La estrella girasol (Pycnopodia helianthoides) es la estrella de mar más grande del mundo, con un diámetro que puede superar el metro y hasta 24 brazos en los adultos. Habita las costas del Pacífico norte y, hasta hace una década, era uno de los depredadores más imponentes del intermareal y los bosques de kelp norteamericanos. La pandemia del síndrome de desgaste de estrellas de mar que comenzó en 2013 ha provocado uno de los colapsos demográficos más rápidos jamás documentados en un animal marino: las poblaciones de Pycnopodia han caído más del 90% en toda su área de distribución, y en algunas zonas la especie ha desaparecido por completo. Hoy figura como Críticamente Amenazada (CR) en la Lista Roja de la UICN. Su historia es una de las advertencias ecológicas más graves del Pacífico contemporáneo.

Características de la estrella girasol
La estrella girasol bate récords entre los equinodermos: los adultos alcanzan diámetros de 1 metro y pesos de 5 kg, lo que la convierte en la mayor estrella de mar conocida. Comienza su vida con cinco brazos como cualquier estrella convencional, pero a lo largo del crecimiento le brotan sucesivamente nuevos brazos hasta llegar a los 16-24 brazos característicos del adulto, dispuestos como pétalos alrededor de un disco central enorme. Este patrón radial le valió el nombre de «girasol» (helianthoides) y la convierte en una de las estrellas más reconocibles del Pacífico.
Su coloración es muy variable: desde tonos púrpuras y violáceos hasta naranjas, marrones y rojizos, a menudo con motivos contrastados en los brazos. La superficie dorsal está cubierta de pequeñas espículas calcáreas y pedicelarios que la mantienen libre de epibiontes. La cara ventral posee un sistema de pies ambulacrales formidable: más de 15.000 ventosas hidráulicas repartidas entre los 24 brazos, que le permiten desplazarse sobre el sustrato a velocidades sorprendentemente rápidas para una estrella de mar: hasta 1 metro por minuto, una de las velocidades más altas registradas en estrellas.
Hábitat y distribución
Pycnopodia helianthoides habitaba originalmente toda la costa pacífica norteamericana, desde las islas Aleutianas en Alaska hasta Baja California en México. Vive en aguas frías a templadas, desde la zona intermareal rocosa hasta unos 435 metros de profundidad, con máxima abundancia entre los 0 y los 100 metros. Frecuenta especialmente los bosques de kelp formados por algas pardas gigantes (Macrocystis y Nereocystis) y las costas rocosas con abundancia de invertebrados.
Antes de 2013 era extremadamente común en su rango, con densidades de varios ejemplares por metro cuadrado en zonas favorables. Hoy ha desaparecido casi por completo de las costas de California, Oregón, Washington y Columbia Británica, conservándose pequeñas poblaciones reliquias solo en aguas profundas y muy frías de Alaska, donde la temperatura más baja parece haberla protegido parcialmente del síndrome.
Alimentación: el depredador veloz del intermareal
La estrella girasol es un depredador generalista voraz que ha desarrollado una estrategia de caza diferente a la mayoría de estrellas. Mientras la estrella ocre es lenta y se especializa en mejillones sésiles, la girasol caza activamente, persiguiendo a sus presas a velocidad relativamente alta. Su dieta incluye erizos de mar, gasterópodos, bivalvos, cangrejos, otros equinodermos e incluso peces pequeños y carroña.
Su impacto ecológico más notable es el control de poblaciones de erizos de mar del género Strongylocentrotus. Los erizos son herbívoros voraces de algas, y en ausencia de depredadores se reproducen explosivamente y devoran los bosques de kelp hasta el punto de transformar el sustrato en un «desierto de erizos» sin vegetación. Pycnopodia, junto con la nutria marina y algunos peces, era el principal depredador que mantenía a raya a los erizos y, por tanto, garantizaba la salud de estos ecosistemas tan productivos.
El colapso pandémico de 2013
En el verano de 2013, miles de estrellas girasol y otras estrellas del Pacífico norte comenzaron a desarrollar lesiones blanquecinas, brazos que se desprendían espontáneamente y, finalmente, se desintegraban en masas gelatinosas en cuestión de días. Era el inicio del síndrome de desgaste de estrellas de mar (Sea Star Wasting Syndrome, SSWS), la pandemia más devastadora jamás registrada en invertebrados marinos. La epidemia se extendió en pocos meses por toda la costa del Pacífico norteamericano, desde Alaska hasta Baja California.
Mientras especies como Pisaster ochraceus sufrieron pérdidas graves pero conservaron poblaciones significativas, Pycnopodia helianthoides resultó devastada: la población global colapsó más del 94% entre 2013 y 2017, según datos publicados por la UICN en 2020 al clasificar a la especie como Críticamente Amenazada. En tramos enteros de costa de Oregón y California, la especie ha desaparecido por completo y no se ha vuelto a observar desde 2015.
La causa exacta sigue siendo investigada. Inicialmente se atribuyó a un virus (Sea Star Associated Densovirus, SSaDV), pero estudios posteriores apuntan a un agente combinado: el estrés térmico oceánico producido por las olas de calor marinas (en especial el llamado «Blob» del Pacífico de 2014-2016) habría debilitado a las estrellas y reducido el oxígeno disuelto, facilitando infecciones bacterianas y víricas oportunistas. Pycnopodia, por su gran tamaño y alto metabolismo, sería más vulnerable a estos factores que otras especies.
Consecuencias ecológicas en cascada
El colapso de la estrella girasol ha tenido efectos en cascada sobre los ecosistemas costeros del Pacífico norte. Sin su principal depredador, las poblaciones de erizos de mar han explotado: en Oregón y norte de California, las densidades de erizos se han multiplicado por 60 desde 2014. Estos erizos han devorado prácticamente todos los bosques de kelp del norte de California, eliminando aproximadamente el 95% de los bosques de kelp toro (Nereocystis luetkeana) en la región.
El colapso de los kelp ha tenido a su vez consecuencias económicas y ecológicas: pérdida de hábitat para abalones, peces, invertebrados y aves marinas; colapso de las pesquerías de abulón rojo en California; y conversión de zonas costeras enteras en «desiertos de erizos» donde solo prosperan los propios erizos en condiciones de inanición. Es uno de los ejemplos más claros y rápidos jamás documentados de cómo la pérdida de un depredador clave puede desestabilizar un ecosistema marino entero en pocos años.
Esfuerzos de conservación y recuperación
Desde la declaración de la especie como Críticamente Amenazada en 2020, varios programas de conservación trabajan intensamente para evitar su extinción y restaurar poblaciones viables. El Sunflower Star Laboratory en California está desarrollando programas de cría en cautividad con ejemplares supervivientes, con el objetivo de producir juveniles para reintroducción en zonas controladas. Otros laboratorios estudian la genética de los individuos resistentes al SSWS para identificar marcadores que permitan seleccionar líneas robustas.
En paralelo, programas de buceadores voluntarios eliminan manualmente erizos en zonas piloto para permitir la recuperación natural de los kelp, mientras se monitorean las poblaciones supervivientes para detectar cualquier signo de recuperación espontánea. Los datos disponibles hasta 2025 muestran un panorama mixto: ligera recuperación en aguas profundas de Alaska y Columbia Británica, pero ausencia casi total en California y Oregón. La recuperación completa, si llega a ocurrir, llevará décadas y exigirá enfrentar también el factor estructural del calentamiento oceánico.
Curiosidades
- La estrella de mar más grande del mundo: hasta 1 metro de diámetro y 5 kg de peso. Supera a cualquier otra estrella conocida, incluida la corona de espinas.
- De 5 a 24 brazos: nace con la simetría pentarradial estándar pero le brotan nuevos brazos a lo largo del crecimiento. Los adultos típicos tienen 16-24 brazos dispuestos como pétalos de un girasol.
- 15.000 pies ambulacrales y velocidad récord: alcanza 1 metro por minuto gracias a la potencia hidráulica de sus miles de ventosas. Es una de las estrellas de mar más rápidas conocidas.
- Pérdida del 94% en cinco años: entre 2013 y 2017 desapareció prácticamente de toda la costa pacífica norteamericana por el síndrome de desgaste. Es uno de los colapsos más rápidos jamás documentados en un animal marino.
- Su desaparición destruyó el 95% de los kelp del norte de California: sin su control, los erizos se multiplicaron por 60 y devoraron los bosques de algas hasta convertir las costas en desiertos sin vegetación.
- UICN Críticamente Amenazada (CR) desde 2020: figura junto a especies como el lince ibérico o el gorila oriental en la categoría más severa de riesgo de extinción.
- Programa de cría en cautividad para salvarla: el Sunflower Star Laboratory en California cría ejemplares supervivientes para reintroducirlos. Los individuos resistentes al SSWS son objeto de selección genética.
Preguntas frecuentes
La estrella girasol (Pycnopodia helianthoides) del Pacífico norte. Los adultos pueden alcanzar 1 metro de diámetro y pesar 5 kg, con hasta 24 brazos. Es significativamente mayor que la corona de espinas y cualquier otra estrella conocida.
Comienza su vida con 5 brazos como cualquier estrella, pero le crecen nuevos a lo largo del desarrollo hasta alcanzar entre 16 y 24 en los adultos. Los pétalos se disponen como un girasol, lo que le da su nombre.
Por la pandemia del síndrome de desgaste de estrellas de mar (SSWS) iniciada en 2013, que ha causado una caída del 94% de su población global. La UICN la clasificó como Críticamente Amenazada (CR) en 2020. En California y Oregón ha desaparecido casi por completo.
Es depredadora generalista. Caza erizos de mar, gasterópodos, bivalvos, cangrejos, otros equinodermos e incluso peces pequeños y carroña. Es muy rápida para una estrella: alcanza 1 metro por minuto gracias a sus 15.000 pies ambulacrales.
Sin su principal depredador, los erizos han explotado en número (multiplicándose por 60). Los erizos han devorado el 95% de los bosques de kelp toro del norte de California, transformando zonas costeras enteras en ‘desiertos de erizos’ donde no crece vegetación.
Probablemente una combinación de factores: estrés térmico oceánico (especialmente la ola de calor del Pacífico de 2014-2016), reducción del oxígeno disuelto y patógenos oportunistas (un virus densovirus y bacterias). La hipótesis viral inicial es ahora considerada insuficiente por sí sola.
Limitada y a largo plazo. Existen programas de cría en cautividad (Sunflower Star Laboratory) y de selección genética para resistencia. Se observa ligera recuperación en aguas profundas de Alaska y Columbia Británica, pero la recuperación de California y Oregón llevará décadas.
No. No tiene veneno ni mecanismo defensivo agresivo contra humanos. Puede manipularse con cuidado en pozas intermareales. Hoy, dada su rareza extrema, los avistamientos deben reportarse a programas de monitoreo científico como MARINe o iNaturalist.
🎬 Vídeo: Estrella girasol (Pycnopodia helianthoides): la estrella de mar más grande del mundo
Fuentes
- Gravem, S.A. et al.. (2021). Pycnopodia helianthoides. IUCN Red List of Threatened Species — Critically Endangered assessment.
- Hewson, I. et al.. (2014). Densovirus associated with sea-star wasting disease and mass mortality. Proceedings of the National Academy of Sciences PNAS.
- Harvell, C.D. et al.. (2019). Disease epidemic and a marine heat wave are associated with the continental-scale collapse of a pivotal predator. Science Advances Vol. 5.
- Sunflower Star Laboratory. (2024). Sunflower Star Recovery Program. Programa de cría en cautividad y conservación.
- Aquilino, K.M. et al.. (2021). Sunflower Sea Star (Pycnopodia helianthoides) Captive Care Manual. The Nature Conservancy.