La paloma común o paloma bravía (Columba livia) es una de las aves más extendidas del planeta y, probablemente, la que más cerca vive del ser humano. Originaria de los acantilados rocosos de Europa, el norte de África y el suroeste de Asia, encontró en las ciudades un sustituto perfecto de sus riscos naturales: los edificios. De esta especie descienden todas las palomas domésticas y las incontables poblaciones cimarronas que pueblan plazas y tejados de casi todo el mundo. No debe confundirse con la desaparecida paloma migratoria americana (Ectopistes migratorius), una especie distinta y hoy extinta.

Características físicas
🔬 Ficha técnica
| Nombre científico | Columba livia |
| Categoría | aves |
| Peso | 238-380 g |
| Longitud | 29-37 cm (envergadura 62-72 cm) |
| Velocidad máx. | Hasta ~90 km/h en vuelo, con picos superiores con viento de cola |
| Esperanza de vida | 3-5 años en libertad; más de 15 años en cautividad |
| Hábitat | Acantilados rocosos y, sobre todo, entornos urbanos de todo el mundo |
| Dieta | Granívora; oportunista en la ciudad |
| Estado UICN | LCPreocupación menor |
La paloma bravía silvestre mide entre 29 y 37 cm de longitud, con una envergadura de 62 a 72 cm y un peso que ronda los 238-380 gramos. Su plumaje típico es gris azulado, con dos barras negras bien marcadas en las alas, la rabadilla clara y un característico brillo iridiscente verde y púrpura en los lados del cuello, producido por la microestructura de las plumas y no por pigmentos.
Los ojos suelen ser de un naranja rojizo intenso y el pico es oscuro con una cera blanca y carnosa en la base, muy visible. En las poblaciones urbanas la selección natural relajada ha dado lugar a una enorme variedad de plumajes: ejemplares negruzcos, canela, moteados o casi blancos conviven en una misma bandada, algo que rara vez ocurre en las poblaciones puramente salvajes de los acantilados.

Hábitat y distribución
En estado silvestre, Columba livia anida en cornisas de acantilados marinos, gargantas rocosas y cuevas del sur de Europa, la cuenca mediterránea, Oriente Próximo y Asia central. Su querencia por las repisas verticales explica su éxito urbano: fachadas, cornisas, puentes y campanarios reproducen a la perfección la arquitectura de un risco.
Gracias a la introducción humana y a la expansión de las ciudades, hoy está presente en los seis continentes habitados, desde el nivel del mar hasta zonas de montaña, y falta solo en los desiertos extremos y las regiones polares. Es una de las aves con distribución más cosmopolita del planeta, casi siempre asociada a la presencia humana.
Alimentación
La paloma bravía es fundamentalmente granívora: en el campo se alimenta de semillas, granos de cereal, brotes y ocasionalmente pequeños invertebrados. Recoge el alimento del suelo y lo almacena en el buche antes de digerirlo.
En el medio urbano su dieta se vuelve marcadamente oportunista. Aprovecha pan, restos de comida, migas y cualquier residuo humano, lo que le permite alcanzar densidades muy superiores a las de sus poblaciones silvestres. Como muchas aves granívoras, ingiere pequeñas piedrecitas (gastrolitos) que ayudan a triturar las semillas en la molleja, y necesita beber agua a diario: a diferencia de la mayoría de las aves, es capaz de succionar el agua sin levantar la cabeza, como si bebiera con una pajita.
Comportamiento y orientación
Es un ave gregaria que vive en bandadas y descansa en dormideros comunales. Vuela con potencia y rapidez, alternando aleteos vigorosos con planeos, y realiza un característico chasquido con las alas al despegar de forma brusca ante un peligro.
Su rasgo más asombroso es la capacidad de orientación y retorno al palomar. Liberada a cientos de kilómetros de casa, en un lugar desconocido, es capaz de regresar. Para ello combina varios sistemas: una brújula solar, la percepción del campo magnético terrestre (magnetorrecepción), pistas olfativas del paisaje e incluso, según algunos estudios, mapas basados en el sonido de baja frecuencia. Esta habilidad es la que el ser humano ha explotado durante milenios para el correo por paloma mensajera.
Reproducción y la leche de buche
Las palomas son monógamas y pueden criar prácticamente todo el año, con picos en primavera y verano. Construyen un nido rudimentario de ramitas en una repisa protegida y la hembra pone habitualmente dos huevos blancos, que ambos progenitores incuban durante unos 17-19 días.
Lo más notable llega tras la eclosión: los dos sexos producen en el revestimiento del buche una secreción rica en grasas y proteínas conocida como “leche de buche” o leche de paloma, con la que alimentan a los pichones (llamados squabs). Es un rasgo excepcional, compartido solo con unos pocos grupos de aves como los flamencos y algunos pingüinos. Gracias a esta dieta y a la abundancia de alimento urbano, una pareja puede sacar adelante varias nidadas al año.
Domesticación y relación con el ser humano
La paloma bravía fue una de las primeras aves domesticadas: existen indicios de su cría en Mesopotamia y Egipto hace más de 5.000 años. De ese proceso surgieron centenares de razas domésticas —buchonas, colipavas, mensajeras, de vuelo— cuya asombrosa diversidad fue clave para que Charles Darwin ilustrara la selección artificial en El origen de las especies.
Las palomas que hoy vemos en las ciudades son en gran parte descendientes cimarrones (“feral”) de aves domésticas escapadas, mezcladas con bravías silvestres. Su papel cultural es enorme: símbolo universal de la paz, protagonista de la colombofilia deportiva y auténticas heroínas de guerra como Cher Ami, la paloma mensajera que salvó a un batallón estadounidense en la Primera Guerra Mundial. Al mismo tiempo, sus grandes concentraciones urbanas plantean problemas de higiene y conservación del patrimonio.
Depredadores y amenazas
En la naturaleza y en la ciudad, la paloma es una presa habitual. Su principal depredador especializado es el halcón peregrino, que ha colonizado muchas ciudades precisamente atraído por la abundancia de palomas, además de azores, gavilanes y búhos. En el suelo, gatos, ratas y zorros urbanos capturan pichones y adultos descuidados.
Las poblaciones sufren también parásitos, enfermedades favorecidas por el hacinamiento y las medidas de control humanas (redes, pinchos, retirada de nidos). Aun así, su enorme capacidad reproductora y su adaptabilidad hacen que ninguna de estas amenazas ponga en riesgo a la especie en su conjunto.
Estado de conservación
La paloma común está catalogada como Preocupación Menor (LC) por la UICN. Es una de las aves más abundantes y extendidas del mundo, con poblaciones estables o en aumento gracias a su estrecha asociación con el ser humano y las ciudades. La forma silvestre y genéticamente “pura” de la paloma bravía, sin embargo, está retrocediendo en algunas regiones por la hibridación constante con las palomas cimarronas urbanas, lo que difumina el patrimonio genético original de la especie.Ver también: paloma migratoria, gorrión común y mirlo común. Forma parte de aves.
- Ambos sexos producen "leche de buche", una secreción rica en grasas y proteínas con la que alimentan a los pichones; un rasgo que comparten con muy pocas aves, como los flamencos.
- Fue domesticada hace más de 5.000 años, y la diversidad de sus razas ayudó a Charles Darwin a formular sus ideas sobre la selección artificial.
- Puede regresar a su palomar desde cientos de kilómetros de distancia usando el sol, el campo magnético terrestre y pistas olfativas.
- A diferencia de casi todas las aves, bebe succionando el agua directamente, sin necesidad de echar la cabeza hacia atrás para tragar.
- La paloma mensajera Cher Ami salvó a casi 200 soldados estadounidenses en la Primera Guerra Mundial entregando un mensaje pese a resultar gravemente herida.
Preguntas frecuentes sobre paloma común
¿La paloma común es la misma que la paloma migratoria extinta?
No. La paloma común o bravía (Columba livia) es una especie viva y abundantísima de origen euroasiático y africano. La paloma migratoria (Ectopistes migratorius) era una especie americana distinta, que llegó a ser abundantísima pero se extinguió por completo en 1914.
¿Por qué hay tantas palomas en las ciudades?
Las ciudades imitan sus acantilados naturales: los edificios ofrecen cornisas donde anidar y refugiarse. Además, el alimento humano abundante y la escasez de depredadores les permiten reproducirse casi todo el año y alcanzar densidades muy altas.
¿Qué comen las palomas urbanas?
En origen son granívoras y comen semillas y granos de cereal. En la ciudad se vuelven oportunistas y aprovechan pan, restos de comida y cualquier residuo humano, lo que explica su gran éxito en el medio urbano.
¿Cuánto vive una paloma?
En libertad, con depredadores y enfermedades, suele vivir de 3 a 5 años. En cautividad o bien cuidada puede superar los 15 años, y se han registrado ejemplares longevos aún mayores.
¿Cómo encuentran las palomas mensajeras el camino a casa?
Combinan varios sistemas de orientación: una brújula solar, la detección del campo magnético terrestre, el olfato y referencias del paisaje. Gracias a ello pueden volver al palomar desde lugares que nunca han visto.
Fuentes
- BirdLife International. (2021). Columba livia (Rock Dove) — IUCN Red List. Ficha oficial de la especie en la Lista Roja de la UICN, con evaluación, distribución y tendencia poblacional..
- del Hoyo, J.; Elliott, A.; Sargatal, J.. (1997). Handbook of the Birds of the World, Vol. 4: Sandgrouse to Cuckoos. Obra de referencia ornitológica con la monografía detallada de los Columbidae, incluida Columba livia..
- Blechman, Andrew D.. (2006). Pigeons: The Fascinating Saga of the World's Most Revered and Reviled Bird. Ensayo divulgativo sobre la historia de la domesticación, la colombofilia y la relación cultural entre humanos y palomas..