Bacalao: el pez del Atlántico marcado por la sobrepesca

Gadus morhua

El bacalao del Atlántico (Gadus morhua) es uno de los peces más influyentes de la historia humana: durante siglos alimentó a Europa gracias a su carne blanca que, salada y secada, viajaba sin refrigeración. Habita las frías aguas del Atlántico Norte, donde llegó a formar cardúmenes de una densidad hoy inimaginable. Su historia es también una advertencia: la pesquería del Gran Banco de Terranova, símbolo de abundancia inagotable, colapsó en 1992 y no se ha recuperado del todo. En esta ficha repasamos su biología, su papel gastronómico y por qué se convirtió en el ejemplo mundial de sobrepesca.

Bacalao (Gadus morhua)
Bacalao (Gadus morhua). Foto: Genet (Diskussion) / CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons

Características físicas del bacalao

🔬 Ficha técnica

Nombre científicoGadus morhua
CategoríaPeces marinos
Peso2-12 kg de media; hasta más de 40 kg
Longitud60-120 cm de media; hasta 1,8 m
Velocidad máx.Nadador moderado, con arranques rápidos al cazar
Esperanza de vidaHasta más de 20-25 años
HábitatPlataforma continental del Atlántico Norte, aguas frías demersales (20-500 m)
DietaCarnívoro: peces (capelán, arenque, lanzón), crustáceos, calamares e invertebrados
Estado UICNLCPreocupación menor

El bacalao del Atlántico es un pez robusto y alargado, de cuerpo fusiforme y coloración muy variable —del verde oliva al pardo o casi rojizo— salpicada de manchas oscuras, siempre con una línea lateral pálida y bien marcada que lo distingue de sus parientes. Su rasgo más característico es la barbilla (barbo) que cuelga del mentón, un órgano sensorial cargado de receptores gustativos con el que rastrea presas en el fondo.

Presenta un perfil inconfundible dentro de los gádidos: tres aletas dorsales y dos anales, todas separadas, y una mandíbula superior que sobresale ligeramente. Los ejemplares comerciales suelen medir entre 60 y 120 cm y pesar de 2 a 12 kg, aunque la especie puede superar el metro y medio y los 40 kg. El bacalao dispone además de una vejiga natatoria que le permite ajustar su flotabilidad y desplazarse por la columna de agua.

Bacalao (Gadus morhua)
Bacalao (Gadus morhua). Foto: Wilhelm Thomas Fiege / CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons

Hábitat y distribución

Es una especie demersal y de aguas frías, ligada a la plataforma continental del Atlántico Norte. Se distribuye a ambos lados del océano: desde el golfo de Vizcaya y el mar del Norte hasta el Ártico noruego, Islandia, Groenlandia y el mar de Barents en el este, y desde Cabo Hatteras hasta Terranova y Labrador en el oeste. Prefiere temperaturas de entre 0 y 12 °C.

Vive habitualmente entre los 20 y los 200 metros de profundidad, aunque puede descender por debajo de los 500 m. Los grandes bancos históricos —el Gran Banco de Terranova, el mar del Norte o Lofoten en Noruega— coinciden con zonas de plataforma somera y aguas ricas en nutrientes. Muchas poblaciones realizan migraciones estacionales entre las áreas de alimentación y las de freza.

Alimentación

El bacalao es un depredador oportunista y voraz que ajusta su dieta al tamaño y a la disponibilidad de presas. De joven se alimenta sobre todo de pequeños crustáceos como copépodos, anfípodos y krill. Al crecer incorpora peces —arenque, capelán, lanzón, eperlano e incluso bacalaos más pequeños— además de calamares, cangrejos y otros invertebrados del fondo.

Caza tanto en el lecho marino como en aguas medias, y su boca amplia le permite engullir presas de considerable tamaño. El capelán (Mallotus villosus) es una pieza clave de su dieta en el Atlántico noroccidental, hasta el punto de que las migraciones del bacalao siguen a las de este pequeño pez forrajero.

Reproducción y ciclo vital

El bacalao alcanza la madurez sexual entre los 2 y los 6 años, según la población y la temperatura del agua. La freza ocurre en invierno y primavera en zonas concretas y tradicionales, a las que los adultos regresan año tras año. Es un desovador pelágico: no cuida la puesta, sino que libera huevos y esperma en el agua, donde la fecundación es externa.

Su fecundidad es enorme: una hembra grande puede liberar varios millones de huevos en una sola temporada. Los huevos y las larvas forman parte del plancton y quedan a merced de las corrientes; la mortalidad en estas fases es altísima y solo una fracción ínfima llega a adulto. Los bacalaos son además longevos, con individuos que pueden superar los 20 años, un rasgo que agrava el impacto de la pesca sobre los reproductores de mayor tamaño y edad.

El colapso de Terranova y la sobrepesca

Durante siglos, el Gran Banco de Terranova fue sinónimo de abundancia: los primeros pescadores europeos describían aguas tan repletas de bacalao que bastaba sumergir un cesto. La llegada de los arrastreros congeladores industriales a mediados del siglo XX multiplicó las capturas hasta niveles insostenibles, con un pico histórico en los años sesenta.

La población se desplomó y, en julio de 1992, Canadá decretó una moratoria total sobre la pesca del bacalao en la costa atlántica. Fue el mayor despido laboral de la historia canadiense: unas 30.000 personas se quedaron sin trabajo de la noche a la mañana y comunidades enteras de Terranova quedaron devastadas. Décadas después, el bacalao del noroeste atlántico solo se ha recuperado parcialmente, un caso de estudio mundial sobre cómo un recurso considerado inagotable puede hundirse. Otras poblaciones, como las del mar de Barents gestionadas por Noruega y Rusia, se mantienen en cambio en niveles saludables.

Importancia gastronómica

Pocos peces han marcado tanto la cocina como el bacalao. Su carne magra, blanca y de sabor suave, unida a la facilidad para salarlo y secarlo, lo convirtió en un alimento estratégico antes de la refrigeración: podía almacenarse durante meses y transportarse por toda Europa. El comercio del bacalao salado sostuvo economías enteras, desde los puertos vascos y portugueses hasta Noruega e Islandia.

El bacalao seco-salado es la base de recetas emblemáticas como el bacalao al pil-pil, a la vizcaína, la brandada, las croquetas o los buñuelos, y protagoniza la Semana Santa en buena parte de España. En Portugal se dice que existe una receta de bacalhau para cada día del año. Fresco, se comercializa también en filetes y lomos. Hoy, buena parte del bacalao de mercado procede de pesquerías certificadas como sostenibles, sobre todo del Atlántico nororiental.

Presencia en la península ibérica

El bacalao del Atlántico no es un pez propio de las aguas españolas: su límite meridional de distribución se sitúa en torno al golfo de Vizcaya, y su presencia en el Cantábrico es marginal. Sin embargo, ningún país ha tenido una relación tan intensa con esta especie como los de la península ibérica.

Desde la Edad Media, las flotas vascas, gallegas y portuguesas cruzaban el Atlántico para faenar en los caladeros de Terranova e Islandia, y el bacalao salado se integró como pilar de la dieta y la identidad culinaria. Ese vínculo histórico explica que, pese a no pescarse aquí, el bacalao siga siendo uno de los pescados más consumidos y arraigados en la gastronomía de España y Portugal.

Estado de conservación

La UICN clasifica al bacalao del Atlántico (Gadus morhua) como Preocupación menor (LC) según la evaluación de 2019, tras haber figurado como Vulnerable en 1996. Esta valoración global, sin embargo, oculta enormes diferencias entre poblaciones: mientras algunas del Atlántico nororiental, como la del mar de Barents, están bien gestionadas y son abundantes, la del noroeste atlántico (Terranova) sigue sin recuperarse por completo tras el colapso de 1992. Las principales amenazas son la sobrepesca, la pérdida de reproductores grandes y viejos, y el calentamiento del océano, que desplaza sus hábitats fríos hacia el norte. La gestión mediante cuotas científicas, moratorias y certificaciones de sostenibilidad es clave para su futuro.

Ver también: merluza, sardina y atún rojo. Forma parte de Peces marinos; descubre también al lenguado.

💡 Curiosidades
  • 🐾La barbilla que cuelga de su mentón no es decorativa: está repleta de papilas gustativas y sensoriales que le permiten 'saborear' el fondo marino en busca de presas.
  • 🐾Una sola hembra grande puede liberar varios millones de huevos en una temporada de freza, pero la mortalidad de huevos y larvas es tan alta que solo una minúscula fracción llega a adulto.
  • 🐾La moratoria del bacalao decretada por Canadá en 1992 provocó el mayor despido laboral de la historia del país: unas 30.000 personas perdieron su empleo de golpe.
  • 🐾El comercio del bacalao salado fue tan importante que financió flotas, guerras y exploraciones; se ha dicho que 'el bacalao cambió el mundo' al permitir travesías atlánticas largas con alimento conservado.
  • 🐾El capelán, un pequeño pez plateado, es tan central en su dieta que las migraciones del bacalao en el noroeste atlántico siguen literalmente a los bancos de esta presa.
¿Cuál es el nombre científico del bacalao?

El bacalao del Atlántico se denomina científicamente <em>Gadus morhua</em>. Pertenece a la familia de los gádidos, que incluye también al eglefino, el abadejo y la merluza noruega.

¿Por qué colapsó el bacalao de Terranova?

La pesca industrial con grandes arrastreros multiplicó las capturas por encima de la capacidad de reposición de la especie. En 1992 la población se había desplomado y Canadá decretó una moratoria total que dejó sin trabajo a unas 30.000 personas.

¿El bacalao está en peligro de extinción?

A nivel global la UICN lo clasifica como Preocupación menor (LC) desde 2019. No obstante, algunas poblaciones como la de Terranova siguen muy mermadas, mientras que otras, como la del mar de Barents, están bien gestionadas y son abundantes.

¿Se pesca bacalao en España?

Prácticamente no: su distribución llega solo hasta el golfo de Vizcaya y es marginal en aguas españolas. Históricamente, las flotas vascas, gallegas y portuguesas lo pescaban en Terranova e Islandia, y hoy se importa sobre todo del Atlántico nororiental.

¿Por qué el bacalao se vende salado?

Salarlo y secarlo permitía conservarlo durante meses sin refrigeración y transportarlo por toda Europa. Esa técnica lo convirtió en un alimento estratégico y en la base de recetas tradicionales como el bacalao al pil-pil o la brandada.

Fuentes

  • Sobel, J. & IUCN SSC. (2019). Gadus morhua: The IUCN Red List of Threatened Species. Ficha oficial de la Lista Roja de la UICN con la evaluación del estado de conservación (LC) del bacalao del Atlántico..
  • Kurlansky, Mark. (1997). Cod: A Biography of the Fish That Changed the World. Obra de referencia sobre la historia económica y cultural del bacalao y su papel en el comercio atlántico..
  • FAO. (2022). Species Fact Sheet: Gadus morhua. Ficha técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura sobre biología, distribución y pesquerías del bacalao..