El rodaballo (Scophthalmus maximus) es uno de los peces planos más singulares y valorados del Atlántico nororiental. De cuerpo casi circular, aplanado y con ambos ojos en el lado izquierdo, vive semienterrado en los fondos arenosos y fangosos de la plataforma continental, donde su camuflaje lo convierte en un cazador prácticamente invisible. Su carne firme y sabrosa lo ha situado entre los pescados más cotizados de Europa, hasta el punto de que hoy buena parte del que llega al mercado procede de la acuicultura gallega. En estas líneas repasamos su biología, su comportamiento y por qué es una especie clave tanto en los ecosistemas costeros como en la cocina.
🔬 Ficha técnica
| Nombre científico | Scophthalmus maximus |
| Categoría | Peces marinos |
| Peso | Hasta unos 25 kg |
| Longitud | Hasta cerca de 1 m (habitual 40-60 cm) |
| Velocidad máx. | Nadador lento; cazador al acecho con ráfagas cortas |
| Esperanza de vida | Hasta unos 25 años |
| Hábitat | Fondos arenosos, fangosos y de grava de la plataforma continental, entre 20 y 70 m |
| Dieta | Carnívora (peces, crustáceos y moluscos) |
| Estado UICN | LCPreocupación menor |

Un pez plano casi redondo
El rodaballo pertenece al orden de los pleuronectiformes, los peces planos, pero su silueta lo distingue de inmediato: mientras el lenguado o la platija son alargados, el rodaballo tiene un cuerpo casi circular o romboidal, tan ancho como largo. Puede alcanzar cerca de 1 metro de longitud y hasta unos 25 kilogramos, aunque los ejemplares habituales rondan los 40-60 cm.
Como todos los peces planos, es asimétrico: durante su desarrollo un ojo migra al otro lado de la cabeza. En el rodaballo ambos ojos quedan en el lado izquierdo (es una especie sinistra), que además es la cara pigmentada y orientada hacia arriba; la cara inferior, ciega, es de color blanquecino. A diferencia de otros peces planos, carece de escamas: su piel está salpicada de tubérculos óseos repartidos por la cara ocular, unas protuberancias duras que le dan una textura rugosa característica.

Hábitat y distribución en Europa
El rodaballo es una especie bentónica que habita fondos blandos de arena, grava o fango de la plataforma continental, normalmente entre los 20 y 70 metros de profundidad, aunque puede encontrarse desde aguas someras hasta cerca de los 100 metros. Prefiere aguas templadas y frías, y tolera bien la baja salinidad, por lo que penetra en estuarios y lagunas costeras.
Su distribución abarca el Atlántico nororiental, desde las costas de Noruega y el mar Báltico hasta el norte de África, incluyendo el mar Mediterráneo y el mar Negro. En la península ibérica está presente en todo el Cantábrico y la fachada atlántica gallega, donde tiene gran importancia pesquera y acuícola, así como en el litoral mediterráneo. Las costas gallegas, con su plataforma amplia y sus aguas frías ricas en nutrientes, son un entorno especialmente favorable para la especie.
Un depredador al acecho
El rodaballo es un carnívoro estricto y un cazador de emboscada. En lugar de perseguir a sus presas, se entierra parcialmente en el sedimento, dejando solo los ojos al descubierto, y espera inmóvil a que un animal se acerque para lanzarse sobre él con un movimiento fulgurante.
Su dieta cambia con la edad. Los juveniles se alimentan sobre todo de pequeños crustáceos e invertebrados del fondo, mientras que los adultos son marcadamente ictiófagos: consumen peces como arenques, espadines, lanzones y otros peces planos pequeños, además de crustáceos y moluscos. Su gran boca y su dentición fina pero eficaz le permiten capturar presas de tamaño considerable en relación con su cuerpo.
Camuflaje y comportamiento
La gran baza defensiva y ofensiva del rodaballo es su capacidad de camuflaje. Puede modificar el tono y el patrón de manchas de su cara superior para imitar el color y la textura del fondo sobre el que reposa, gracias a células pigmentarias (cromatóforos) que controla su sistema nervioso. Esta mimetización, unida a la costumbre de cubrirse de arena, lo hace casi indetectable tanto para sus presas como para sus depredadores.
Es un animal solitario y sedentario, poco dado a los grandes desplazamientos, aunque realiza migraciones estacionales de escasa distancia entre las zonas de alimentación y las de puesta. Como buen pez plano, es un nadador lento que se desplaza ondulando el cuerpo pegado al fondo, reservando sus arranques de velocidad para el momento del ataque.
Reproducción y metamorfosis
La reproducción tiene lugar en primavera y verano, cuando las aguas se templan. Las hembras, más grandes que los machos, son extraordinariamente fecundas: pueden liberar varios millones de huevos en una sola temporada. Los huevos son pelágicos y flotan a la deriva mientras se desarrollan.
Al eclosionar, las larvas son simétricas y nadan verticalmente, como cualquier pez normal, con un ojo a cada lado del cuerpo. Con el crecimiento se produce una espectacular metamorfosis: el ojo del lado derecho migra hacia el izquierdo, el cuerpo se aplana y el joven rodaballo se inclina y desciende al fondo para adoptar su vida bentónica definitiva. Esta transformación es una de las más llamativas del mundo de los peces y explica por qué el rodaballo pasó de nadar en la columna de agua a vivir tumbado sobre el sedimento.
El rodaballo de acuicultura y en la gastronomía
Pocos peces han tenido tanto éxito en la acuicultura marina europea. Desde los años ochenta, el cultivo del rodaballo se ha desarrollado con fuerza en Galicia, que concentra la mayor producción del continente en instalaciones costeras que bombean agua de mar. Este cultivo permite abastecer el mercado de forma constante y aliviar la presión sobre las poblaciones silvestres.
Su prestigio gastronómico es antiguo: su carne blanca, firme, magra y de sabor delicado lo ha convertido en un pescado de alta cocina, apreciado al horno, a la parrilla o a la espalda. La distinción comercial entre el rodaballo salvaje y el de crianza suele reflejarse en el precio, pero ambos comparten las cualidades culinarias que han hecho célebre a la especie en toda Europa.
Estado de conservación
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica al rodaballo como especie de Preocupación Menor (LC), al tratarse de un pez ampliamente distribuido y sin riesgo global de extinción. No obstante, es una especie sometida a una intensa presión pesquera y algunas poblaciones locales, como las del mar Negro, han sufrido descensos notables por la sobrepesca, lo que ha motivado la aplicación de cuotas, tallas mínimas de captura y vedas durante la época de puesta. El desarrollo de la acuicultura, especialmente en Galicia, ha contribuido a reducir la dependencia de las capturas silvestres y a estabilizar el abastecimiento del mercado.Ver también: lenguado, merluza y lubina. Forma parte de Peces marinos.
- Nace como un pez simétrico que nada en vertical y solo tras la metamorfosis su ojo derecho migra al lado izquierdo y se tumba sobre el fondo.
- No tiene escamas: su cara superior está cubierta de tubérculos óseos que le dan un tacto rugoso y áspero, exclusivo entre los peces planos comunes.
- Puede cambiar el color y el patrón de su piel en cuestión de minutos para camuflarse con el fondo sobre el que reposa.
- Galicia es el mayor productor de rodaballo de acuicultura de Europa, con instalaciones que cultivan la especie en tanques alimentados con agua de mar.
- Una hembra grande puede liberar varios millones de huevos pelágicos en una sola temporada reproductiva.
Nace simétrico, con un ojo a cada lado, pero durante su desarrollo sufre una metamorfosis en la que el ojo del lado derecho migra hacia el izquierdo. Así queda con ambos ojos en la cara superior, orientada hacia arriba cuando el pez descansa sobre el fondo.
Ambos son la misma especie, Scophthalmus maximus. El salvaje se captura en el mar y el de crianza se cultiva en tanques de acuicultura, sobre todo en Galicia. El salvaje suele ser más caro, pero los dos comparten la carne blanca y firme característica de la especie.
Es un carnívoro que caza al acecho enterrado en la arena. Los juveniles comen crustáceos e invertebrados pequeños, y los adultos se alimentan sobre todo de peces como espadines, lanzones y arenques, además de moluscos y crustáceos.
El rodaballo tiene un cuerpo casi circular, sin escamas y con tubérculos óseos, y los ojos en el lado izquierdo. El lenguado es alargado y ovalado, y el gallo, aunque también plano, es más estrecho y de piel escamosa. El rodaballo es, además, el más grande de los tres.
No. La UICN lo clasifica como de Preocupación Menor (LC). Aun así, sufre presión pesquera y algunas poblaciones locales han disminuido por la sobrepesca, por lo que se regula con cuotas, tallas mínimas y vedas.
Fuentes
- FishBase (Froese, R. y Pauly, D., eds.). (2024). Scophthalmus maximus (Linnaeus, 1758), Turbot. Ficha de referencia con datos de morfología, distribución, hábitat, tallas y biología de la especie..
- IUCN Red List of Threatened Species. (2014). Scophthalmus maximus (Turbot). Evaluación oficial del estado de conservación de la especie, clasificada como Preocupación Menor (LC)..
- FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). (2023). Cultured Aquatic Species Information Programme: Scophthalmus maximus. Documento técnico sobre el cultivo del rodaballo, su producción en Europa y el papel destacado de Galicia..