El olm o proteo (Proteus anguinus) es uno de los animales más extraordinarios del planeta. Esta salamandra completamente acuática vive en la oscuridad total de los sistemas de cuevas subterráneas de los Balcanes occidentales, y ha evolucionado a lo largo de millones de años para adaptarse a un medio sin luz. Sus ojos atrofiados, su piel despigmentada de color blanco rosáceo y su capacidad para sobrevivir sin alimento durante años la convierten en una criatura de aspecto casi mítico. En Eslovenia es llamada popularmente človeška ribica, «el pececillo humano».

Características físicas
El olm alcanza entre 20 y 30 cm de longitud en adultos, con un peso de 15 a 20 gramos. Su cuerpo es largo, delgado y cilíndrico, con cuatro extremidades muy pequeñas y rudimentarias. La cabeza es aplastada, con un hocico alargado. Sus ojos están completamente cubiertos por la piel y son no funcionales —vestigiales—. En cambio, posee un extraordinario sistema sensorial: detecta campos eléctricos, presiones mecánicas en el agua y sustancias químicas con gran precisión. Las branquias externas, de color rojo vivo por la oxigenación de la sangre, permanecen visibles durante toda su vida, pues el olm es neotónico: mantiene caracteres larvarios en estado adulto.
Hábitat y distribución
Proteus anguinus habita exclusivamente los acuíferos subterráneos del karst dinárico, una región que abarca el suroeste de Eslovenia, el noroeste de Croacia, Herzegovina y el extremo noreste de Italia (Trieste). Vive en ríos subterráneos, lagos de cueva y grietas calcáreas en total oscuridad. La temperatura del agua en estos sistemas es muy estable, entre 8 y 12 °C a lo largo de todo el año. Necesita aguas limpias, bien oxigenadas y con ausencia de contaminantes, lo que lo hace extremadamente sensible a la contaminación de los acuíferos.
Alimentación
El olm es un depredador generalista adaptado a la escasez de recursos del medio subterráneo. Se alimenta de pequeños crustáceos isópodos, anfípodos, caracoles de cueva, insectos acuáticos y gusanos. Tiene una de las tasas metabólicas más bajas documentadas en vertebrados: puede sobrevivir sin comer hasta 7-10 años absorbiendo reservas grasas acumuladas en el hígado, ralentizando al mínimo todas sus funciones vitales. Detecta las presas por electrorrecepción y quimiorrecepción, no por visión.
Comportamiento y reproducción
El olm es una especie de maduración tardía y reproducción lenta. La madurez sexual se alcanza entre los 14 y 16 años. La reproducción consiste en la deposición de 35-70 huevos que la hembra vigila activamente. En algunas condiciones también puede retener los huevos y dar a luz larvas vivas. El desarrollo es muy lento: las larvas tardan varios meses en completarse. Se estima que los adultos pueden vivir más de 100 años, siendo uno de los vertebrados con mayor longevidad conocida en proporción a su tamaño. Son animales sedentarios que ocupan territorios pequeños en las grietas rocosas.
Curiosidades
- El olm fue descrito científicamente por Josephus Nicolaus Laurenti en 1768, siendo uno de los primeros anfibios cavernícolas en recibir nombre científico.
- Un estudio de 2010 publicado en Biology Letters estimó que puede vivir más de 100 años, algo excepcional para un animal de su tamaño.
- Existe una subespecie melanística, P. a. parkelj, con ojos funcionales y pigmentación oscura, descubierta en 1994 en Eslovenia.
- Figura en el reverso del billete de 10 tólares eslovenos emitido antes de la adopción del euro.
- El olm fue descrito científicamente por Josephus Nicolaus Laurenti en 1768, siendo uno de los primeros anfibios cavernícolas en recibir nombre científico.
- Un estudio de 2010 publicado en Biology Letters estimó que puede vivir más de 100 años, algo excepcional para un animal de su tamaño.
- Existe una subespecie melanística, P. a. parkelj, con ojos funcionales y pigmentación oscura, descubierta en 1994 en Eslovenia.
- Figura en el reverso del billete de 10 tólares eslovenos emitido antes de la adopción del euro.
Estado de conservación
La IUCN clasifica al olm como Vulnerable (VU), con tendencia poblacional decreciente. Sus mayores amenazas son la contaminación de los acuíferos kársticos por nitratos y pesticidas agrícolas, la extracción excesiva de agua subterránea, la modificación de cuevas para turismo y los cambios hidrológicos derivados del cambio climático. Su área de distribución es muy reducida y sus poblaciones están altamente fragmentadas. Está protegido por la Directiva Hábitats de la UE (Anexos II y IV) y la Convención de Berna.
El olm ha evolucionado durante millones de años en cuevas completamente oscuras. Sus ojos se han atrofiado progresivamente porque la visión no aportaba ninguna ventaja adaptativa. En su lugar ha desarrollado otros sentidos extraordinariamente precisos: electrorrecepción, quimiorrecepción y detección de vibraciones en el agua.
El olm puede sobrevivir sin alimento entre 7 y 10 años gracias a su metabolismo extremadamente lento y a las enormes reservas de grasa que acumula en el hígado. Esta adaptación es esencial en el escaso entorno subterráneo donde habita.
Vive exclusivamente en las cuevas y acuíferos del karst dinárico, en los Balcanes occidentales: principalmente Eslovenia, Croacia, Herzegovina y una pequeña área de Italia (Trieste). Necesita aguas subterráneas limpias y frescas, entre 8 y 12 °C.
La ausencia de luz en su hábitat hace que la pigmentación no tenga ningún valor adaptativo, por lo que se ha perdido evolutivamente. Su piel traslúcida revela el color rosado de los vasos sanguíneos subyacentes.
Los estudios más recientes estiman que puede vivir más de 100 años, lo que lo convierte en uno de los vertebrados con mayor longevidad relativa del mundo. Su madurez sexual no se alcanza hasta los 14-16 años.
Sí, está clasificado como Vulnerable (VU) por la IUCN. La contaminación de los acuíferos kársticos, la extracción de agua y el cambio climático amenazan sus reducidas y fragmentadas poblaciones.
Fuentes
- IUCN Red List – Proteus anguinus (Arntzen et al., 2009)
- AmphibiaWeb – Proteus anguinus species account
- Voituron, Y. et al. (2011). Extreme lifespan of the human fish (Proteus anguinus): a challenge for ageing mechanisms. Biology Letters, 7(1), 105–107.