El conejo doméstico es la forma criada en cautividad del conejo europeo (Oryctolagus cuniculus), domesticado hace más de mil años y convertido hoy en una de las mascotas más populares del mundo. Bajo su apariencia dócil y sus orejas características esconde un animal social, inteligente y con necesidades muy concretas: una dentadura que crece sin parar, un sistema digestivo delicado y un instinto de presa que le hace comunicarse mediante posturas y saltos en lugar de sonidos. Existen decenas de razas, desde diminutos ejemplares enanos hasta gigantes de varios kilos, lo que lo convierte en una mascota versátil pero exigente en cuidados.

Características del conejo doméstico
🔬 Ficha técnica
| Nombre científico | Oryctolagus cuniculus |
| Categoría | Lagomorfos |
| Peso | 1-2 kg (enanos) a 5-10 kg (gigantes) |
| Longitud | 20-60 cm según raza |
| Esperanza de vida | 8-12 años |
| Hábitat | Doméstico: interior del hogar y conejeras acondicionadas |
| Dieta | Herbívoro: heno, verduras frescas y pienso específico |
| Estado UICN | No evaluado (forma doméstica) |
El conejo doméstico conserva la anatomía básica de su antepasado silvestre: cuerpo compacto, patas traseras potentes adaptadas al salto, orejas largas y móviles que regulan su temperatura corporal y ojos situados a los lados de la cabeza para detectar amenazas casi en cualquier dirección. A diferencia del conejo salvaje, la selección artificial ha producido una enorme variedad de tamaños, pelajes y colores, desde razas enanas de apenas un kilo hasta gigantes que superan los seis. Sus incisivos crecen de forma continua durante toda su vida, por lo que necesita roer constantemente para desgastarlos.
Es un animal crepuscular, más activo al amanecer y al anochecer, y muy social: en su versión doméstica suele vivir bien en compañía de otro conejo. Al ser una especie presa, su lenguaje corporal —orejas, postura, golpes con las patas traseras— es su principal forma de comunicación, más que las vocalizaciones.

Principales razas de conejo doméstico
Existen más de cincuenta razas reconocidas oficialmente, además de numerosas variedades no oficiales. El conejo enano (Netherland Dwarf) es una de las razas de compañía más extendidas por su tamaño reducido, apenas 1-1,5 kg. El cabeza de león (Lionhead) destaca por la melena de pelo largo alrededor de la cabeza. El rex se caracteriza por un pelaje corto, denso y aterciopelado al tacto. El angora, en cambio, tiene un pelo extremadamente largo que requiere cepillado frecuente para evitar nudos e ingestión de pelo. El belier u orejas caídas (lop), popular por su aspecto entrañable, presenta orejas colgantes en lugar de erguidas, un rasgo exclusivo de la domesticación.
Cuidados básicos: alimentación, jaula y salud
La base de la alimentación del conejo doméstico debe ser heno de buena calidad, disponible siempre y en cantidad ilimitada, ya que aporta la fibra necesaria para su digestión y ayuda a desgastar los dientes. Se complementa con verduras de hoja verde frescas a diario y una ración pequeña y controlada de pienso específico, evitando mezclas con semillas y azúcares.
En cuanto al espacio, se recomienda un recinto amplio que permita al conejo dar al menos tres saltos seguidos y ponerse de pie sobre las patas traseras, además de tiempo diario fuera de la jaula para hacer ejercicio. La revisión veterinaria periódica con un especialista en animales exóticos es importante para vigilar el desgaste dental y la esterilización.
Diferencias con el conejo silvestre
Aunque pertenecen a la misma especie, el conejo doméstico y el conejo silvestre europeo presentan diferencias notables fruto de siglos de cría selectiva. El doméstico muestra mayor variedad de tamaños, colores y formas de oreja —incluidas las caídas, inexistentes en estado salvaje—, además de un comportamiento más tolerante hacia el ser humano. El silvestre conserva intactos los reflejos de huida y desconfianza necesarios para sobrevivir a depredadores; un conejo doméstico liberado en el campo rara vez sobrevive.
Estado de conservación
Como forma doméstica, el conejo criado como mascota no es objeto de evaluación por parte de la UICN. Su ancestro, el conejo europeo silvestre, sí figura en la Lista Roja de la UICN como Casi Amenazado (NT) desde 2019, debido al declive de sus poblaciones nativas por enfermedades como la mixomatosis y la enfermedad hemorrágica vírica.
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- Todas las razas de conejo doméstico descienden de una única especie silvestre, el conejo europeo, a diferencia de otras mascotas con varios ancestros.
- Los incisivos del conejo crecen de forma continua a lo largo de toda su vida, por lo que necesita roer heno para mantenerlos a una longitud adecuada.
- Los conejos no pueden vomitar por su fisiología digestiva, lo que hace que los problemas de tránsito intestinal sean una urgencia veterinaria frecuente.
- Cuando un conejo doméstico está contento suele dar saltos y giros en el aire conocidos coloquialmente como 'binky', asociados al bienestar del animal.
- El golpeteo con las patas traseras contra el suelo es una señal de alarma heredada de su antepasado silvestre.
La esperanza de vida media se sitúa entre los 8 y los 12 años, dependiendo de la raza, la alimentación y los cuidados veterinarios recibidos.
Su dieta debe basarse principalmente en heno de buena calidad disponible en todo momento, complementado con verduras de hoja verde frescas y una cantidad limitada de pienso específico.
Puede serlo, pero requiere supervisión de un adulto. Los conejos son frágiles y sensibles al manejo brusco, y no suelen disfrutar de que los cojan en brazos.
Necesita un recinto amplio en el que pueda dar varios saltos seguidos y ponerse de pie sobre las patas traseras, además de tiempo fuera de la jaula para hacer ejercicio.
Sí, muchos conejos domésticos viven sueltos en una habitación o en toda la vivienda, siempre que esta se haya preparado previamente para evitar accidentes.