El pez pulmonado africano (Protopterus annectens) es uno de los peces de agua dulce más extraordinarios del planeta: un fósil viviente con linaje de más de 400 millones de años que conecta a los peces con los primeros tetrápodos terrestres. A diferencia de la mayoría de peces, tiene verdaderos pulmones derivados de la vejiga natatoria y respira aire atmosférico de forma obligatoria. Su capacidad más asombrosa es la estivación: cuando los charcos africanos se secan en la estación seca, se entierra en el barro, segrega un capullo de mucosidad y entra en un estado de inactividad metabólica que puede durar hasta 4 años sin agua ni alimento.

Características del pez pulmonado
El pez pulmonado africano pertenece a la familia Protopteridae, del orden Lepidosireniformes, una de las pocas líneas vivas de peces de aletas lobuladas (sarcopterigios). Su pariente más cercano vivo no es ningún pez convencional, sino los tetrápodos: anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Esto lo hace, junto con el celacanto, uno de los animales clave para entender la transición evolutiva del agua a la tierra hace 370 millones de años.
Su cuerpo es alargado, anguiliforme, de color gris-pardo verdoso con manchas oscuras. Mide entre 60 cm y 1 m en adultos, con un peso de 1-4 kg. La característica más distintiva son las aletas pares filamentosas: en lugar de las aletas pectorales y pélvicas normales, tiene cuatro apéndices delgados y largos como hilos, que usa tanto para «caminar» por el fondo como para detectar presas. Los pulmones son pares y están conectados al esófago por un tubo respiratorio. Las branquias están reducidas y son insuficientes por sí solas: si se le impide subir a la superficie a respirar aire, muere por asfixia.

Estivación: 4 años enterrado sin agua
La adaptación más asombrosa del pez pulmonado es la estivación: cuando los charcos y humedales africanos se secan durante la estación seca, el pez se entierra en el barro a 5-15 cm de profundidad, adopta una postura curvada y secreta una mucosidad densa que se endurece formando un capullo protector. Dentro del capullo, su metabolismo se reduce a una fracción mínima (alrededor del 1% del normal): el corazón late muy despacio, la respiración pulmonar continúa a través de un pequeño tubo de aire que mantiene abierto, y los músculos consumen sus propias reservas de tejido para mantener las funciones vitales mínimas.
En esta estado puede sobrevivir entre 6 meses y 4 años. Cuando las lluvias regresan y el barro se humedece, la mucosidad se disuelve, el pez emerge, sus branquias y pulmones recuperan la actividad y comienza inmediatamente a buscar alimento. La capacidad de estivar es lo que le permite habitar humedales estacionales africanos —el delta del Okavango, los charcos del Sahel, los humedales de Senegal y Sudán— donde otros peces no podrían sobrevivir.
Hábitat y distribución
Protopterus annectens habita África subsahariana de oeste a este: desde Senegal y Gambia hasta Sudán del Sur y norte de Mozambique. Vive en humedales estacionales, charcas, ríos lentos, llanuras inundables y arrozales. Prefiere aguas poco profundas y turbias con abundante vegetación donde puede esconderse. La especie es la más extendida de las cuatro especies africanas del género Protopterus; otras especies viven en el Congo (P. dolloi), el Nilo (P. aethiopicus) y África oriental (P. amphibius).
Alimentación
El pez pulmonado es carnívoro generalista. Su dieta incluye peces más pequeños, ranas, cangrejos, moluscos, gusanos e insectos acuáticos. Tiene dientes fuertes en placas trituradoras que le permiten romper caracoles y crustáceos. Detecta a las presas por una combinación de electrorrecepción débil (similar a la de la anguila eléctrica pero mucho menos intensa) y olfato. Caza emboscando desde la vegetación o caminando lentamente por el fondo con sus aletas filamentosas.
Reproducción
La reproducción es estacional, coincidiendo con la temporada de lluvias y el rellenado de los humedales. El macho excava un nido en el barro o entre la vegetación y custodia los huevos y alevines durante varias semanas. Los alevines respiran al principio mediante branquias externas plumosas (similares a las de las larvas de anfibios), que pierden gradualmente al desarrollar sus pulmones definitivos. La longevidad es notable para un pez de su tamaño: 20-30 años en estado salvaje, y hay ejemplares documentados en cautividad de más de 40 años.
Estado de conservación del pez pulmonado
La UICN clasifica a Protopterus annectens como Preocupación Menor (LC): las poblaciones son abundantes en su área de distribución y la capacidad de estivar le da una tolerancia extraordinaria a las alteraciones ambientales. Las amenazas principales para algunas poblaciones locales son la destrucción de humedales por drenaje agrícola y el cultivo en arrozales donde se le considera plaga porque depreda alevines de peces y consume frutos del cultivo.
Es objeto de pesca artesanal en muchas regiones africanas como alimento de subsistencia: su carne es muy apreciada en Senegal, Mali, Costa de Marfil y Sudán. La capacidad de mantenerse vivo durante semanas fuera del agua —simplemente humedeciéndolo periódicamente— lo hace especialmente valioso en zonas sin refrigeración: se transporta vivo y se sacrifica justo antes de cocinar.
- Puede sobrevivir hasta 4 años enterrado en barro seco dentro de un capullo de mucosidad endurecida, con metabolismo al 1% del normal.
- Sus parientes vivos más cercanos no son otros peces: son los anfibios, reptiles, aves y mamíferos (todos los tetrápodos).
- El ejemplar Granddad del acuario de Chicago vivió aproximadamente 95 años (1933-2017), uno de los peces más longevos jamás documentados.
- En 1856 un explorador llevó bloques de barro seco africano a Londres; al humedecerlos cuatro años después, los pulmonados que había dentro salieron vivos.
- Si se le impide respirar aire muere por asfixia incluso en agua bien oxigenada: sus branquias están reducidas y son insuficientes.
Preguntas frecuentes sobre el pez pulmonado
Entre 6 meses y 4 años en estado de estivación. Se entierra en el barro, secreta un capullo de mucosidad endurecida que lo protege, y reduce su metabolismo al mínimo (alrededor del 1% del normal). El corazón late muy lentamente y los músculos consumen sus propias reservas. Cuando las lluvias regresan y el barro se humedece, emerge y reanuda la actividad. Es uno de los animales más tolerantes a la desecación conocidos.
Sí. Pertenece al grupo de los peces de aletas lobuladas (sarcopterigios), del que descienden todos los tetrápodos (anfibios, reptiles, aves, mamíferos). Su plan corporal y su biología pulmonar son prácticamente idénticos a los de fósiles de hace 400 millones de años. Junto con el celacanto, es uno de los animales clave para entender la transición evolutiva del agua a la tierra. Sus parientes vivos más cercanos no son otros peces sino los anfibios y los mamíferos.
Sí, pulmones pares conectados al esófago por un tubo respiratorio, derivados evolutivamente de la vejiga natatoria ancestral común a todos los peces óseos. Necesita subir a la superficie a respirar aire atmosférico cada pocos minutos, igual que un mamífero o un anfibio. Sus branquias están reducidas y son insuficientes por sí solas: si se le impide respirar aire, muere por asfixia incluso en agua bien oxigenada.
Entre 20 y 30 años en estado salvaje, con ejemplares documentados en cautividad de más de 40 años. Es una longevidad excepcional para un pez de su tamaño (60 cm-1 m). El récord lo tiene un ejemplar del acuario de Chicago (Granddad) que vivió aproximadamente 95 años antes de morir en 2017: ingresó al acuario en 1933 ya adulto.
En África subsahariana, desde Senegal y Gambia al oeste hasta Sudán del Sur y norte de Mozambique al este. Habita humedales estacionales, charcas, ríos lentos, llanuras inundables y arrozales. Prefiere aguas turbias con abundante vegetación. Su capacidad de estivar le permite sobrevivir en hábitats que se secan completamente durante la estación seca.
Fuentes
- IUCN Red List — Protopterus annectens.
- FishBase — Protopterus annectens.
- Greenwood, P. H. (1986). The natural history of African lungfishes. Journal of Morphology.
- Sturla, M. et al. (2002). Aestivation in the African lungfish: cardiovascular, respiratory and metabolic adjustments. Comparative Biochemistry and Physiology.
- Shedd Aquarium — Granddad the Australian lungfish obituary.