La avispa común (Vespula vulgaris) es uno de los insectos más conocidos y, frecuentemente, más temidos de Europa y América del Norte. Con su inconfundible coloración amarilla y negra, que sirve como señal de advertencia a los depredadores, esta especie social vive en colonias organizadas de hasta varios miles de individuos, construyendo nidos con una pasta de madera masticada similar al papel. A diferencia de lo que muchos creen, las avispas son insectos de gran valor ecológico: son depredadoras de otros insectos, incluyendo muchas plagas agrícolas, y también actúan como polinizadoras de numerosas especies vegetales, especialmente las que no atraen a las abejas. Su picadura, aunque dolorosa, solo supone un peligro real para personas con alergias al veneno. Las avispas han desarrollado sistemas sociales complejos con jerarquías, comunicación química y división del trabajo que las sitúan entre los insectos más organizados del planeta.

Características de la avispa
La avispa común adulta mide entre 12 y 17 mm de longitud, con un cuerpo dividido en cabeza, tórax y abdomen, este último con la característica cintura muy marcada («talle de avispa») que la distingue de las abejas. Su coloración es amarilla brillante con bandas negras en el abdomen. A diferencia de las abejas, las avispas tienen el cuerpo menos peludo y más liso, y sus patas son cilíndricas. Las obreras y la reina poseen aguijón liso (no dentado como el de la abeja), lo que les permite picar repetidamente sin morir. Los machos (zánganos) no tienen aguijón. Su aparato bucal es masticador, adaptado para cortar y procesar insectos y material vegetal. Poseen ojos compuestos grandes y tres ocelos en la frente. Su visión es eficaz en el espectro ultravioleta. La reina es significativamente más grande que las obreras.
Hábitat y distribución
La avispa común (Vespula vulgaris) tiene una distribución paleártica amplia, presente en toda Europa, gran parte de Asia y América del Norte, donde fue introducida. En España se encuentra en casi todo el territorio, aunque es más abundante en zonas templadas y húmedas del norte y el centro. Construye sus nidos en una gran variedad de lugares: bajo tierra (el más frecuente), en huecos de árboles, buhardillas, cobertizos, setos y paredes. Prefiere zonas con vegetación abundante, bordes de bosque, jardines y áreas agrícolas donde encuentra alimento. En Europa, la especie invasora Vespa velutina (avispa asiática o velutina), originaria de China, está desplazando parcialmente a las avispas nativas y supone una amenaza para las colmenas de abejas.
Alimentación
Las avispas adultas se alimentan principalmente de azúcares: néctar de flores, frutas maduras y líquidos dulces. Sin embargo, cazan insectos (moscas, orugas, arañas y otros invertebrados) para alimentar a las larvas del nido, que necesitan proteínas para crecer. Esta dieta doble las convierte en depredadoras eficaces y polinizadoras ocasionales. A finales del verano y en otoño, cuando el nido empieza a decaer y las larvas ya no demandan proteínas, las obreras buscan con mayor intensidad azúcares, volviéndose más agresivas e intrusas en comidas y bebidas al aire libre. Las larvas, a cambio del alimento que reciben, segregan una sustancia dulce (trofalaxia) que las obreras consumen, creando un intercambio nutritivo dentro del nido.
Comportamiento
Las avispas son insectos eusociales con una organización colonial compleja. Una colonia típica está formada por una reina (responsable de la reproducción), obreras (hembras estériles que construyen el nido, cuidan las larvas y buscan alimento) y machos (cuya única función es fertilizar a las nuevas reinas). La comunicación dentro del nido se realiza mediante feromonas y contacto físico. Son territoriales y defienden activamente el nido, atacando en grupo cuando perciben una amenaza. La construcción del nido, elaborado con fibras de madera masticadas mezcladas con saliva, es una obra de ingeniería notable: las celdas hexagonales son estructuralmente muy eficientes y comparten principios con los panales de las abejas. Los nidos de avispa son anuales: en otoño, la colonia muere y solo las reinas fecundadas sobreviven en letargo para fundar nuevas colonias en primavera.
Reproducción
El ciclo reproductivo de la avispa común es anual. En primavera, una reina fecundada que ha pasado el invierno en letargo busca un lugar adecuado y comienza a construir sola el nido, poniendo los primeros huevos. Las primeras obreras emergen y se hacen cargo de la construcción y el cuidado de las larvas, mientras la reina se dedica exclusivamente a la reproducción. A finales del verano, el nido puede contener entre 3.000 y 10.000 obreras. En otoño se producen los machos y las nuevas reinas (hembras fecundables). Estas se aparean con machos de otras colonias en vuelos nupciales, almacenan el esperma y buscan refugio para pasar el invierno. Toda la colonia, incluida la reina fundadora, muere con las heladas. Al año siguiente, las nuevas reinas fundan colonias propias.
Curiosidades
- Las avispas pueden reconocer los rostros de sus congéneres, una capacidad cognitiva previamente considerada exclusiva de vertebrados.
- Una colonia de avispas puede eliminar varios kilos de insectos plaga al mes, siendo aliadas naturales de la agricultura.
- El nido de papel que construyen es un material con propiedades aislantes notables: mantiene una temperatura interior estable de unos 30°C incluso en días fríos.
- Las avispas fueron las primeras «papeleras» de la naturaleza: llevan millones de años fabricando papel mucho antes de que los humanos lo inventáramos.
- Su veneno contiene sustancias como la melitina, la apamina y la fosfolipasa, que en personas alérgicas pueden provocar anafilaxia.
- A diferencia de las abejas melíferas, las avispas no producen miel en cantidades apreciables, aunque sí almacenan pequeñas cantidades de néctar.
- Las avispas pueden reconocer los rostros de sus congéneres, una capacidad cognitiva previamente considerada exclusiva de vertebrados.
- Una colonia de avispas puede eliminar varios kilos de insectos plaga al mes, siendo aliadas naturales de la agricultura.
- El nido de papel que construyen es un material con propiedades aislantes notables: mantiene una temperatura interior estable de unos 30°C incluso en días fríos.
- Las avispas fueron las primeras "papeleras" de la naturaleza: llevan millones de años fabricando papel mucho antes de que los humanos lo inventáramos.
- Su veneno contiene sustancias como la melitina, la apamina y la fosfolipasa, que en personas alérgicas pueden provocar anafilaxia.
- A diferencia de las abejas melíferas, las avispas no producen miel en cantidades apreciables, aunque sí almacenan pequeñas cantidades de néctar.
Estado de conservación
Vespula vulgaris se encuentra en estado de Preocupación Menor (LC) según la UICN. Sus poblaciones son estables en la mayor parte de su rango natural, aunque el uso de pesticidas y la pérdida de hábitats pueden afectar localmente a sus colonias. En algunos territorios insulares donde ha sido introducida (como Nueva Zelanda), se ha convertido en una especie invasora que desequilibra los ecosistemas locales. En Europa, la llegada de la avispa asiática (Vespa velutina) como especie invasora está generando mayor preocupación por su impacto en las abejas melíferas y otros insectos nativos.
Las avispas tienen el cuerpo más liso y alargado, con la cintura muy marcada y coloración amarilla brillante con negro. Las abejas son más redondeadas, peludas y de colores más apagados. Las avispas pueden picar repetidas veces, mientras que la abeja melífera muere tras picar.
Retirar el aguijón si lo hubiera (las avispas raramente lo dejan), lavar la zona con agua y jabón, aplicar frío para reducir la hinchazón y tomar un antihistamínico si hay reacción alérgica leve. Si hay síntomas de anafilaxia (dificultad para respirar, hinchazón de garganta, mareos), llamar al 112 inmediatamente.
Sí. Son depredadoras de plagas agrícolas (orugas, moscas, pulgones) y polinizadoras de muchas plantas. Sin ellas, el equilibrio de muchos ecosistemas y cultivos se vería afectado negativamente.
Lo más seguro es contratar un servicio profesional de control de plagas. Si se intenta eliminar el nido uno mismo, debe hacerse de noche (cuando las avispas están inactivas), con ropa protectora, usando insecticida específico y a distancia. Nunca golpear ni quemar el nido.
En otoño, el nido entra en decadencia y ya no hay larvas que alimentar. Las obreras buscan azúcares para sí mismas y, al no tener la ‘tarea’ de cuidar la colonia, se vuelven más irritables e intrusas. Además, algunas feromonas de alarma se acumulan en el nido, haciéndolas más reactivas.
Vespa velutina es una especie invasora originaria de Asia que llegó a Europa accidentalmente en 2004. Es depredadora especializada en abejas melíferas, lo que supone una grave amenaza para la apicultura y la polinización. Se está extendiendo rápidamente por Europa, incluida España.
En pequeñas cantidades, sí. Algunas especies tropicales producen miel consumible, pero en las especies europeas la producción es mínima y no tiene valor comercial. Las avispas almacenan néctar para uso propio, pero no con la eficiencia de las abejas melíferas.
Las obreras viven entre 12 y 22 días en verano. La reina puede vivir hasta un año. Los machos mueren poco después del apareamiento. En otoño, toda la colonia perece excepto las nuevas reinas fecundadas, que sobreviven al invierno en letargo.
Fuentes
- Wikipedia – Vespula vulgaris
- UICN Red List
- National Geographic – Avispa
- MITECO – Vespa velutina en España