Pepino de mar negro (Holothuria forskali): el limpiador del Mediterráneo

Holothuria forskali

El pepino de mar negro (Holothuria forskali) es uno de los equinodermos más abundantes y emblemáticos del Atlántico oriental y el Mediterráneo. A primera vista podría parecer una babosa marina alargada, pero pertenece al mismo grupo zoológico que las estrellas de mar y los erizos: la clase Holothuroidea. Su biología combina rasgos extraordinarios —desde la evisceración defensiva en la que expulsa sus propios órganos internos hasta una respiración por el ano— con un papel ecológico de primer orden como limpiador de fondos marinos. En las últimas décadas se ha convertido en objetivo de pesca comercial creciente, lo que está poniendo en riesgo a sus poblaciones europeas.

Pepino de mar negro (Holothuria forskali) en sustrato rocoso del Atlántico portugués
Pepino de mar negro (Holothuria forskali) en el Parque Natural de la Arrábida, costa atlántica de Portugal. Es la holoturia más común del Atlántico europeo.

Características del pepino de mar negro

Holothuria forskali tiene la forma cilíndrica alargada típica de las holoturias, con una longitud adulta entre 20 y 30 cm, ocasionalmente hasta 35 cm en ejemplares grandes. Su cuerpo es robusto, ligeramente aplanado en la parte ventral y abultado dorsalmente. La coloración es uniformemente negra o marrón muy oscura, lo que le da el nombre común y le permite confundirse con las rocas y la arena oscura sobre las que habita. La superficie está cubierta de pequeñas papilas cónicas y tubérculos blandos que le dan textura áspera al tacto.

En un extremo se encuentra la boca, rodeada por un anillo de 20 tentáculos peltados (con forma de pequeño escudo) que el animal extiende para capturar partículas alimenticias del sustrato. En el extremo opuesto está el ano, por el que el pepino realiza dos funciones críticas: la respiración acuática mediante los árboles respiratorios internos, y la defensa expulsiva. La cara ventral del cuerpo presenta tres filas longitudinales de pies ambulacrales con ventosas, herencia del plan corporal radial primitivo de los equinodermos, que el pepino utiliza para reptar lentamente sobre el fondo a velocidades de pocos metros por hora.

Hábitat y distribución

El pepino de mar negro habita las costas del Atlántico oriental desde Escocia y el sur de Noruega hasta las islas Canarias y Senegal, así como el Mediterráneo occidental y central, con presencia confirmada en costas españolas, francesas, italianas, magrebíes y de las islas atlánticas (Madeira, Azores, Canarias). Vive en fondos rocosos, con presencia de algas y sedimentos arenosos, desde la zona intermareal baja hasta los 100 metros de profundidad, aunque es más abundante entre 1 y 30 metros.

Suele encontrarse en grupos no agregativos sobre fondos rocosos protegidos del oleaje fuerte, en grietas, debajo de bloques o entre praderas de algas pardas como Cystoseira. En España es muy común en el litoral cantábrico, gallego y mediterráneo, especialmente en zonas de buceo recreativo donde se observa con facilidad gracias a su tamaño y a su comportamiento sedentario.

Alimentación y papel ecológico

El pepino de mar negro es un detritívoro que se alimenta del sedimento depositado sobre el fondo. Mediante sus tentáculos peltados, recoge partículas orgánicas, restos de algas, microorganismos, materia fecal de otros animales y arena. Estas partículas pasan al sistema digestivo, los nutrientes son absorbidos y el sustrato inorgánico se expulsa por el ano en forma de cordones característicos visibles sobre las rocas.

Este modo de vida convierte a las holoturias en «lombrices del mar»: limpian, oxigenan y reciclan los sedimentos marinos a escalas enormes. En arrecifes y costas saludables, las poblaciones de holoturias procesan hasta varios kilogramos de sedimento por metro cuadrado al año, manteniendo la calidad del agua y el ciclo de nutrientes. Su papel ecológico es comparable al de las lombrices terrestres en un suelo agrícola: si desaparecen, el ecosistema se degrada lentamente por acumulación de detritus y compactación del sustrato.

Defensa: evisceración y túbulos de Cuvier

La defensa más espectacular del pepino de mar negro es la evisceración cuvieriana, llamada así en honor al naturalista francés Georges Cuvier, que la describió en el siglo XIX. Cuando es atacado o manipulado bruscamente, el animal contrae violentamente sus músculos y expulsa por el ano un haz de túbulos blancos pegajosos conocidos como túbulos de Cuvier. Estos hilos, de varios centímetros de longitud, se hinchan al contacto con el agua, se vuelven extraordinariamente pegajosos y atrapan al depredador como una telaraña.

Los túbulos contienen holoturina, una saponina tóxica con propiedades hemolíticas e ictiotóxicas que disuade a peces y crustáceos. El depredador queda inmovilizado y experimenta una intoxicación que en ocasiones es letal. El pepino de mar, sacrificando estos órganos auxiliares, se desplaza y los regenera por completo en 4-6 semanas. Si el ataque es muy intenso, puede llegar a expulsar también órganos internos digestivos completos —el llamado fenómeno de evisceración— y aún así sobrevive y los regenera.

Reproducción y ciclo de vida

El pepino de mar negro tiene sexos separados, indistinguibles externamente. La reproducción ocurre en verano en el Mediterráneo y comienzos del otoño en el Atlántico. Machos y hembras adoptan una característica postura erguida, levantando la mitad anterior del cuerpo del sustrato, y liberan gametos al agua de forma sincronizada. La fecundación es externa y los huevos eclosionan en larvas auricularia que pasan varias semanas en el plancton antes de sufrir una metamorfosis y asentarse en el fondo como juveniles diminutos.

Los pepinos juveniles tardan unos 3 a 4 años en alcanzar la madurez sexual y pueden vivir más de 10 años en condiciones favorables. Esta lenta tasa de crecimiento y reproducción los hace particularmente vulnerables a la sobreexplotación, ya que las poblaciones diezmadas tardan más de una década en recuperarse.

Pesca comercial y amenaza creciente

Tradicionalmente, los pepinos de mar europeos no se consumían en gastronomía local, pero la creciente demanda asiática del producto deshidratado conocido como bêche-de-mer o trepang —considerado manjar y afrodisíaco en China, Japón y el Sudeste Asiático— ha desencadenado una fiebre extractiva en el Mediterráneo y el Atlántico europeo. Desde 2010 aproximadamente, flotas pesqueras especializadas han comenzado a capturar masivamente Holothuria forskali y otras holoturias mediterráneas para exportación a mercados asiáticos.

Las consecuencias se han hecho notar rápidamente. En zonas de Murcia, Almería, Andalucía y el Mediterráneo francés, las densidades de pepinos de mar han caído drásticamente, en algunos puntos hasta el 70-90% según monitoreos del Ministerio para la Transición Ecológica español. España aprobó en 2018 una normativa que limita la pesca de pepinos de mar y exige autorización específica, pero la aplicación es desigual y la pesca furtiva sigue siendo un problema. La FAO ha alertado del riesgo de colapso de las poblaciones europeas si no se establecen cuotas estrictas y áreas marinas protegidas.

Pepino de mar negro y humanos

Para el buceador y el aficionado al snorkel, el pepino de mar negro es una de las criaturas más fascinantes y accesibles de los fondos rocosos europeos. Es inofensivo y se deja observar, aunque la manipulación puede provocar la expulsión defensiva de los túbulos de Cuvier —espectacular pero estresante para el animal—. Los códigos de buena conducta del buceo recomiendan no tocarlo nunca y limitarse a la observación.

En investigación biomédica, las holoturias del género Holothuria son objeto de estudio creciente: sus glicósidos triterpénicos (saponinas) tienen propiedades antitumorales, antifúngicas y antiinflamatorias. Su capacidad regenerativa extraordinaria —reconstruir órganos digestivos completos en semanas— interesa a la medicina regenerativa humana. Estudios recientes han identificado proteínas en sus tejidos con potencial como inhibidores de células cancerígenas, abriendo líneas de investigación farmacológica activas.

Curiosidades

💡 Curiosidades
  • 🐾Respira por el ano: tiene unos órganos internos llamados árboles respiratorios conectados con la cloaca. El agua entra y sale por el ano oxigenando los tejidos. Es el único grupo animal con esta singularidad anatómica.
  • 🐾Lanza hilos pegajosos venenosos como defensa: los túbulos de Cuvier, expulsados por el ano, contienen holoturina y se hinchan hasta formar una telaraña pegajosa que inmoviliza al depredador.
  • 🐾Puede expulsar y regenerar sus órganos internos completos: el fenómeno de evisceración. Pierde el aparato digestivo entero ante un ataque grave, sobrevive y lo regenera en 4-6 semanas.
  • 🐾La fiebre asiática lo está diezmando: la demanda de bêche-de-mer (pepino deshidratado) en China y Japón ha causado caídas del 70-90% en poblaciones de zonas de Murcia, Almería y Andalucía desde 2010.
  • 🐾Limpia los fondos como una lombriz marina: ingiere sedimento, absorbe la materia orgánica y expulsa la arena por el ano en cordones característicos. Procesa kilos de sedimento por metro cuadrado al año.
  • 🐾Sus saponinas se estudian como antitumorales: los glicósidos triterpénicos que produce tienen propiedades anticancerígenas, antifúngicas y antiinflamatorias. Líneas activas de investigación farmacológica.
  • 🐾Tarda 4 años en madurar sexualmente: el lento ciclo reproductivo lo hace muy vulnerable a la sobrepesca. Las poblaciones diezmadas necesitan más de una década para recuperarse.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el pepino de mar negro?

Es una holoturia (clase Holothuroidea) del filo Equinodermos, emparentada con las estrellas de mar y los erizos. Tiene cuerpo cilíndrico de 20-30 cm, color negro uniforme y vive en fondos rocosos del Atlántico oriental y el Mediterráneo.

¿Por qué expulsa hilos blancos?

Es su mecanismo defensivo: los túbulos de Cuvier. Cuando es atacado, contrae los músculos y expulsa por el ano un haz de hilos blancos pegajosos que contienen holoturina, una toxina que inmoviliza al depredador. El pepino regenera estos órganos en 4-6 semanas.

¿Qué come el pepino de mar negro?

Es detritívoro: ingiere sedimento del fondo y absorbe la materia orgánica que contiene (restos de algas, microorganismos, materia fecal). Las partículas inorgánicas las expulsa por el ano. Limpia y oxigena los sedimentos marinos como las lombrices terrestres limpian el suelo.

¿Es peligroso para las personas?

No. Es totalmente inofensivo para humanos. Sus túbulos de Cuvier contienen toxinas, pero solo afectan a peces y crustáceos pequeños. Puede manipularse sin riesgo, aunque los códigos de buceo recomiendan no tocarlo para evitar estresarlo.

¿Está amenazado?

Sí, cada vez más. La demanda asiática de pepino de mar deshidratado (bêche-de-mer) ha desencadenado una pesca intensiva en el Mediterráneo y Atlántico desde 2010. En zonas de España las poblaciones han caído un 70-90%. España regula su pesca desde 2018, pero la furtiva sigue siendo un problema.

¿Por qué se llama también ‘cohombro de mar’?

Cohombro es el nombre tradicional español del pepino. Las holoturias se llaman así por su forma alargada y cilíndrica, que recuerda a un pepino o cohombro. En diferentes regiones se conocen como pepinos de mar, cohombros de mar, holoturias o trepangs.

¿Cómo respira?

De forma única entre los animales: por el ano. En su interior tiene los llamados árboles respiratorios, ramificaciones tubulares conectadas con la cloaca. El agua entra y sale por el ano, oxigenando el tejido respiratorio interno. Es un sistema homólogo al de los pulmones pero invertido.

¿Cuánto vive?

Más de 10 años en condiciones favorables. Tarda 3-4 años en alcanzar la madurez sexual. Esta lenta velocidad reproductiva lo hace muy vulnerable a la sobrepesca: las poblaciones diezmadas tardan más de una década en recuperarse.

🎬 Vídeo: Pepino de mar negro (Holothuria forskali): el limpiador del Mediterráneo

Fuentes