La ballena franca glacial (Eubalaena glacialis) es uno de los grandes cetáceos más amenazados del planeta: solo quedan unos 340 individuos. Las colisiones con buques y los enredos en aparejos de pesca pueden extinguirla en este siglo.

¿Por qué se llama ballena «franca»?
El nombre «franca» (en inglés right whale, «ballena correcta») tiene un origen escalofriante: los balleneros del siglo XVII al XIX la consideraban la ballena «correcta» para cazar porque cumplía cuatro requisitos perfectos: era lenta (8-10 km/h, alcanzable con barcos de remo), vivía cerca de la costa, flotaba al morir (a diferencia de los rorcuales, que se hunden) y daba enorme cantidad de aceite y barbas.
Esta combinación letal llevó a la especie al borde de la extinción. Para cuando se prohibió su caza en 1935, quedaban menos de 100 individuos. Hoy, casi un siglo después, la población se ha recuperado solo hasta los 340 ejemplares, y desde 2010 vuelve a declinar.
Hábitat y distribución: el Atlántico Norte occidental
La ballena franca glacial habita exclusivamente el Atlántico Norte occidental: pasa los inviernos pariendo y criando en aguas costeras del sureste de Estados Unidos (Georgia, Florida) y migra en primavera a las zonas de alimentación del Golfo de Maine, la Bahía de Fundy y, cada vez más, el Golfo de San Lorenzo en Canadá. Históricamente también vivía en el Atlántico oriental (Europa, norte de África), pero allí está prácticamente extinguida desde el siglo XIX.
Las migraciones son anuales y predecibles, con rutas que cruzan corredores de tráfico marítimo intensos.
Cómo identificar a la franca glacial
Es un cetáceo muy distintivo: cuerpo robusto y oscuro casi negro, sin aleta dorsal (rasgo único entre las ballenas grandes), boca arqueada que ocupa hasta un cuarto del cuerpo, y unas características callosidades blancas en la cabeza. Estas callosidades son parches de piel engrosada colonizados por crustáceos cyamidos llamados «ballenas piojo» (Cyamus), que les dan el aspecto blanco. El patrón de callosidades es único para cada individuo y permite identificar a cada ballena fotográficamente.
Alimentación: copépodos del género Calanus
La franca glacial se alimenta casi exclusivamente de copépodos del género Calanus, especialmente Calanus finmarchicus, un crustáceo planctónico de 3-4 mm. Sus barbas son extremadamente largas y finas (más de 200 placas de hasta 2,5 m de longitud) y filtra el agua con la boca abierta nadando lentamente cerca de la superficie en zonas de alta densidad de plancton.
El cambio climático está alterando la distribución de los copépodos, lo que ha forzado a las ballenas a buscar nuevas zonas de alimentación —como el Golfo de San Lorenzo— donde están más expuestas a colisiones y enredos en aparejos de pesca.
Amenazas: colisiones y enredos en aparejos
Hoy las ballenas francas glaciales no se cazan, pero mueren por dos causas humanas:
- Colisiones con buques: los grandes cargueros que entran en Boston, Nueva York, Halifax y otros puertos cruzan las rutas migratorias. Los choques son frecuentemente mortales por el tamaño y la velocidad de los buques.
- Enredos en aparejos de pesca: especialmente las cuerdas verticales de trampas de bogavante y cangrejo de las nasas costeras de Canadá y Estados Unidos. Más del 85% de las ballenas adultas muestran cicatrices de enredos previos.
Estas dos causas matan o impiden la reproducción de tantos individuos al año que la población no logra crecer.
Estado actual: 340 individuos y bajando
El censo de 2024 estima la población total en aproximadamente 340 individuos, con menos de 70 hembras reproductoras (las únicas que pueden generar nuevas crías). La especie está clasificada como En Peligro Crítico (CR) por la UICN desde 2020.
En 2017 murieron 17 individuos en un solo año, un evento sin precedentes que llevó a los biólogos a hablar abiertamente de «extinción inminente». Desde entonces ha habido movilización política: nuevas restricciones de velocidad para buques en zonas críticas, programas de aparejos sin cuerda vertical, y cooperación bilateral EE. UU.-Canadá. Pero la situación sigue siendo crítica.
Fuentes
- Cooke, J.G.. (2020). Eubalaena glacialis. The IUCN Red List.
- NOAA. (2024). North Atlantic Right Whale - NOAA Fisheries.
- NARWC. (2024). North Atlantic Right Whale Consortium 2024 Report Card.