La culebra de agua o culebra viperina (Natrix maura) es una serpiente semiacuática, completamente inofensiva para las personas, que vive ligada a ríos, arroyos, charcas y balsas de riego de toda la península ibérica. Debe su nombre a que copia el aspecto de la víbora: dibujo en zigzag sobre el dorso, cabeza triangular que aplana cuando se siente amenazada y bufidos convincentes. Sin embargo, carece de veneno peligroso y de colmillos inoculadores, y su verdadera especialidad es cazar peces y anfibios bajo el agua, donde nada y bucea con gran soltura.

Características físicas: una imitadora de víbora
🔬 Ficha técnica
| Nombre científico | Natrix maura |
| Categoría | reptiles |
| Peso | 70-250 g (hasta ~350 g en hembras grandes) |
| Longitud | 50-70 cm de media; hembras hasta 90-100 cm |
| Velocidad máx. | Nadadora ágil; se desplaza en ráfagas cortas, no destaca por velocidad terrestre |
| Esperanza de vida | Hasta 12-15 años |
| Hábitat | Ríos lentos, arroyos, charcas, embalses y humedales del Mediterráneo occidental |
| Dieta | Carnívora: peces pequeños y anfibios (ranas, sapos, renacuajos), invertebrados acuáticos |
| Estado UICN | LCPreocupación menor |
La culebra viperina es una serpiente de tamaño medio: los adultos suelen medir entre 50 y 70 cm, aunque las hembras, más robustas, pueden superar los 90 cm y excepcionalmente rozar el metro. Los machos son notablemente más pequeños y gráciles. El cuerpo es fuerte y de sección redondeada, con la cola relativamente corta.
Su coloración es muy variable: fondo pardo, grisáceo, oliváceo o rojizo, sobre el que destaca un característico dibujo dorsal en forma de zigzag o de dos hileras de manchas oscuras alternas, muy parecido al de una víbora. A los lados suele lucir ocelos redondeados con centro claro y borde oscuro, a veces con un punto claro central. La cabeza, cubierta de escamas grandes y bien delimitadas, es más triangular que la de otras culebras, y las escamas dorsales son fuertemente aquilladas, lo que le da un tacto rugoso. La pupila es redonda, un rasgo que la distingue de las víboras verdaderas, que la tienen vertical.

Hábitat y distribución en la península ibérica
Natrix maura es una especie del Mediterráneo occidental: se distribuye por el suroeste de Europa (península ibérica, la mitad sur de Francia y el noroeste de Italia) y el noroeste de África (Marruecos, Argelia, Túnez y Libia). En la península ibérica está ampliamente repartida y es una de las culebras más comunes junto a puntos de agua.
Es la más acuática de las culebras ibéricas. Habita ríos de curso lento, arroyos, lagunas, charcas, embalses, acequias, arrozales y balsas de riego, siempre cerca del agua o dentro de ella. Tolera bien ambientes modificados por el ser humano e incluso aguas algo salobres o ligeramente contaminadas. Se encuentra desde el nivel del mar hasta cerca de los 2.000 metros de altitud en las zonas más cálidas del sur.
Alimentación: una cazadora subacuática
La dieta de la culebra viperina es marcadamente acuática y la diferencia de la mayoría de serpientes ibéricas. Se alimenta sobre todo de peces y anfibios: captura pequeños ciprínidos, gambusias, colas de renacuajo, ranas, sapos y sus larvas, y complementa la dieta con lombrices, insectos acuáticos y, ocasionalmente, pequeños invertebrados.
Caza activamente sumergida, rastreando entre la vegetación y las piedras del fondo, o bien al acecho con la cabeza fuera del agua. Detecta a sus presas por el movimiento y las señales químicas que capta con la lengua. No es venenosa en sentido peligroso ni constrictora: sujeta a la presa con las mandíbulas y la engulle entera, normalmente empezando por la cabeza. Los ejemplares jóvenes dependen mucho de renacuajos y alevines, mientras que los adultos pueden tragar peces de tamaño considerable.
Comportamiento: nadadora, buceadora y farolera
Es una serpiente diurna y termófila que pasa gran parte del tiempo tomando el sol en orillas, piedras y ramas sobre el agua, desde donde se lanza al menor sobresalto. Nada con enorme agilidad ondulando el cuerpo y puede permanecer sumergida varios minutos mientras busca alimento o se esconde en el fondo.
Su defensa más llamativa es el mimetismo con la víbora: cuando se siente acorralada, aplana la cabeza dándole forma triangular, se enrolla, sisea con fuerza y realiza embestidas con la boca cerrada, simulando ser peligrosa. Si la amenaza persiste, recurre a la tanatosis (se hace la muerta) o libera una secreción maloliente de las glándulas cloacales. Aunque puede llegar a morder, sus dientes son diminutos y no inyecta veneno peligroso para el ser humano; el resultado de un mordisco no pasa de un rasguño superficial. Durante los meses fríos hiberna refugiada en grietas, madrigueras o bajo piedras.
Reproducción
La culebra viperina es ovípara. El celo tiene lugar en primavera, tras salir de la hibernación, y en él varios machos pueden cortejar a una misma hembra. Entre mayo y julio la hembra pone habitualmente entre 4 y 20 huevos (a veces más en las hembras grandes) en lugares húmedos y cálidos: bajo piedras, entre raíces, en montones de vegetación en descomposición o en oquedades del terreno cercanas al agua.
La incubación depende de la temperatura y dura aproximadamente entre 6 y 8 semanas, de modo que las crías nacen a finales de verano o principios de otoño. Los recién nacidos miden alrededor de 12 a 20 cm, son totalmente independientes desde el nacimiento y ya presentan el patrón defensivo de la especie. La madurez sexual se alcanza a los 3-4 años.
Depredadores y amenazas
Pese a su disfraz de víbora, la culebra viperina tiene numerosos enemigos naturales. Aves como garzas, cigüeñas, milanos y rapaces, además de mamíferos como el jabalí, el zorro, la nutria o los tejones, y otras serpientes ofiófagas como la culebra bastarda, se alimentan de ella. Los ejemplares jóvenes son especialmente vulnerables ante peces grandes, aves acuáticas e incluso invertebrados.
Las principales amenazas de origen humano son la destrucción y contaminación de los humedales, la desecación de charcas y riberas, el atropello en carreteras cercanas al agua y, sobre todo, la persecución directa por confusión con la víbora: muchas personas la matan creyéndola peligrosa. La introducción de especies exóticas invasoras, como el cangrejo rojo americano o peces depredadores, altera además las comunidades acuáticas de las que depende para alimentarse.
Estado de conservación
A escala global, la culebra viperina está catalogada como Preocupación Menor (LC) en la Lista Roja de la UICN, gracias a su amplia distribución y a su gran capacidad de adaptación a ambientes alterados. En la península ibérica sigue siendo una especie común, aunque muestra declives locales allí donde desaparecen o se contaminan los humedales. Está protegida por la legislación española y por el Convenio de Berna. Sus mayores retos son la pérdida y degradación de las zonas húmedas, la contaminación del agua, los atropellos y la persecución directa por confusión con las víboras.Ver también: culebra de collar, culebra de escalera y rana común. Forma parte de reptiles.
- Puede permanecer buceando varios minutos sin salir a respirar mientras rastrea peces y renacuajos en el fondo de ríos y charcas.
- Cuando se siente amenazada aplana la cabeza para hacerla triangular y sisea imitando a una víbora, un engaño llamado mimetismo batesiano.
- Si el farol no funciona, recurre a la tanatosis: se voltea, abre la boca y se queda inmóvil fingiendo estar muerta.
- Se distingue de una víbora auténtica por la pupila redonda (no vertical) y por las grandes escamas que cubren su cabeza.
- Es la más acuática de las culebras ibéricas y tolera incluso aguas ligeramente salobres o contaminadas, algo raro entre las serpientes.
No es peligrosa para las personas. Aunque imita a la víbora y puede llegar a morder, carece de colmillos inoculadores y de veneno relevante para el ser humano. Un mordisco no pasa de un rasguño superficial.
La culebra viperina tiene la pupila redonda y grandes escamas cubriendo la cabeza, mientras que las víboras tienen pupila vertical y muchas escamas pequeñas. Además, la viperina está siempre asociada al agua y nada con soltura.
Se alimenta principalmente de peces pequeños y anfibios (ranas, sapos y renacuajos), que caza sumergida. También consume invertebrados acuáticos y lombrices. No es constrictora: traga a sus presas enteras.
Habita ríos lentos, arroyos, charcas, embalses, acequias y arrozales de la península ibérica, el sur de Francia, el noroeste de Italia y el norte de África. Es la culebra ibérica más ligada al agua.
Lo mejor es dejarla tranquila y observarla a distancia; es inofensiva y beneficiosa para el ecosistema. No hay que matarla ni molestarla, ya que está protegida por la legislación y a menudo se confunde por error con una víbora.
Fuentes
- Santos, X. y Pleguezuelos, J. M.. (2015). Culebra viperina – Natrix maura. Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Ficha de referencia del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) con biología, distribución y conservación de la especie en España..
- IUCN SSC (Vogrin, M. et al.). (2021). Natrix maura. The IUCN Red List of Threatened Species. Evaluación oficial del estado de conservación de la especie, catalogada como Preocupación Menor (LC)..
- Salvador, A. (coord.). (2014). Reptiles. Fauna Ibérica, vol. 10 (2ª edición). Monografía de referencia sobre los reptiles ibéricos, con morfología, ecología y reproducción de Natrix maura..