz moteada que se filtra por el dosel de la selva, haciendo casi invisible a la cría entre la vegetación durante sus primeros meses de vida. Lo pierden gradualmente entre los 4 y 6 meses, cuando ya pueden defenderse mejor por sí mismas.
Generalmente no es agresivo y tiende a huir o sumergirse en el agua si se siente amenazado. Sin embargo, los machos en celo o las hembras con crías pueden ser muy peligrosos: tienen mordeduras potentes —pueden arrancar un dedo humano— y pueden cargar a la persona si se sienten acorralados. Los ataques son raros pero documentados.
Por su tamaño puede tragar y excretar semillas grandes que otros animales no pueden manejar, y su largo tracto digestivo asegura que las semillas se depositen lejos del árbol madre. Estudios en Perú muestran que dispersa al menos 60 especies de árboles tropicales, algunas de las cuales prácticamente dependen de él para reproducirse. Se le llama «jardinero de la selva».
Entre 25 y 30 años en libertad, hasta 35 en cautividad. Es una de las longevidades más altas entre los mamíferos terrestres americanos no humanos. Las hembras pueden seguir reproduciéndose hasta los 25 años.
Fuentes
- IUCN. (2024). Tapirus terrestris — IUCN Red List.
- Wikipedia. South American tapir — Wikipedia.
- TSG. Tapir Specialist Group — IUCN SSC.