El galápago europeo (Emys orbicularis) es una de las dos únicas tortugas de agua dulce autóctonas de la península ibérica. De caparazón oscuro salpicado de finos puntos y líneas amarillas, es un animal discreto y esquivo que pasa buena parte del día tomando el sol sobre troncos y orillas. Más exigente con la calidad del agua que su pariente el galápago leproso, ha desaparecido de muchos humedales por la contaminación, la desecación y la competencia de tortugas exóticas. Hoy es una de las especies de reptil más amenazadas de Europa.

Características físicas
🔬 Ficha técnica
| Nombre científico | Emys orbicularis |
| Categoría | reptiles |
| Peso | 400-1500 g (hembras mayores que machos) |
| Longitud | 12-20 cm de caparazón |
| Velocidad máx. | Nadador ágil; lento y torpe en tierra |
| Esperanza de vida | 40-50 años en libertad; puede superar los 100 en cautividad |
| Hábitat | Aguas dulces quietas o de corriente lenta: charcas, lagunas, marismas y arroyos con vegetación |
| Dieta | Carnívora (invertebrados, renacuajos, peces, carroña) con algo de vegetación |
| Estado UICN | NTCasi amenazado |
El galápago europeo es una tortuga de tamaño medio: su caparazón (espaldar) mide entre 12 y 20 cm, con las hembras claramente mayores que los machos. La coloración es su rasgo más distintivo: el fondo es oscuro, casi negro o pardo, y está finamente salpicado de puntos y radios amarillos que también recorren la cabeza, el cuello y las patas. Este patrón moteado lo diferencia a simple vista del galápago leproso (Mauremys leprosa), de tonos más grises o pardos uniformes.
Presenta un plastrón (parte inferior) amarillento con manchas oscuras y, a diferencia de otras tortugas, dispone de una bisagra o articulación transversal en el plastrón que le permite cerrar parcialmente el caparazón para proteger la cabeza y las patas. Los dedos están unidos por membranas interdigitales que lo convierten en un excelente nadador. Los machos suelen tener el iris rojizo o pardo y la cola más larga y gruesa, mientras que las hembras muestran el iris amarillento.

Hábitat y distribución
Su área de distribución abarca gran parte de Europa central y meridional, el norte de África y el oeste de Asia, hasta el mar de Aral. Sin embargo, sus poblaciones están hoy muy fragmentadas y en muchos países del centro y norte de Europa se encuentra al borde de la extinción.
Habita aguas dulces quietas o de corriente lenta: charcas, lagunas, marismas, arroyos remansados, canales y meandros con abundante vegetación acuática y fondos blandos. A diferencia del galápago leproso, mucho más tolerante, el galápago europeo es muy sensible a la contaminación y a la degradación del agua, por lo que su presencia suele indicar humedales bien conservados. Necesita orillas soleadas y troncos o piedras emergentes donde termorregular al sol.
Presencia en la península ibérica
En España el galápago europeo tiene una distribución parcheada y en regresión: aparece en puntos del norte, en Galicia, en el sistema Central, en Extremadura, en Doñana y en enclaves de Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares, entre otros. En muchas zonas convive con el galápago leproso, pero tiende a ocupar las aguas más limpias y mejor vegetadas.
La expansión de las tortugas exóticas liberadas por particulares —sobre todo la tortuga de Florida (Trachemys scripta)— supone una de sus mayores amenazas, ya que compiten por los lugares de asoleamiento y el alimento. En varias comunidades autónomas existen programas de cría en cautividad, control de especies invasoras y recuperación de humedales para reforzar sus poblaciones.
Alimentación
El galápago europeo es fundamentalmente carnívoro, sobre todo cuando es joven, aunque con la edad incorpora algo de materia vegetal. Su dieta se compone de invertebrados acuáticos (insectos y sus larvas, gusanos, moluscos, crustáceos), renacuajos, pequeños anfibios, peces débiles o enfermos y carroña. Ocasionalmente consume tallos y hojas de plantas acuáticas.
Captura la mayor parte de sus presas dentro del agua, donde puede tragar con más facilidad, y desempeña un papel ecológico útil al ayudar a limpiar los humedales de animales muertos y a controlar poblaciones de invertebrados.
Comportamiento
Es un animal de costumbres diurnas y muy asustadizo: al menor movimiento en la orilla se deja caer al agua desde su lugar de asoleamiento. Dedica muchas horas a termorregular al sol, imprescindible para elevar su temperatura corporal, hacer la digestión y activar el metabolismo por ser un reptil ectotermo.
Durante los meses fríos hiberna enterrado en el fango del fondo o en la orilla, y en zonas cálidas y secas puede estivar si el humedal se deseca en verano. Es capaz de realizar desplazamientos terrestres para colonizar nuevas charcas o buscar lugares de puesta, lo que lo hace vulnerable al atropello y a los perros.
Reproducción
La madurez sexual es tardía: los machos suelen alcanzarla hacia los 6-8 años y las hembras algo más tarde, lo que hace que las poblaciones se recuperen muy despacio. El apareamiento se produce sobre todo en primavera, dentro del agua.
La hembra sale a tierra y excava un nido en suelo blando y soleado, donde deposita una puesta de entre 3 y 10 huevos de cáscara dura. Como en muchas tortugas, el sexo de las crías depende de la temperatura de incubación: las temperaturas más altas producen hembras y las más bajas, machos. La incubación dura alrededor de dos a tres meses y las crías, de apenas unos centímetros, son presa fácil de numerosos depredadores.
Depredadores y amenazas
Los huevos y las crías son consumidos por zorros, jabalíes, ratas, aves y peces, y muy pocos ejemplares llegan a adultos. Sin embargo, las mayores amenazas para la especie son de origen humano: la destrucción y desecación de humedales, la contaminación agrícola e industrial del agua, la captación de agua para regadío, los atropellos en los desplazamientos terrestres y la mortalidad en obras y canales.
A ello se suma la presión de las tortugas exóticas invasoras, que compiten por los recursos y pueden transmitir enfermedades, y la captura ilegal para el comercio de mascotas. La suma de todos estos factores explica su acusado declive en gran parte de su área de distribución.
Estado de conservación
La UICN clasifica al galápago europeo como Casi amenazado (NT) a escala global, pero en muchos países europeos sus poblaciones están catalogadas como amenazadas o incluso en peligro, y ha desaparecido de amplias zonas de Europa central y septentrional. En España está incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y goza de protección legal, además de figurar en la Directiva Hábitats de la Unión Europea.
Su conservación depende de la protección y restauración de los humedales, del mantenimiento de la calidad del agua, del control de las tortugas exóticas invasoras y de programas de cría en cautividad y reintroducción. Por su madurez tardía y su baja supervivencia juvenil, la especie es especialmente vulnerable y necesita medidas de gestión sostenidas en el tiempo.
Ver también: galápago leproso, lagarto ocelado y culebra de agua. Forma parte de reptiles.
- Su plastrón dispone de una bisagra transversal que le permite cerrar parcialmente el caparazón para proteger la cabeza y las patas frente a depredadores.
- El sexo de las crías no viene determinado por los cromosomas, sino por la temperatura del nido: los nidos más cálidos producen hembras y los más fríos, machos.
- Es mucho más exigente con la calidad del agua que el galápago leproso, por lo que su presencia se considera un indicador de humedales bien conservados.
- Se distingue a simple vista por los finos puntos y radios amarillos que motean su caparazón oscuro, la cabeza y las patas.
- Puede realizar largos desplazamientos por tierra entre charcas, lo que lo hace vulnerable a atropellos pero le permite colonizar nuevos humedales.
El galápago europeo tiene el caparazón oscuro salpicado de puntos y radios amarillos, mientras que el leproso es de tonos pardos o grises más uniformes. Además, el europeo es mucho más sensible a la contaminación y prefiere aguas limpias y bien vegetadas.
En libertad suele vivir varias décadas, superando con frecuencia los 40-50 años. En cautividad se han citado ejemplares muy longevos que se acercan o superan el siglo de vida.
A escala global la UICN lo considera Casi amenazado (NT), pero en muchas regiones de Europa sus poblaciones están amenazadas o en peligro. En España está protegido por ley debido a su marcado declive.
Es fundamentalmente carnívoro: se alimenta de insectos acuáticos y sus larvas, gusanos, moluscos, crustáceos, renacuajos, pequeños peces y carroña. Con la edad puede incorporar algo de vegetación acuática.
No. Es una especie autóctona protegida y su captura, tenencia y comercio están prohibidos. Además, la suelta de tortugas exóticas es una de las principales amenazas para su supervivencia.
Fuentes
- IUCN (Tortoise & Freshwater Turtle Specialist Group). (1996). Emys orbicularis. The IUCN Red List of Threatened Species. Ficha de la Lista Roja con la categoría de amenaza, distribución y principales factores de riesgo de la especie..
- Salvador, A. y colaboradores. (2015). Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles (Museo Nacional de Ciencias Naturales, CSIC). Monografía científica sobre biología, distribución, reproducción y conservación del galápago europeo en España..
- Ministerio para la Transición Ecológica. (2011). Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Real Decreto 139/2011). Norma que otorga protección legal a Emys orbicularis en el territorio español..