Foca arpa: el pinnípedo migratorio del Ártico con crías «whitecoat»

Pagophilus groenlandicus

La foca arpa (Pagophilus groenlandicus) es uno de los pinnípedos más abundantes y migratorios del Ártico: existen unos 7,5 millones de ejemplares distribuidos en tres grandes poblaciones del Atlántico Norte —Terranova, Mar Blanco y Mar de Groenlandia—. Debe su nombre común al patrón en forma de arpa o herradura negra que dibujan las manchas oscuras del lomo del adulto, claramente visible cuando la foca está mojada. Sus crías recién nacidas, los famosos «whitecoats» totalmente blancos, son uno de los iconos de la conservación marina y fueron durante décadas el centro de la mayor controversia internacional sobre caza comercial de mamíferos marinos.

Foca arpa adulta Pagophilus groenlandicus en banquisa de hielo de Groenlandia
Foca arpa (Pagophilus groenlandicus) adulta en banquisa de hielo del Mar de Groenlandia.

Características de la foca arpa

La foca arpa es un pinnípedo de tamaño medio: los adultos miden entre 1,7 y 2,1 metros de longitud y pesan entre 130 y 150 kilogramos, con escaso dimorfismo sexual (los machos son ligeramente mayores). Su rasgo más distintivo es el patrón de coloración del adulto: cuerpo plateado o blanco grisáceo, cara negra y dos amplias bandas oscuras que se cruzan en el lomo formando una figura que recuerda al arpa medieval o a una herradura, y que dan nombre a la especie en muchos idiomas (harp seal en inglés, phoque du Groenland en francés).

Su cuerpo es hidrodinámico, con una capa de grasa subcutánea de hasta 5 cm de grosor que la aísla térmicamente y le sirve de reserva energética durante las migraciones y la cría. Los ojos son grandes y oscuros, adaptados a la baja luminosidad bajo el hielo. Posee vibrisas (bigotes) muy sensibles para detectar presas. La longevidad en estado salvaje es excepcional: pueden vivir hasta 35 años, con récords documentados de 43 años en hembras del Atlántico noroccidental.

Hábitat y distribución de la foca arpa

La foca arpa habita exclusivamente las aguas frías y heladas del Atlántico Norte y el Océano Ártico. Sus tres grandes poblaciones reproductoras son: la del noroeste del Atlántico (Golfo de San Lorenzo, costa de Terranova y Labrador), con unos 4-5 millones de ejemplares; la del Mar de Groenlandia, entre Jan Mayen y Spitsbergen, con 1-2 millones; y la del Mar Blanco, en el norte de Rusia, con 1-2 millones más. Pasa toda su vida sobre la banquisa estacional: el hielo flotante de cierto grosor donde nace, descansa, muda y se reproduce.

Es una especie altamente migratoria: cada año puede recorrer más de 4.000 kilómetros siguiendo el desplazamiento estacional de la banquisa. Tras la temporada de cría en febrero-marzo, las poblaciones migran hacia el norte hasta zonas de alimentación en aguas árticas, regresando en otoño hacia el sur. La contracción de la banquisa por el cambio climático es una amenaza creciente: el hielo se forma cada año más tarde y se rompe antes, reduciendo el período disponible para la crianza y aumentando la mortalidad de los whitecoats que caen al agua antes de saber nadar bien.

Alimentación y comportamiento de la foca arpa

La foca arpa es carnívora oportunista y se alimenta principalmente de peces pelágicos —capelán, arenque, bacalao polar, eperlano— y de invertebrados marinos como kril, anfípodos, calamares y cangrejos. Un adulto consume diariamente entre 3 y 5 kilos de alimento. Es un buceador excepcional: puede sumergirse a más de 300 metros de profundidad y mantener la apnea durante 15 minutos, aprovechando la red de capilares y la mioglobina muscular que actúan como reserva de oxígeno.

A diferencia de la foca monje del Mediterráneo, las focas arpa son extremadamente gregarias: durante la temporada de cría se concentran en colonias de hasta medio millón de ejemplares sobre la banquisa. Estas agrupaciones, llamadas whelping patches, son visibles desde satélite y constituyen uno de los espectáculos naturales más impresionantes del Ártico. Fuera de la cría se desplazan en grupos más pequeños siguiendo los bancos de peces.

Reproducción y crías «whitecoat»

La reproducción de la foca arpa es uno de los acontecimientos biológicos más sincronizados del Atlántico Norte. A finales de febrero o principios de marzo, las hembras gestantes se reúnen sobre la banquisa y paren simultáneamente miles de crías en cuestión de pocos días. Cada cría nace con unos 11 kg de peso y un denso pelaje blanco que la camufla perfectamente sobre el hielo. La lactancia es extraordinariamente breve: dura solo entre 10 y 14 días, durante los cuales la madre permanece junto a la cría sin alimentarse, perdiendo casi un tercio de su peso.

Tras el destete, la madre abandona a la cría y se aparea con un macho —el apareamiento ocurre en el agua— iniciando el ciclo del año siguiente con diapausa embrionaria. La cría queda sola sobre el hielo durante 4-6 semanas viviendo de sus reservas de grasa, sin saber aún nadar ni cazar. Esta fase es la más peligrosa: muchas crías mueren por desprendimientos prematuros de la banquisa, ataques de osos polares, gaviotas o por hambre. Tras la primera muda comienzan a llamarse «beaters» (golpeadores) por la torpe forma en que aprenden a nadar.

Caza comercial y conservación de la foca arpa

La foca arpa fue el pinnípedo más cazado de la historia: entre los siglos XIX y XX se mataron millones de crías cada año por su pelaje blanco, considerado un producto de lujo en la industria peletera. La caza masiva de crías «whitecoat» en las banquisas canadienses y noruegas generó una de las mayores campañas internacionales de conservación de los años 70 y 80, liderada por Greenpeace e IFAW. La presión llevó a la prohibición de comercio de pieles de cría en la UE en 1983 y a la prohibición total de comercio de productos derivados en 2009.

Hoy la UICN clasifica a la foca arpa como Preocupación Menor (LC) gracias a la recuperación de sus poblaciones: el censo actual supera los 7,5 millones de ejemplares, frente a los 1,5 millones estimados en 1971. Sin embargo persisten amenazas: caza regulada en Canadá (cuotas anuales que pueden superar las 400.000 capturas, ahora muy reducidas), caza de subsistencia inuit en Groenlandia y Nunavut, captura accidental en redes de pesca, contaminación marina y, sobre todo, el cambio climático que reduce la banquisa estacional necesaria para la cría.

💡 Curiosidades
  • 🐾Las focas arpa pueden recorrer más de 4.000 km al año en sus migraciones, siguiendo el desplazamiento estacional de la banquisa. Es uno de los pinnípedos más migratorios del mundo.
  • 🐾La leche de la foca arpa contiene más del 60% de grasa, una de las más densas del reino animal. Una cría triplica su peso (de 11 a 35 kg) en los 12 días que dura la lactancia.
  • 🐾Las colonias de cría sobre la banquisa, llamadas whelping patches, pueden albergar hasta medio millón de focas simultáneamente y son visibles desde satélites en órbita baja.
  • 🐾El movimiento "Salvad a las focas" de los años 70-80, liderado por Greenpeace e IFAW frente a la caza canadiense, marcó el inicio del activismo moderno por mamíferos marinos y forzó la prohibición europea de pieles de cría en 1983.
  • 🐾A pesar de la caza histórica intensiva, las focas arpa han multiplicado su población por cinco desde 1971: pasaron de 1,5 millones a más de 7,5 millones, una de las recuperaciones más exitosas de un mamífero marino en el siglo XX.

Preguntas frecuentes sobre la foca arpa