Pato doméstico: el ave acuática de granja y sus razas

Anas platyrhynchos domesticus

El pato doméstico (Anas platyrhynchos domesticus) es una de las aves de corral más extendidas del planeta, criada durante milenios por su carne, sus huevos, su plumón y, cada vez más, como animal de compañía y de estanque ornamental. Descendiente casi por completo del ánade real o azulón salvaje —salvo las razas de pato de Berbería, que provienen de otra especie—, ha dado lugar a decenas de razas de tamaños, colores y aptitudes muy distintos. Detrás del familiar «cua-cua» se esconde un ave sorprendentemente inteligente, social y con una historia de convivencia con el ser humano que se remonta a la China de hace más de dos mil años.

Pato doméstico (Anas platyrhynchos domesticus)
Pato doméstico (Anas platyrhynchos domesticus). Foto: King of Hearts / CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons

Características físicas del pato doméstico

🔬 Ficha técnica

Nombre científicoAnas platyrhynchos domesticus
CategoríaAves acuáticas
Peso1,5-4 kg (según raza)
Longitud50-65 cm
Velocidad máx.Hasta 30 km/h en vuelo (razas ligeras)
Esperanza de vida8-12 años (hasta 15 como mascota)
HábitatDoméstico, distribución mundial
DietaOmnívora (granos, hierbas, insectos, moluscos, lombrices)
Estado UICNDoméstico

El pato doméstico conserva el cuerpo compacto, el pico ancho y aplanado y las patas palmeadas de su ancestro salvaje, pero la selección humana ha modificado profundamente su porte. La mayoría de razas han perdido la capacidad de volar largas distancias por el aumento de peso corporal y muchas presentan una postura más erguida que el azulón silvestre. El pico, provisto de laminillas córneas en los bordes, funciona como un filtro que le permite separar el alimento del agua y el barro.

Una particularidad anatómica notable es su plumaje impermeable: la glándula uropigial, situada en la base de la cola, segrega un aceite que el pato distribuye con el pico durante el acicalado, manteniendo las plumas secas incluso tras horas en el agua. Bajo las plumas de contorno, una densa capa de plumón atrapa aire y actúa como aislante térmico, el mismo plumón que después se aprovecha para rellenar edredones y anoraks.

Pato doméstico (Anas platyrhynchos domesticus)
Pato doméstico (Anas platyrhynchos domesticus). Foto: lwolfartist / CC BY 2.0 vía Wikimedia Commons

Principales razas y variedades

La FAO reconoce más de un centenar de razas de pato en todo el mundo. Entre las más difundidas destacan:

  • Pekín: de plumaje blanco y porte erguido, es la raza cárnica por excelencia; la inmensa mayoría del pato consumido en el mundo procede de líneas comerciales derivadas de ella.
  • Corredor indio: inconfundible por su postura vertical de «botella de vino», es una ponedora extraordinaria y una eficaz cazadora de babosas en la huerta.
  • Khaki Campbell: seleccionada en Inglaterra como campeona de puesta, capaz de superar los 300 huevos anuales.
  • Rouen y Aylesbury: razas cárnicas europeas tradicionales, la primera con el patrón de color del azulón pero mucho mayor.
  • Berbería o Muscovy (Cairina moschata): técnicamente de otra especie, se cría junto a los patos comunes; su cruce con la pata Pekín produce el pato mulard, estéril, usado para carne y para la producción de foie gras.

Domesticación e historia

La domesticación del pato es relativamente tardía comparada con la del pollo o la oca. Las evidencias más sólidas sitúan su origen en el este de Asia, especialmente en China, donde ya se criaba de forma sistemática hace más de dos mil años, durante el periodo de la dinastía Han. El célebre pato lacado de Pekín se documenta como plato imperial desde la época medieval china.

En Europa, el ánade real fue domesticado de forma independiente y su cría se popularizó a lo largo de la Edad Media y el Renacimiento. El gran salto productivo llegó en el siglo XIX, cuando la raza Pekín se exportó desde China a Estados Unidos y Europa (hacia 1873), convirtiéndose en la base de la industria mundial del pato de carne. La domesticación del pato de Berbería, en cambio, se produjo en América tropical antes de la llegada de los europeos.

Alimentación y comportamiento

El pato es un ave omnívora y oportunista. En libertad y en corral consume semillas, hierbas, granos, insectos, lombrices, babosas, caracoles, pequeños crustáceos y anfibios. Su técnica de alimentación más característica es el «filtrado»: remueve el fango con el pico y expulsa el agua reteniendo las partículas comestibles gracias a las laminillas. Muchos criadores aprovechan a los patos, y en especial al corredor indio, como controladores biológicos de plagas en huertos y arrozales.

Socialmente son animales gregarios que viven mejor en grupo y muestran una notable inteligencia. Los patitos exhiben impronta filial: en las primeras horas de vida siguen y reconocen como madre al primer objeto en movimiento que ven, fenómeno que estudió el etólogo Konrad Lorenz. Los patos también comunican mediante un amplio repertorio de graznidos y llegan a reconocer a las personas que los cuidan.

Reproducción y cría

Las patas domésticas ponen huevos de mayor tamaño que los de gallina, con la cáscara a menudo blanquecina, verdosa o azulada según la raza. Las razas ponedoras como la Khaki Campbell pueden mantener una puesta casi diaria durante buena parte del año, mientras que las cárnicas ponen menos. La incubación natural dura alrededor de 28 días en el pato común y unos 35 en el de Berbería.

Muchas líneas comerciales han perdido el instinto de incubar (cluecas poco fiables), por lo que en la cría industrial los huevos se incuban artificialmente. El plumón de los patitos, amarillo o pardo, se sustituye por el plumaje juvenil a las pocas semanas, y los patos alcanzan el tamaño adulto y la madurez sexual hacia los cinco o seis meses.

Relación con el ser humano y usos

Pocas aves resultan tan versátiles para el ser humano. Del pato se aprovecha la carne (magret, confit, el pato laqueado de Pekín), los huevos —muy apreciados en la cocina asiática, como el balut filipino o los huevos milenarios chinos—, el hígado graso para el foie gras y el plumón como aislante textil de altísima calidad. También cumple funciones agrícolas: en el sistema tradicional del «aigamo» japonés, se sueltan patos en los arrozales para que devoren insectos y malas hierbas fertilizando el campo al mismo tiempo.

Culturalmente, el pato es omnipresente: el patito de goma es un icono del baño infantil desde el siglo XX, y personajes como el Pato Donald o el patito feo de Andersen forman parte del imaginario colectivo. Además, cada vez más personas mantienen patos como mascotas de jardín por su carácter dócil y sociable. China concentra la mayor parte de la cabaña mundial, que ronda los 1.100 millones de patos.

Estado de conservación

Como animal doméstico, el pato común no figura en las categorías de amenaza de la UICN: su ancestro silvestre, el ánade real (Anas platyrhynchos), está catalogado como de Preocupación Menor (LC) y es abundante en todo el hemisferio norte. La preocupación conservacionista se centra, en cambio, en la diversidad de las razas domésticas. La base de datos DAD-IS de la FAO advierte de que numerosas razas tradicionales de pato —muchas de ellas locales y de baja producción— están en riesgo de desaparición, desplazadas por unas pocas líneas comerciales altamente productivas derivadas del Pekín.

Razas históricas como la Aylesbury inglesa han quedado reducidas a poblaciones muy pequeñas mantenidas por criadores aficionados y asociaciones de conservación de razas autóctonas. Preservar esta variabilidad genética es importante porque las razas rústicas conservan rasgos de resistencia a enfermedades y adaptación local que podrían resultar valiosos en el futuro. Un riesgo añadido en poblaciones silvestres es la hibridación con patos domésticos asilvestrados, que puede diluir el acervo genético de estirpes salvajes locales.

Ver también: gallina y gallo bankiva. Forma parte de Aves acuáticas.

💡 Curiosidades
  • 🐾La raza Khaki Campbell, seleccionada por Adele Campbell en Inglaterra a finales del siglo XIX, puede poner más de 300 huevos al año, superando incluso a muchas razas de gallina ponedora.
  • 🐾China concentra alrededor del 70% de la población mundial de patos domésticos, con una cabaña que supera los 1.000 millones de ejemplares.
  • 🐾Los patos duermen con un ojo abierto y la mitad del cerebro despierta: es el sueño unihemisférico, que les permite vigilar depredadores incluso descansando.
  • 🐾El pato de Pekín que sostiene la industria cárnica mundial desciende de unas pocas aves llevadas desde China a Estados Unidos hacia 1873.
  • 🐾En el sistema agrícola japonés del aigamo, bandadas de patos se sueltan en los arrozales para comerse insectos y malas hierbas, sustituyendo a los pesticidas y fertilizando el campo con sus excrementos.

Preguntas frecuentes sobre pato doméstico

¿De qué animal salvaje desciende el pato doméstico?

La inmensa mayoría de las razas domésticas descienden del ánade real o azulón (Anas platyrhynchos), un pato salvaje muy común en el hemisferio norte. La excepción es el pato de Berbería o Muscovy, que procede de una especie tropical americana distinta (Cairina moschata).

¿Pueden volar los patos domésticos?

La mayoría no vuela distancias largas porque la selección para carne los ha hecho demasiado pesados. Algunas razas ligeras, como el corredor indio, apenas despegan, mientras que el pato de Berbería conserva mayor capacidad de vuelo, sobre todo las hembras.

¿Cuántos huevos pone una pata al año?

Depende mucho de la raza. Las razas cárnicas ponen relativamente pocos, pero las ponedoras seleccionadas como la Khaki Campbell o el corredor indio pueden superar los 250-300 huevos anuales, más grandes que los de gallina.

¿Cuánto vive un pato doméstico?

En buenas condiciones de cría un pato doméstico vive entre 8 y 12 años, y algunos ejemplares mantenidos como mascotas llegan a los 15 o más. En producción cárnica industrial, en cambio, se sacrifican con pocas semanas de vida.

¿Es cierto que el graznido del pato no produce eco?

Es un mito popular. El graznido de la pata sí produce eco, aunque su sonido suave y difuso hace que el eco sea difícil de percibir, lo que dio origen a la falsa creencia; así lo demostraron mediciones acústicas de la Universidad de Salford.

Fuentes

  • FAO. (2015). The Second Report on the State of the World's Animal Genetic Resources for Food and Agriculture. Informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (base de datos DAD-IS).
  • Ashton, Chris y Ashton, Mike. (2001). The Domestic Duck. The Crowood Press, Marlborough (manual de razas y cría).
  • Qu, L. y otros. (2018). Genetic evidence for the domestication history of the duck (Anas platyrhynchos). Estudio sobre el origen y la domesticación del pato, revista científica de genética avícola.