La gallina (Gallus gallus domesticus) es el ave doméstica más abundante del planeta y, con diferencia, el animal de granja más numeroso: se calcula que en cualquier momento hay más de 25.000 millones de ejemplares vivos, más de tres por cada ser humano. Descendiente del gallo bankiva del sudeste asiático, lleva miles de años acompañando a la humanidad como fuente de huevos, carne, plumas y compañía. Tras su apariencia cotidiana se esconde un ave sorprendentemente compleja: reconoce decenas de individuos, dispone de un rico repertorio de llamadas y ha sido moldeada por la selección humana en cientos de razas de aspecto y aptitudes muy distintos.

Características físicas
🔬 Ficha técnica
| Nombre científico | Gallus gallus domesticus |
| Categoría | Gallináceas |
| Peso | 1,5-3 kg (razas gigantes hasta 5-6 kg; enanas 0,5 kg) |
| Longitud | 40-50 cm de largo; 30-45 cm de alto |
| Velocidad máx. | Hasta 14 km/h en carrera corta |
| Esperanza de vida | 5-10 años (hasta 15-20 en casos excepcionales) |
| Hábitat | Doméstico, distribución mundial |
| Dieta | Omnívora (granos, semillas, insectos, lombrices, brotes) |
| Estado UICN | Doméstico |
La gallina es un ave de tamaño mediano, de cuerpo redondeado y patas fuertes adaptadas a escarbar el suelo. Los individuos domésticos pesan de forma habitual entre 1,5 y 3 kg, aunque las razas gigantes superan los 5 kg y las enanas apenas alcanzan medio kilo. Machos y hembras presentan un marcado dimorfismo sexual: el gallo luce cresta y barbillas más grandes, plumaje más vistoso, largas plumas caudales llamadas hoces y espolones en las patas, mientras la gallina es más discreta.
Sobre la cabeza destaca la cresta carnosa, cuya forma (simple, en roseta, en guisante) es un carácter de raza. Como todas las aves, carecen de dientes y trituran el alimento en la molleja con ayuda de pequeñas piedras que ingieren. Su visión es excelente y en color, con capacidad de percibir el ultravioleta, pero su olfato es limitado. Vuelan mal y solo a ráfagas cortas, aunque son capaces de encaramarse a árboles y perchas para dormir a salvo de depredadores.

Historia de la domesticación
El ancestro directo de la gallina es el gallo bankiva o gallo rojo de la jungla (Gallus gallus), un ave silvestre del sur y sudeste asiático, con aportes genéticos del gallo gris (Gallus sonneratii), que explica el color amarillo de la piel y las patas de muchas razas modernas. Las evidencias arqueológicas más sólidas sitúan la domesticación en torno al 1500-1000 a.C. en el sudeste asiático, ligada al cultivo del arroz, que atraía a estas aves.
Desde allí la gallina se expandió por Asia, llegó a Oriente Próximo y al Mediterráneo, y los romanos ya la criaban de forma intensiva con conocimientos avanzados de avicultura. Durante siglos su papel fue tanto alimentario como ritual y deportivo (peleas de gallos). La avicultura industrial no despegó hasta el siglo XX, con la selección de estirpes especializadas y el desarrollo de la incubación artificial, que la convirtieron en la principal fuente mundial de proteína animal.
Razas y variedades
La FAO reconoce más de 1.600 razas y estirpes de gallina en todo el mundo, fruto de siglos de selección. Suelen agruparse según su aptitud:
- Ponedoras: ligeras y precoces, como la Leghorn (Livorno), capaz de superar los 300 huevos al año, base de las estirpes comerciales de huevo.
- De carne (broiler): híbridos de rápido crecimiento como el Cornish cruzado con Plymouth Rock, que alcanzan el peso de sacrificio en apenas cinco o seis semanas.
- De doble aptitud: razas rústicas como la Rhode Island Red, Sussex o la española Castellana Negra, buenas ponedoras y de carne aceptable.
- Ornamentales y de exhibición: la sedosa Silkie de plumaje plumoso, la diminuta Serama o la espectacular Ayam Cemani, negra por completo por hiperpigmentación.
En España destacan razas autóctonas como la Castellana Negra, la Andaluza Azul, la Utrerana, la Menorca o la Penedesenca, muchas de ellas en programas de conservación.
Comportamiento y reproducción
La gallina es un animal social que vive en grupos con una jerarquía de dominancia muy definida, el célebre «orden del picoteo» descrito por primera vez por el noruego Thorleif Schjelderup-Ebbe en 1921. Cada individuo conoce su lugar en la escala y reconoce a sus compañeras de bandada. Se comunican con más de una veintena de vocalizaciones distintas, algunas específicas para avisar de depredadores aéreos o terrestres.
Las hembras ponen huevos sin necesidad de macho, pero solo son fértiles tras el apareamiento. La incubación dura unos 21 días. Cuando una gallina se pone «clueca», incuba los huevos y cuida de los pollos, aunque la selección para la puesta ha reducido este instinto en muchas estirpes comerciales. Los pollitos son nidífugos: nacen cubiertos de plumón, con los ojos abiertos y capaces de caminar y alimentarse casi de inmediato.
Alimentación
La gallina es omnívora y oportunista. En libertad dedica buena parte del día a escarbar el suelo en busca de semillas, brotes, lombrices, insectos, caracoles e incluso pequeños vertebrados. Esta dieta variada la convierte en un eficaz controlador de plagas en huertos y corrales.
En avicultura se alimenta con piensos equilibrados a base de cereales (maíz, trigo, soja) complementados con calcio, esencial para formar la cáscara del huevo, que es carbonato cálcico casi puro. Necesitan acceso a grit o pequeñas piedrecitas para moler el alimento en la molleja, ya que carecen de dientes.
Relación con el ser humano
Pocos animales han tenido un impacto tan grande en la vida humana. La gallina es la principal fuente mundial de huevo y de carne de ave: cada año se producen más de 1.300 millones de toneladas de huevos y se sacrifican en torno a 70.000 millones de pollos, lo que la convierte en el vertebrado más numeroso criado por el hombre. Su huella biológica es tan grande que algunos científicos han propuesto los huesos de pollo de broiler como un marcador fósil característico del Antropoceno.
Más allá de lo alimentario, la gallina y el gallo tienen una honda presencia cultural: el gallo es símbolo del amanecer, emblema nacional de Francia, figura del zodiaco chino y protagonista de innumerables refranes, fábulas y veletas. Las peleas de gallos, hoy prohibidas en gran parte del mundo por crueldad, fueron durante siglos un espectáculo extendido. En las últimas décadas ha crecido además su papel como animal de compañía en gallineros urbanos y como sujeto de estudio en cognición animal, donde ha demostrado capacidades como la permanencia del objeto o la anticipación.
Estado de conservación
Como especie doméstica, la gallina no está amenazada; al contrario, es uno de los animales más abundantes de la Tierra. El problema de conservación afecta a las razas locales tradicionales: la homogeneización de la avicultura industrial en torno a unas pocas estirpes híbridas de alto rendimiento ha arrinconado a cientos de razas autóctonas. Según los datos del sistema DAD-IS de la FAO, una proporción considerable de las razas avícolas del mundo se encuentra en categoría de riesgo o ya se ha extinguido, lo que supone una pérdida de diversidad genética valiosa para la adaptación futura.
Por eso existen numerosos programas de conservación de razas rústicas, tanto en España (Castellana Negra, Utrerana, Menorca, Penedesenca, entre otras) como a nivel internacional. Su ancestro silvestre, el gallo bankiva (Gallus gallus), está catalogado por la UICN como de Preocupación Menor (LC), aunque se enfrenta a la introgresión genética por cruce con gallinas domésticas asilvestradas, que amenaza la pureza de las poblaciones salvajes.
Ver también: gallo bankiva, pavo salvaje y pato doméstico. Forma parte de Gallináceas.
- Hay más gallinas vivas que cualquier otra ave del planeta: más de 25.000 millones de ejemplares en un momento dado, más que todas las demás especies de aves silvestres juntas.
- Una gallina ponedora comercial puede poner más de 300 huevos al año, mientras que su ancestro silvestre, el gallo bankiva, apenas produce entre 10 y 15 huevos anuales en una o dos puestas.
- El color de la cáscara del huevo depende de la raza y suele correlacionarse con el color del lóbulo de la oreja: las gallinas de lóbulo blanco ponen huevos blancos y las de lóbulo rojo, huevos morenos.
- Las gallinas practican un "orden del picoteo", una jerarquía social descrita científicamente en 1921 en la que cada ave conoce su rango y a quién puede o no picotear.
- La raza Ayam Cemani de Indonesia presenta fibromelanosis: una mutación que vuelve negros no solo las plumas, sino también la piel, la carne, los huesos y los órganos internos.
Preguntas frecuentes sobre gallina
¿Ponen huevos las gallinas sin gallo?
Sí. Las gallinas ovulan y ponen huevos de forma cíclica independientemente de la presencia de un macho, igual que las mujeres menstrúan sin necesidad de fecundación. Esos huevos son perfectamente comestibles, pero al no estar fecundados nunca darán lugar a pollitos. El gallo solo es necesario si se quieren huevos fértiles para incubar.
¿Cuánto vive una gallina?
En condiciones domésticas y con buenos cuidados, una gallina suele vivir entre 5 y 10 años, y algunos ejemplares superan los 15. En la avicultura industrial, sin embargo, las ponedoras se renuevan a los 1-2 años y los pollos de carne se sacrifican con apenas 5 o 6 semanas de vida.
¿Cuál es el origen de la gallina doméstica?
La gallina desciende principalmente del gallo bankiva o gallo rojo de la jungla (Gallus gallus), un ave silvestre del sudeste asiático, con aportes del gallo gris (Gallus sonneratii). Su domesticación se sitúa hacia el 1500-1000 a.C. en el sudeste asiático, vinculada al cultivo del arroz.
¿Por qué unos huevos son blancos y otros morenos?
El color de la cáscara depende únicamente de la raza de la gallina, no de su alimentación ni de su calidad nutricional. Como regla general, las gallinas con lóbulos auriculares blancos ponen huevos blancos y las de lóbulos rojos, huevos de tonos marrones. Por dentro, el huevo es idéntico.
¿De verdad las gallinas son inteligentes?
Más de lo que su fama sugiere. Los estudios de cognición han demostrado que reconocen individualmente a decenas de congéneres y a personas, distinguen cantidades, muestran cierta permanencia del objeto y son capaces de aprender por observación. Su comunicación incluye una veintena de llamadas con significados distintos.
Fuentes
- FAO. (2015). The Second Report on the State of the World's Animal Genetic Resources for Food and Agriculture. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Roma; base de datos DAD-IS sobre razas y su estado de riesgo.
- Smith, P. y Daniel, C.. (2000). The Chicken Book. University of Georgia Press; historia natural, cultural y económica de la gallina doméstica.
- Peters, J. et al.. (2022). The biocultural origins and dispersal of domestic chickens. Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), vol. 119; datación de la domesticación en el sudeste asiático.